Ucín afirma que el acuerdo de Eroski con la banca es relevante para todo Mondragón

El presidente de Corporación Mondragón, Iñigo Ucín, durante la conferencia./Pedro Urresti
El presidente de Corporación Mondragón, Iñigo Ucín, durante la conferencia. / Pedro Urresti

La corporación hace valer que la propiedad y el centro de decisión de 97 cooperativas -que facturan 12.000 millones y suman 83.000 trabajadores- está en Euskadi

Carmen Larrakoetxea
CARMEN LARRAKOETXEA

El presidente de Corporación Mondragón, Iñigo Ucín, se ha mostrado esta mañana francamente ilusionado por el acuerdo que anoche alcanzó la cooperativa Eroski con la banca para la refinanciación de 1.540 millones de euros. Supone despejar el futuro financiero del grupo de distribución, reconoció. Tras insistir en varias ocasiones en que la culminación del pacto financiero era una noticia «esperada», eso no quita, dijo, que «aun y todo significa una alegría muy importante y un ánimo importante para todo el colectivo de Eroski y para todo Mondragón».

El presidente del conglomerado cooperativo, al que está vinculado Eroski, recalcó con vehemencia que Eroski siempre «ha cumplido todos sus compromisos, todos», porque además tiene «un modelo de negocio que funciona» -especialmente desde la puesta en marcha de la fórmula comercial 'Contigo'- por lo que es «un negocio rentable y tiene un colectivo cooperativo que funciona francamente bien». «Hoy tengo que decir que tengo una alegría en el cuerpo por esa noticia de ayer...», resumió.

La sinceridad de Ucín tuvo como respuesta la empatía de los asistentes a la conferencia que el presidente de Mondragón impartió esta mañana en Bilbao en el 'Fórum Europa', que patrocina BBK, donde acudió para transmitir la relevancia que tiene la Corporación Mondragón en el conjunto de la economía vasca. Sólo alrededor de Eroski, cooperativa con sede en Elorrio, trabajan alrededor de 33.000 personas.

La conferencia de Ucín ha despertado el interés de un centenar de empresarios, directivos, responsables de administraciones públicas y políticos. Se encontraba el presidente de Confebask, Roberto Larrañaga. Junto a él estaba el secretario general de EH Bildu, Arnaldo Otegi, que tenía al otro lado al presidente de la Cámara de Bilbao, José Ángel Corres. También se encontraban entre el público el presidente del PNV, Andoni Ortuza,r y el consejero de Hacienda y Economía, Pedro Azpiazu. El Ejecutivo de Vitoria, con el lehendakari Urkullu a la cabeza, han mediado con las entidades financieras para allanar el camino a la refinanciación de Eroski; un impulso en el que también ha colaborado la ministra de Economía del Gobierno de Pedro Sánchez, Nadia Calviño.

Iñigo Ucín ha dedicado la mayor parte de su intervención a explicar que a pesar del carácter discreto del mundo cooperativo, alrededor de la asociación Corporación Mondragón hay un total de 97 empresas cooperativas, que anualmente facturan en conjunto 12.000 millones, invierten cerca de 450 millones y concentran 83.000 trabajadores. De ellos 37.000 están en el País Vasco, por lo que son el primer grupo empresarial de la comunidad y el décimo de España, con intereses en los sectores de industria, distribución, financiero y formativo. El carácter cooperativo del conglomerado, insistió, hace que tanto su propiedad, los socios cooperativistas, como «el centro de decisión están aquí»

Ucín recordó que las empresas cooperativas ante todo son empresas y «no una ONG». Como tal «tienen que ganar dinero y ser rentables» para poder cumplir sus objetivos de «desarrollo empresarial y creación de empleo». «Un empleo rentable», ha enfatizado.

Esta insistencia alrededor de la palabra rentabilidad tiene mucho que ver con la crisis de la antigua Fagor Electrodomésticos -una de las cooperativas fundadoras del Grupo Mondragón- que cayó «después de una larga, muy larga enfermedad». «Más larga de lo que debió ser porque estuvo muy asistida por todos los sistemas de intercooperación que tenemos», recordó, cuando después se ha demostrado que el negocio de fabricación de electrodomésticos en Euskadi, con los precios actuales del mercado y los costes laborales salvo en algunos segmentos de nicho, «no es sostenible». De hecho, esto se hizo patente en el fracaso cosechado por el grupo catalán CNA que se hizo con los activos y negocio de la antigua Fagor Electrodomésticos y que también ha terminado cerrando.

Acelerar la nueva de cooperativas

En esta necesaria rentabilidad de las cooperativas, el presidente de Mondragón hizo una apelación directa al Gobierno vasco -entre los asistentes estaba la consejera de Trabajo y Justicia, María Jésus San José-, y al resto de partidos políticos, para que agilicen la tramitación de la nueva ley vasca de Cooperativas, cuyo anteproyecto se debatió y consensuó con el mundo cooperativo.

Entre las principales novedades de dicho anteproyecto de ley -que el Gobierno presentará ya como proyecto de Ley la semana próxima en el Parlamento vasco- se encuentra la ampliación del porcentaje de trabajadores contratados por cuenta ajena que puede tener una cooperativa (hasta el 30%), así como una clarificación de los derechos y obligaciones de los socios cooperativistas en los casos de crisis y disolución de las empresas, para blindar su patrimonio personal y familiar; así como abrir el abanico de instrumentos financieros que pueden utilizar estas empresas para poder captar recursos financieros del exterior para sus planes de crecimiento y expansión.

Ucín reiteró a los responsables políticos «el tiempo corre rápido» y para el mundo cooperativo «es importante» que la nueva ley «esté en esta legislatura», que en principio finaliza en 2020. El presidente de la Corporación Mondragón reclamó a los políticos que sean capaces de llegar al mismo consenso que el mundo cooperativo ha sido capaz de llegar en la negociación del anteproyecto de ley.

Crisis del diésel

Finalmente de cara la futuro, al ejercicio 2019, Iñigo Ucín solo pudo decir que lo que predomina es la «incertidumbre», especialmente por el panorama internacional, con la polémica de los aranceles de Estados Unidos con China y el conflictivo 'Brexit' británico. A esto se une la incertidumbre sobre el cambio de ciclo económico y de si se acerca o no una nueva crisis, para lo que hay que estar preparados.

En este contexto, criticó con dureza a los responsables políticos por la polémica generada alrededor de los coches diésel y las emisiones, que ha provocado el parón del mercado, en el que España tiene una gran industria y Corporación Mondragón también. De hecho, un tercio de su división industrial está vinculado al sector de automoción. Para Ucín, tachar a los nuevos vehículos diésel de los mayores contaminantes no sólo no es cierto, sino que si se analizase toda la cadena de producción de los coches eléctricos y todo el sistema de producción eléctrica se vería que a día de hoy no son, ni de lejos, el modo de transporte que menos emisiones genera. Así mismo recalcó que ni la tecnología de los vehículos eléctricos, ni las infraestructuras que necesitan para implantarse están desplegadas.