La generación de Mbappé se cruza en el camino de 'La Rojita'

Dembelé celebra uno de los goles marcados en el Europeo, seguido de Tousart. /Reuters
Dembelé celebra uno de los goles marcados en el Europeo, seguido de Tousart. / Reuters

Francia es otra poderosa escuadra con jugadores curtidos pese a su edad, aunque no llega a una final de la Eurocopa sub'21 desde que perdió la de 2002

Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

La Rojita de Luis de la Fuente llega a semifinales del Europeo sub'21 para medirse mañana (21.00 horas, Reggio Emilia) con un adversario que responde a su mismo patrón. Porque en las ligas europeas importantes la juventud ya no es necesariamente sinónimo de inexperiencia y, de hecho, la potente escuadra francesa incluye a un puñado de jugadores de gran proyección, pero que están baqueteados en clubes de relumbrón, de los habituales de las competiciones europeas. Por si fuera poco, los 'bleus' de Sylvain Ripoll, técnico de 47 años que en su etapa de futbolista jugó en Stade de Rennes, Le Mans y Lorient, son un conjunto compacto que busca el control del partido y se organiza con un 4-4-2, aunque puede variar ese esquema a lo largo de los noventa minutos.

Los franceses han llegado a este Europeo sub' 21 como una de las selecciones a batir, a la sombra de ese Mundial absoluto que luce el gran tótem de la nueva hornada futbolística gala, el ausente Kylian Mbappé. Ahora les toca a los otros futbolistas de su generación dejar sus credenciales en la categoría inmediatamente inferior. Y tendrán que cambiar una tendencia. Porque si bien Francia logró un Mundial sub'20 de 2013, también es cierto que en el Europeo sub'21 no ha hecho gran cosa desde hace un tres décadas.

Desde que lo ganaron en 1988, los 'bleus' sólo llegaron a la final de 2002, cayendo ante Chequia. Ese pobre balance puede engordar en la edición de 2019 en Italia y San Marino, en la que Francia ha pasado a semifinales como segunda del grupo C, tras haber derrotado a Inglaterra y Croacia, y empatado con Rumanía. España será su rival como primera del grupo A. Mientras, Alemania y Rumanía jugarán también mañana la otra semifinal (18.00 horas, Bolonia) como líderes de los grupos B y C.

La materia prima que Sylvain Ripoll maneja es de primera. Una de sus más sonadas armas ofensivas de los 'bleus' es Moussa Dembélé, de 22 años, quien la temporada que acaba de terminar ha firmado 20 goles en el Olympique de Lyon. Allí recaló tras haberse fogueado en el Fulham inglés (segunda división) y después en la liga escocesa con el Celtic de Glasgow y ahora mismo es uno de los atacantes con más futuro del fútbol europeo.

Pero Sylvain Ripoll tiene más valores en otras posiciones. Uno de los más celebrados es Matteo Guendouzi, de 20 años, pieza fichada por Unai Emery la temporada pasada procedente del Lorient, de la segunda división gala, para reforzar el centro del campo del Arsenal, en el que ha jugado 33 partidos como titular y otros 15 más como recambio.

Pero a Francia ni si quiera le faltan figuras en la zaga. Una de ellas es Dayot Upamecano, que se ha afianzado en el Leipzig de la Bundesliga con 20 años. En cierto modo es un veterano, ya que emigró del Valenciennes siendo un adolescente para recalar en el Salzburgo y hece dos años marchó al Leipzig previo traspaso de diez millones de euros.

España deberá tener cuidado, en cualquier caso, con otras dos piezas atacantes de los 'bleus'; a saber, Marcus Thuram y Philip Mateta, quienes destacan por su velocidad y regate. El primero es hijo del 'ex' del Barça Liliam Thuram, que tiene 21 años y juega en el Guingamp de la primera división gala. Mateta, que hará 22 este viernes, fue fichado por el Mainz 05 de la Bundesliga, tras haber militado en el Olympique de Lyon y ser cedido a Le Havre. Ambos son estiletes de una Francia que se postula como potencia europea para confirmar el futuro reinado de Mbappé.

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