Premios Euskadi Avanza

Tapia insiste en que Euskadi siga siendo «un país que fabrique»

Más de 300 representantes del mundo empresarial, cargos institucionales y políticos llenaron el auditorio del Guggenheim./FOTOS. Ignacio Pérez y Jordi Alemany
Más de 300 representantes del mundo empresarial, cargos institucionales y políticos llenaron el auditorio del Guggenheim. / FOTOS. Ignacio Pérez y Jordi Alemany

EL CORREO y Banco Sabadell premian a Petronor (Empresa del año), a Manuel Iraolagoitia (Trayectoria), Addilan (Empresa Novel) y Evolo (Pyme del año)

Ana Barandiaran
ANA BARANDIARAN

Euskadi cuenta con un tejido productivo muy diverso. Desde grandes grupos consolidados como Petronor, a nuevas iniciativas en la movilidad eléctrica como los triciclos de Evolo. Empresas familiares fruto del arrojo y tesón de personas como Manuel Iraolagoitia y también proyectos novedosos en la industria 4.0 como Addilan.

El abanico es amplio, pero hay un denominador común y es que detrás de todas ellas está la figura del empresario, no siempre valorada como se merece. Su reconocimiento es lo que justifica los premios 'Euskadi Avanza' organizados por EL CORREO y el Banco Sabadell, que ayer celebraron su segunda edición con una gala en el Museo Guggenheim de Bilbao. Este año se ha incorporado un nuevo galardón, el de 'mejor pyme' -para Evolo-, que se suma al de empresa del año -Petronor-, novel -Addilan- y trayectoria -Manuel Iraolagoitia-.

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«Queremos destacar el papel de las empresas porque son indispensables para crear el empleo que se necesita», señaló el presidente de EL CORREO, Enrique de Ybarra, durante el discurso de apertura del evento. Recordó que todavía quedan 120.750 parados en el País Vasco y, por tanto, hay que generar muchos puestos de trabajo para recuperar los niveles previos a la crisis. «Hace falta un contexto que favorezca la permanencia de las compañías en nuestro territorio y también el impulso de nuevos proyectos», advirtió. También Joseba Gondra, director de empresas de la zona norte del Banco Sabadell, ensalzó el «altísimo valor» que los empresarios ofrecen a la sociedad vasca.

El mensaje de la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, que se ocupó del discurso de clausura, fue en la misma línea. Definió al empresario como «aquel que crea riqueza para el País Vasco», gracias a su «compromiso con las personas y con la tecnología».

Al término de la entrega de premios los asistentes se reunieron en un cóctel en el atrio del museo; abajo a la izquierda, la rectora de la UPV, Nekane Balluerka, con el director general de IMG, Miguel Ángel Lujua; y a la derecha, Enrique de Ybarra, presidente de EL CORREO, durante su intervención. / Fotos. Ignacio Pérez y Jordi Alemany

Hizo especial hincapié en este último aspecto, el de la tecnología, dado que, tal como ha repetido en muchas ocasiones, considera que el futuro del País Vasco pasa por «seguir fabricando» y apuntalar el sector manufacturero. «Para eso debemos producir con valor añadido suficiente, de forma que esté justificado pedir un precio extra», explicó en relación a la necesidad de diferenciarse de los competidores 'low cost'.

Tapia llamó la atención sobre el hecho de que los cuatro galardonados están relacionados en algún modo a la movilidad, «un ámbito en el que van surgir oportunidades para las que debemos prepararnos». Y es que son tiempos de grandes cambios debido a la transición energética hacia las tecnologías limpias y, por tanto, llenos de incertidumbre. «Pero no partimos de cero; debemos crecer sobre lo que ya sabemos hacer», apuntó.

No realizó esta vez ninguna referencia concreta a la crisis del diésel, que tanto daño está haciendo al sector de automoción vasco, ni cargó contra la política en este ámbito del Gobierno saliente de Sánchez. La consejera Tapia resaltó que el País Vasco «avanza haciendo frente a los problemas y cogiendo el toro por los cuernos, a veces con decisiones difíciles». «Euskadi debe decidir qué quiere ser y no crecer con patadas hacia adelante. De las decisiones que vayamos tomando dependen el empleo y la riqueza del futuro», concluyó.

El acto fue seguido por más de 300 personas, entre las que se encontraban muchos de esos empresarios a los que se rendía homenaje, y también representantes de las patronales: el presidente de Confebask, Roberto Larrañaga, así como los de Cebek, Iñaki Garcinuño, y Adegi, Eduardo Junkera, y los secretarios generales de todas las organizaciones. Por la parte institucional, además de Tapia, estuvo presente la consejera de Trabajo y Justicia, María Jesús San José, junto con el diputado vizcaíno de Desarrollo Económico, Imanol Pradales. No faltaron tampoco representantes del mundo de la política pese a la convulsión del momento actual, con la convocatoria de elecciones en España. Asistieron el presidente del PNV, Andoni Ortuzar, junto a la líder del partido en Bizkaia, Itxaso Atutxa; la secretaria general de los socialistas vascos, Idoia Mendia, y también su homóloga del PP, Amaya Fernández. Además del delegado del Gobierno, Jesús Loza.

Todos ellos tuvieron ocasión de escuchar las historias de los premiados, que tras recibir la escultura del artista vasco Aitor Ruiz de Egino, fueron contestando a las preguntas que les planteaba el corresponsal económico de este periódico, Manu Alvarez. La gerente de Addilan, Amagoia Paskual, agradeció la existencia de la empresa de fabricación aditiva a la confianza de los dos grupos de máquina-herramienta que la han impulsado, Ona Electroerosión y Maherholding. El fundador de Evolo, Javier Knörr, explicó cómo su iniciativa responde a su preocupación por el medio ambiente y la herencia que vamos a dejar.

Especialmente emotiva fue la intervención de Manuel Iraolagoitia, que destacó por encima de todo la labor de los operarios de la empresa, con los que celebraba comidas cada vez que recibía un reconocimiento. Y el presidente del gigante Petronor, Emiliano López Atxurra, también quiso ensalzar los valores de empresarios como Manuel o Enrique Sendagorta, promotor de la refinería. Mucha variedad, pero un mismo espíritu.