Kutxabank se aleja también del grupo industrial Ingeteam y vende parte de sus acciones

Sede de Ingeteam., en Zamudio/
Sede de Ingeteam., en Zamudio

El banco continúa con el proceso de desinversión que ya afectó a Iberdrola, CAF y Euskaltel, entre otras empresas vascas

Manu Alvarez
MANU ALVAREZ

El desmontaje de la cartera de participaciones industriales de Kutxabank ha dado un nuevo paso en lo que se intuye ya como la recta final en el capítulo de ventas. Ayer se conoció que el banco vasco ha reducido su participación en la empresa Ingeteam, que tiene su sede en el municipio vizcaíno de Zamudio. Kutxabank, que según su última memoria controlaba el 29,18% de las acciones de Ingeteam, pasará a poseer a partir de ahora el 15,9%. El precio de la operación y su aportación a la cuenta de resultados del banco no ha sido desvelado por el momento.

Según ha podido confirmar EL CORREO, el propio grupo industrial ha accedido a recomprar una parte de sus acciones en manos de la entidad financiera. Así, los nuevos títulos han pasado a formar parte de la autocartera, aunque Ingeteam también se ha visto obligada a realizar una amortización parcial de sus acciones, ya que superaba con creces el 20% permitido. Antes de la adquisición de acciones a Kutxabank, Ingeteam ya tenía casi un 16% de su capital social en autocartera. La empresa informó ayer que, asimismo, se han adquirido para la autocartera participaciones que estaban en manos de otros socios, de tal forma que las cuatro familias fundadoras retendrán a partir de ahora el 74,02% de las acciones. El banco que preside Gregorio Villalabeitia tenía contabilizada su participación –según la memoria de 2017– en 94,31 millones de euros. La entidad tampoco ha aclarado si esta desinversión generará o no plusvalías en la cuenta de resultados de 2018.

El cartel de 'se vende'

Hacía ya varios años que Kutxabank tenía colgado el cartel de «se vende» en su participación en Ingeteam, en la que entró para favorecer su proceso de expansión internacional. La empresa facturó el pasado año 544 millones de euros, tiene una plantilla de 3.748 empleados, está presente en decenas de países y cuenta con varias líneas de producción que tienen la electricidad como común denominador. La compañía produce motores eléctricos, sistemas de regulación y control de los mismos y, más recientemente, ha entrado en la fabricación de postes de recarga para vehículos eléctricos. Las previsiones de ventas para este ejercicio son muy buenas y se prevé alcanzar una facturación de 620 millones de euros. Un crecimiento fruto de la expansión internacional y del buen resultado que ha dado la generación de productos propios, también gracias a fuertes inversiones en investigación y desarrollo.

Pese al importante crecimiento que ha experimentado en los últimos años, la empresa ha atravesado momentos muy delicados en su desempeño económico, que le han llevado a mantener pérdidas sostenidas durante varios ejercicios. En el año 2017, sin embargo, la compañía consiguió revertir parcialmente la situación para cerrarlo con un beneficio neto de 9,7 millones de euros, frente a los 6 millones de pérdidas de 2016. Por otra parte, la sociedad también ha recibido un revés como consecuencia de su participación en el accionariado del astillero La Naval de Sestao, del que era uno de los socios de referencia y que ha entrado en situación de quiebra. La absorción de las pérdidas acumuladas por La Naval es una de las claves para interpretar los números rojos de Ingeteam en los ejercicios pasados.

En liquidación

Con esta operación, que forma parte de la recta final de venta de participadas del banco vasco, Kutxabank apenas mantiene ya inversiones destacadas en empresas. Las más significativas, y que pueden seguir el mismo camino en breve, son el 20,13% en la operadora de telecomunicaciones Euskaltel, el 14% en Petronor o el 14,05% de CAF. También ha negociado recientemente la venta del 16,3% en la concesionaria de autopistas Itinere. Estas ventas –en el último año se han sumado también las desinversiones en Informática de Euskadi y en Talde, además de un trozo de Euskaltel–, son parte de la estrategia ya anunciada de poner tierra de por medio entre el banco y el riesgo en las inversiones empresariales.

Antes ya se habían producido desinversiones importantes en sociedades estratégicas, como es el caso de Iberdrola, en donde el banco llegó a controlar casi el 6% del capital y ahora está por debajo del 1,5%. Lo mismo ha sucedido en Euskaltel, en donde ha reducido su riesgo de una forma progresiva, como también ha liquidado sus posiciones en Enagas, NH Hoteles, Deoleo o Zeltia, entre otras.

La cartera de participaciones de Kutxabank mantiene de forma mayoritaria inversiones en el sector inmobiliario, una parte de las cuales están afectadas por la pasada crisis, como es el caso del golf de Valle Romano.