El muro persa espera a La Roja

Los jugadores iraníes celebran el gol de la victoria./Afp
Los jugadores iraníes celebran el gol de la victoria. / Afp

Una defensiva Irán, que lo fió todo a la contra, se topa con una diana en propia puerta de una ineficaz Marruecos y gana en el descuento

JUANMA MALLO

Sobre la bocina. Cuando pasaban cinco minutos del tiempo reglamentario. Y con una diana en propia puerta de Bouhaddouz a la salida de un córner. De esa afortunada manera se ha llevado Irán el triunfo en el duelo de teóricas 'cenicientas' del grupo B, el de España. Marruecos puso el juego, contó con la posesión y dispuso de un buen puñado de ocasiones. Pero no encontró hueco en la muralla ultradefensiva construida por Carlos Queiroz en una selección, rival de La Roja el miércoles (20 horas), que fió todo a robar a pelota y salir a la contra para aprovechar la velocidad de su delantera. Y con suerte, por sorpresa, resultó más efectiva la fórmula más atrevida y rácana: la persa.

En suma, puso mucho más Marruecos durante los 96 minutos, con un omnipresente Harit, del Schalke 04, que siempre lo intentó pero con el punto de mira muy desviado. No obstante, la mejor oportunidad cayó del lado del 'Team Melli' en la primera mitad. Se produjo al filo del descanso y llevó la firma de Azmoun, el jugador más destacado del cuadro de Queiroz. Robó la pelota un poco más allá del centro del campo persa y construyó una contra –la velocidad era su único argumento ofensivo, ausente de creatividad (no contaba con la ayuda rival para marcar)–, que le dejó delante de Munir tras una pared con Jahanbakhsh. Sin embargo, tapó bien el portero del Numancia su guarida y tampoco en el rechace estuvo acertado el delantero del Rubin Kazán. Hubiera sido una injusticia que se hubiese adelantado Irán, pero el fútbol no entiende de estos asuntos. Como ocurrió al final.

1 Irán

Alireza Beiranvand - Ramin Rezaian, Roozbeh Cheshmi, Morteza Pouraliganji, Ehsan Haji Safi - Masoud Shojaei (cap) (Mehdi Taremi 68), Omid Ebrahimi (Majid Hosseini 79) - Alireza Jahanbakhsh (Saman Ghoddos 84), Vahid Amiri, Karim Ansari Fard, Sardar Azmoun. Entrenador: Carlos Queiroz

0 Marruecos

Munir Mohand Mohamedi - Noureddine Amrabat (Sofyan Amrabat 76), Achraf Hakimi, Mehdi Benatia (cap), Romain Saiss - Hakim Ziyech, Karim El Ahmadi, Younès Belhanda, Mbarek Boussoufa, Amine Harit (Manuel Da Costa 82) - Ayoub Kaabi (Aziz Bouhaddouz 77). Entrenador: Hervé Renard

Goles
: Bouhaddouz (90+5 en contra)
Árbitro
: Cüneyt Çakir (TUR). Amonestaciones: El Ahmadi (34), Shojaei (10), Jahanbakhsh (47) y Ansari Fard (90+2)
Incidencias
: Estadio de San Petersburgo. 62.548 espectadores

Porque Marruecos sumó llegadas de todos los colores al área de Beirvanvand. Empezó Ziyach, que no supo dirigir a la portería un córner botado raso. Le llegó la pelota al borde del área y, de repente, le pasó por encima de los pies el Telstar'18: como se suele decir, el topo. Solo habían pasado tres minutos y, a continuación, Belhanda, luego El Kaabi, más tarde Benatia... Acumulación de ocasiones, aunque ninguna clara en exceso. Habían salido los 'Leones del Atlas' con ganas de mandar, jefes del encuentro. De hecho, la primera aproximación de iraní al área de Munir se produjo en el minuto 12 y tampoco resultó de esas que los cronistas apunten en los cuadernos. Los de Queiroz aguardaban atrás, muy ordenados, para robar la pelota y explotar la velocidad de sus puntas. Pocas veces lo hicieron.

Final lleno de percances

Es más, Marruecos, con el madridista Achraf mostrando su versión más ofensiva por la derecha, mantenía su dominio y, en un barullo tremendo, ni Ziyach, ni Benatia en última instancia lograron dirigir la pelota a las redes, después de rechaces, errores infantiles de la defensa... Pero nada. Que llegaba, pero no marcaba. Y cuando ya se entraba en el ocaso de la primera mitad, el rayo Azmoun se fabricó la mejor ocasión del partido, pero se le apagó la luz a ver a Munir en la portería.

La segunda mitad arrancó con otro aviso del conjunto de Hervé Renard. Amrabat, del Getafe –tiene seis futbolistas de la Liga la selección norteafricana–, centró a Harit que, de nuevo, evidenció su capacidad para estar en todos los sitios, pero su falta de pericia en el remate. ¡Vaya fallo! No le servía para nada contar con más posesión al equipo que vestía de rojo, que le daba un baño de juego a su oponente.

Y para colmo, Amrabat se marchó conmocionado a falta de poco más de un cuarto de hora. Y en este final lleno de percances en forma de problemas físicos se quedó Queiroz sin Ebrahimi por un golpe en la costilla y sin Jahanbakhsh, que se le subió el gemelo. Los africanos se volcaron, Ziyach se encontró de nuevo con Beirvanvand... Y en el añadido, en los seis minutos dados por el árbitro, la suerte: córner botado desde la izquierda que Bouhaddouz remató a la perfección... Pero a su portería. Derrota cruel.