Historia

El Real Madrid quiere evitar que se repita la debacle danesa

Amavisca, rodeado por varios jugadores del Odense./Luis Ramírez
Amavisca, rodeado por varios jugadores del Odense. / Luis Ramírez

El club blanco sólo ha perdido una de las 34 eliminatorias en Europa en las que se impuso fuera de casa en la ida, siendo la excepción la gesta que completó el Odense en la temporada 94-95

NACHO CABALLEROMadrid

El Real Madrid afronta este martes la vuelta de su cruce en Champions League frente al Ajax. La ventaja de un gol (1-2 en la ida) se antoja suficiente pese a lo visto en el terreno de juego del Johan Cruyff ArenA, donde un equipo cuya edad media apenas roza los 24 años supo sobreponerse al respeto que impone el Real Madrid en Europa. Solamente la falta de experiencia y mayor eficacia de cara a puerta evitaron otro varapalo más para el plantel entrenado por Santiago Solari.

A la espera de lo que pase este martes, el Real Madrid ha pasado a la siguiente ronda en 33 de las 34 eliminatorias entre todas las competiciones europeas en las que ganó la ida fuera de casa. La excepción la marcó el Odense en los octavos de final de la Copa de la UEFA durante la temporada 94-95.

El 22 de noviembre de 1994 el Real Madrid visitaba el Nature Energy Park de Odense, Dinamarca. Allí esperaba para disputarle el pase a cuartos de final de la Copa de la UEFA el equipo de la ciudad, un modesto conjunto que ha logrado ser hasta ahora tres veces campeón de liga y cinco de la Copa danesa.

El partido no se pareció nada a lo esperado por una plantilla que por aquel entonces contaba con nombres como Fernando Hierro, Michael Laudrup, Míchel, Fernando Redondo, Iván Zamorano o Emilio Butragueño. El Real Madrid remontó el tanto inicial de Michael Schjönberg con goles de Zamorano y Amavisca, y se sobrepuso luego al empate a 2 que firmó Hjorth con una diana de Laudrup en el minuto 90 que le proporcionó una ventaja de 2-3 para la vuelta en el Santiago Bernabéu.

Mendoza dio la eliminatoria por superada

Ramón Mendoza, por entonces presidente de la entidad de Concha Espina, llegó a decir que el Madrid había «recuperado el poderío en Europa». Y fue más lejos. «El equipo puede considerarse ya en cuartos de final, porque es muy difícil que los daneses den la vuelta a la eliminatoria en el Bernabéu»

Jorge Valdano, en aquella época entrenador del primer equipo, esperaba que no se volviese a repetir esa floja actuación, y más ante su público. El Madrid dominó los primeros compases del partido de vuelta. Llegaba con facilidad a portería contraria aunque sin fortuna. No parecía que se volviese a repetir el desastroso partido jugado en Dinamarca, pero llegando al último cuarto del encuentro, concretamente en el minuto 72, el central del Odense Ulrik Pedersen se plantó en un mano a mano ante Santiago Cañizares y logró batir al portero con una vaselina.

Los jugadores del Real Madrid seguían intentando, ahora con más urgencia, marcar para matar definitivamente la eliminatoria, pero la poca puntería y el portero visitante, Lars Högh, que realizó un partido sublime, mantuvieron a los daneses con esperanzas de obrar el milagro hasta que, en el descuento, un centro por la banda derecha pasó por delante de toda la zaga blanca, que casi ni se inmutó y vio cómo llegaba en el segundo palo Morten Bisgaard para completar la machada, y poner de moda el cántico de «Vikingos, hay que jodense». Curiosamente, el equipo de Valdano se resarció ganando la Liga aquel año.

El Odense pasó de esta forma a cuartos de final apeando nada más y nada menos que al Real Madrid. Le esperaría el Parma, el cual acabó ganando la competición aquel año ante la Juventus.

Aquel fuel primer y de momento único tropiezo del equipo blanco en Europa tras afrontar la vuelta con la ventaja de una victoria a domicilio en la ida. El club de Chamartín espera que el martes no se produzca el segundo.