Una feria de por vida

Una feria de por vida
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Tino Rey
TINO REY

Con la trama de la incertidumbre de por medio, con más dudas que certezas, la feria de pelota de La Blanca ha visto la luz. Ayuntamiento y empresas cerraron a última hora un acuerdo para que Vitoria no se quede sin una de las citas más importantes de las fiestas de agosto de la capital de Euskadi, que durante un siglo ha mantenido viva la llama de la historia.

La cita de La Blanca debe ser una feria de por vida. Nunca debe morir. Si en los albores de siglo XX fue el derruido frontón vitoriano punto de encuentro de los pelotazales, desde 1979 ha sido el Ogueta. Este recinto recogió el testigo de la vetusta instalación de la calle San Prudencio. En 2019, perdurará la tradición que no ha sido interrumpida pese a los obstáculos encontrados en el diseño de su andadura.

Como dicen los castizos, y se expresan bien, «no es una feria para tirar cohetes». Son solo tres días de competición. El 5 y el 6 se disputarán las semifinales y el 9 se pondrá el broche con la final. En la primera oferta, Bengoetxea VI e Imaz tendrán de rivales a sus compañeros de empresa, Mikel Urrutikoetxea y Albisu. Un cuarteto adscrito al cuadro de Baiko Pilota.

El VI de los Bengoetxea, tantas veces señalado para mal, tiene un gran ingenio. Impecable en ataque. Su juego está lleno de finura. Anestesia a sus rivales con sus paraditas al 'txoko' y desde el cuadro tres hacia el frontis le gusta ejercer su particular tiranía. Su repertorio rematador es infinito y no le gusta pasar el tiempo con sutilezas que no van a ninguna parte.

Mikel Urrutiketxea no ha firmado una temporada exitosa. En la final del Manomanista cayó derrotado ante Iker Irribarria y se le abrió una importante fisura en su estado anímico. Va a llevar de escudero a Jon Ander Albisu, catalogado como artillero.

La segunda semifinal tiene como protagonistas a dos parejas de la promotora de los Vidarte. Irribarria y Rezusta, dos zurdos de prestigio, se verán las caras con Ezkurdia y Zabaleta. Los componentes le dan a la pelota un trato brutal. Tienen un toque rompedor y con un cestaño de mucho vuelo pueden hacer añicos el frontis del Ogueta. Es de esperar que el material que se ponga en juego no influya negativamente en el desarrollo del duelo.

En Iker Irribaria, que ostenta el título del Manomanista, el más prestigioso de la modalidad, tendrán los aficionados puestas sus miradas. Es un pelotari que asume muchos riesgos y que cuando tiene la tarde de cara da gusto ver sus muchas exquisiteces. Como seguro de vida contará con Rezusta que si activa su cañón resulta temible. Y Joseba Ezkurdia y Zabaleta son dos derechistas con mucha pólvora en sus manos.

Sin embargo, hay dos bajas sensibles. La de Aimar Olaizola y Jokin Altuna. Según su empresa, el delantero navarro no ha alcanzado el nivel necesario para recalar en Vitoria. Y sobre el guipuzcoano aseguran que acumula mucho trabajo.