«Vamos a pelear por el Gernika hasta el último minuto», lanza Urtzi Arrondo

«Vamos a pelear por el Gernika hasta el último minuto», lanza Urtzi Arrondo
Maika Salguero

Tras vencer en el derbi ante la Cultural de Durango, los forales se jugarán la permanencia en Lasesarre ante el Barakaldo

FERNANDO ROMEROGernika

Hace dos semanas, muchos les daban por muertos. Ahora, son un rival muy a tener en cuenta. El Gernika, por méritos propios, se ha ganado la oportunidad de pelear en la última jornada por la permanencia en Segunda División B. Los dos triunfos encadenados por los forales, la primera vez que lo logran en todo el curso, otorgan al cuadro de Urtzi Arrondo una última bala en la cerrada lucha por no perder la categoría. Si algo han demostrado los blanquinegros es que si van a morir, será con las botas puestas. La situación tras superar en el derbi a una correosa Cultural de Durango ha mejorado ostensiblemente para el equipo, aunque siguen sin depender de ellos mismos y tendrán que estar pendientes de resultados de terceros. El Gernika suma 39 puntos, en descenso directo, con el Real Unión con dos más, en el play-out. Arenas e Izarra están con 42 en su casillero. Serán los cuatro rivales que se batirán el cobre la próxima jornada -de nuevo el domingo a las 18:00- en la última fecha del curso. No va más.

«Antes de empezar el partido en Santander estábamos a ocho puntos, nos daban por descendidos en muchos sitios. Y vamos a llegar a la última jornada con opciones. Estamos a dos puntos y seguimos vivos», destaca Arrondo. «Siendo la situación la que es, otra vez 'chapó' para el equipo», se felicita. Sin embargo, el técnico de los forales tiene un pero, que es «el resultado del Arenas, que nos hace irnos con más dudas a casa». «El resultado que más nos convenía, a pesar de que no hemos tenido malos resultados, era que el Arenas perdiera en Zubieta, porque juega con el Mirandés el último día, y ganando nosotros igual les podríamos pasar. Pero ese empate nos complica un poco el tema», lamenta el de Beasain.

El técnico de los forales mostraba sensaciones contradictorias tras imponerse en el derbi del domingo precisamente por ese motivo. También por el propio choque ante los durangarras, que no terminó de desarrollarse como le hubiera gustado. «La pena ha sido un poco el resultado del partido, porque con el Real Unión también tenemos el golaverage general perdido, por la diferencia de goles. Hemos empezado muy bien, como queríamos. Cuando tu te juegas mucho y ellos no se juegan nada, hay que quitarles las ganas del partido rápido. Ha sido la tónica de todo el año, de poder haber ido con más solvencia en el marcador, incluso con un 3-0, pero no ha sido así», relataba. Tras el paso por vestuarios, y con el cambio obligado por los problemas físicos de Aimar Sagastibeltza, «nos ha costado ajustar». «El partido era de mucha ansiedad de ganar, te entra el miedo. Ellos han tenido un mano a mano que ha sacado Diego -paradón ante Unai Ariz-. Aunque no han tenido más situaciones, tener un resultado tan corto y la angustia de la situación, pues nos ha tocado sufrir», resumía el míster. «Hemos ganado, que era lo importante, hacer lo nuestro. Aunque nos queda esa sensación de acabar con un sabor agridulce de no haber podido dar una alegría mayor a la gente, de sacar el partido más fácil», apostilla.

En torno a esa idea giró buena parte de la comparecencia de Urtzi Arrondo tras el encuentro, lamentando no haber podido despedir la fase regular de la competición en Urbieta con un mejor resultado o un partido más cómodo. La idea era agradecer el apoyo mostrado a lo largo de toda la temporada a los suyos, y así lo hicieron desde antes incluso del pitido inicial. Como en otras ocasiones anteriores, la previa del choque tuvo un sabor especial. El vestuario del Gernika estaba decorado con mensajes y fotografías de amigos y familiares, que accedieron al interior de la caseta blanquinegra para participar en la arenga previa, lanzada por Otiñano. También sobre el césped, antes y después del encuentro, toda la plantilla posó con una pancarta de agradecimiento a la afición por el apoyo mostrado. «Era un partido especial porque hemos querido agradecer el apoyo que nos han dado, a nosotros de forma individual los familiares y amigos, y a nivel de club todo el entorno. Ha sido un año duro desde el principio, a nivel mental, para todos. Y no hemos tenido ningún reproche, nos han venido a animar a todos los partidos, nos han apoyado, incluso fuera de casa. Lo que más cuentan son los resultados, pero en el camino quedan esas cosas. Ha sido bonito estar en el vestuario con los familiares. Y luego lo que hemos visto fuera. Nos vamos con la conciencia tranquila», desgranaba el técnico de los forales.

Por delante, resta aún el partido de Lasarre. Un choque absolutamente vital en la jornada que bajará la persiana de la Liga ante un adversario que tiene ya la mente en la fase de ascenso pero que querrá resarcirse de la goleada de esta jornada para disipar posibles dudas. «Nosotros dependemos de nosotros en ese partido», remarca Urtzi Arrondo. «Sabiendo que estábamos obligados a ganar, el equipo ha demostrado su fuerza y su corazón. Estaremos peleando por el Gernika hasta la última jornada, hasta el último minuto», lanza. «Ellos no se juegan nada, pero es un equipo de play-off. Puede haber jugadores importantes que no jueguen, pero habrá jugadores con intereses individuales que querrán hacerlo bien. Juegan en casa y querrán llegar con buenas sensaciones al play-off. Seguro que van a hacer buen partido. Hay que ser optimistas. Ya conseguimos ganar en Santander», proclama.