BBVA aclarará hoy su postura en torno a los supuestos espionajes pagados por el banco

Edificio que alberga la sede operativa del BBVA en las afueras de Madrid./REUTERS
Edificio que alberga la sede operativa del BBVA en las afueras de Madrid. / REUTERS

La cúpula directiva se inclina por agotar el trabajo de investigación interna antes de tomar decisiones

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

BBVA optó ayer por el silencio total, al término de una reunión del consejo de administración que aunque estaba convocada con carácter ordinario, en realidad tenía mucho de extraordinario. Será el propio presidente de la entidad financiera, Carlos Torres, quien explicará hoy dos cuestiones importantes. La primera, la realmente ordinaria, es el resultado económico de la corporación a lo largo del pasado año, que se intuye muy bueno, con un incremento abultado del beneficio. La segunda, la que todo el mundo espera, la decisión del consejo de administración en torno a las presuntas actividades de espionaje realizadas por el excomisario José Manuel Villarejo, que supuestamente trabajó durante 14 años para el banco aportando información confidencial.

Fuentes consultadas por EL CORREO aseguraban ayer que la entidad es partidaria de seguir un esquema muy rígido en este asunto, dado lo delicado de la situación. Así, las mismas fuentes apuntaban al deseo de la cúpula directiva del banco de «agotar la investigación interna» antes de adoptar decisiones. Según ha reconocido de forma oficial BBVA, sus servicios jurídicos iniciaron un trabajo de investigación ya en el mes de junio del pasado año, apoyados por abogados externos de la firma Garrigues. El trabajo comenzó después de que se filtraran informaciones según las cuales Villarejo había realizado un trabajo de espionaje en torno a la asociación Ausbanc, por encargo del banco.

La clave

-1,67%
cayeron ayer las acciones del banco en Bolsa, en una jornada que fue mala para el conjunto de la banca.
Explicaciones.
El presidente Carlos Torres grabó ayer un mensajede video cuyo contenido será desvelado hoy.
Los plazos.
El resultado de la investigación interna puede estar listo antesde la junta de accionistas.

El resultado de esa auditoría interna no se ha llegado a conocer, pero el asunto se desbordó el pasado 9 de enero, cuando las filtraciones aportaron datos adicionales y aún más graves. Según la información que el propio Villarejo ha facilitado a la Audiencia Nacional, donde se investigan sus actividades delictivas -el excomisario lleva 15 meses en prisión provisional-, inició sus trabajos para el banco en 2004 y aún seguía activo cuando fue encarcelado. Su primera misión fue investigar el intento de Sacyr de hacerse con el control del banco, trabajo en el que se realizaron miles de escuchas telefónicas a empresarios e incluso a miembros del Gobierno de Rodríguez Zapatero y de la CNMV. La relación entre el banco y Villarejo se vehiculizaba a través del jefe de seguridad de la entidad financiera, Julio Corrochano, que era a continuación el encargado de informar el presidente de BBVA, Francisco González.

Tras esta segunda filtración, el banco admitió que había constancia contable de los pagos a una empresa de Villarejo -más de 6 millones de euros a lo largo de 14 años-, y contrató los servicios de las firmas PwC y Uría para realizar una segunda investigación. Un trabajo que, apuntan, trata de ir más allá de una mera valoración jurídica, para saber en qué condiciones se realizaron aquellos encargos y qué tipo de documentos o informaciones recibió la entidad y su presidente. El resultado de esta investigación, señalan fuentes del banco, no se conocerá previsiblemente hasta finales de febrero o principios de marzo. Esto es, al borde mismo de la celebración de la próxima junta de accionistas en Bilbao.

El actual presidente, Carlos Torres, grabó ayer un video en el que además de explicar los resultados hace referencia a este escándalo -el contenido será desvelado hoy-, al tiempo que comparecerá ante los analistas financieros y los medios de comunicación.

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