Atlético de Madrid

Visita furtiva a Neptuno y a seguir con el mantra del 'Cholo'

Lucas Hernández, con el trofeo de la Supercopa de Europa. /Reuters
Lucas Hernández, con el trofeo de la Supercopa de Europa. / Reuters

Giménez y Lucas visitaron la plaza al volver de Tallín pese a que no habrá celebración oficial, ya que su técnico frena la euforia y exige pensar sólo en el Valencia

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

El Atlético ha crecido desde que comenzó esta década. En Tallín conquistó otra Supercopa de Europa, la tercera desde 2010, y vuelve a reinar en el viejo continente. Pero esta vez, por petición expresa de su técnico, no hubo acto organizado por el club campeón en el que la hinchada pudiese aclamar a sus jugadores. El calendario aprieta y la Liga comienza para el Atlético el lunes en Mestalla, de modo que no hay tiempo que perder para afrontar una nueva competición. «Ya me conocen, sólo pienso en el Valencia (primer rival rojiblanco en la Liga)», destacó Diego Pablo Simeone cuando fue cuestionado por cuáles deben de ser los objetivos de esta temporada.

El 'Cholo', tras ver cómo su equipo era alejado del sueño de la 'orejona' cuatro veces consecutivas por el Real Madrid (dos en finales, 2014 y 2016), se ha convertido en el único técnico rojiblanco capaz de ganar al eterno rival en tres finales distintas: Copa, Supercopa de España y Supercopa de Europa. El argentino, que ya es el entrenador más laureado del club tras lograr su séptimo títulos(dos Europa League, dos Supercopas continentales, una Liga, una Copa del Rey y una Supercopa de España), sumó el miércoles su segunda Supercopa de Europa desde que asumió el mando del conjunto rojiblanco en diciembre de 2011. Pero esta vez no hubo celebración en Neptuno. Al menos colectiva, como pasara en 2010 y 2012.

Sólo José María Giménez y Lucas Hernández, dos de los jóvenes defensores atléticos, se pasaron por allí. Ambos prometieron tras ganar el título en Tallín que acudirían a Neptuno para celebrar el hito. «Lucas, ¿adonde vamos?», le preguntaba el uruguayo al francés. «A Neptunoooooo». Y a primera hora, minutos después de las 8:00 de la mañana y cuando no había nadie en una céntrica plaza madrileña protegida con seguridad y vallada, la pareja de centrales del futuro del Atlético cumplió su palabra. Se hicieron una foto señalándola, con un gesto de felicidad y la camiseta conmemorativa. 'Supercampeones'. «Estamos contentos, felices de haber ganado la Supercopa. Para nosotros es muy importante», explicó el presidente Enrique Cerezo, siempre alejado del discurso de Simeone y sus hombres, que en cualquier caso no podían ocultar su tremenda alegría.

«Estas noches confirman que hice bien en quedarme», reconocía Antoine Griezmann, que horas después publicó en sus redes sociales una imagen una curiosa imagen en la que está sentado en un trono y Sergio Ramos le coloca una corona en la cabeza. El francés, eufórico, publicó un 'stories' en Instagram con varios anillos de campeón 'a lo NBA' que tiene previsto regalar a sus compañeros, algo que ya hizo con la selección francesa tras la victoria en el Mundial de Rusia: encargó una joya personalizada para cada campeón del mundo en la joyería 'Jason Beverly Hills'.

«Teníamos ganas de ganarles una final europea. Hay que ir con humildad y trabajo y así podremos pelear por todo. Dependiendo de nuestras ganas podemos ganar lo que sea», avisa Diego Costa, bigoleador y partícipe en los ogoles de dos canteranos, Koke y Saúl. «Esto va para todos los atléticos, y a jugadores que ya no están como Gabi o Fernando Torres. Sé que uno se despertó a las cuatro de la mañana y otro en otra hora para ver los partidos. Decidieron marcharse, por su bien, pero son y se sienten partícipes por este triunfo. Y estoy muy contento por ello», dijo el autor del 2-3, un golazo marca de la casa tras una recuperación de Thomas, uno de los hombres que salió de un banquillo cada vez más potente. «Algunos pensarían cuando salió Thomas: 'Este qué hace'. Pero nos dio fuerza», subrayó orgulloso Simeone, que optó por relevar a Lemar (70 millones) y su estrella Griezmann por Correa para dar un impulso a los suyos. Incluso se quedaron sin jugar Filipe Luis, Gelson, Arias o Kalinic.

Un paso más en el crecimiento de este Atlético al que el Valencia le hará pasillo en Mestalla. No será hasta el 25 de agosto, en la segunda jornada contra el Rayo, cuando el Atlético ofrecerá el título a sus seguidores en el Wanda Metropolitano. Ahí se jugará la final de la próxima 'orejona', donde un henchido Enrique Cerezo no oculta que desea estar: «Queremos llegar a la final de la Champions».

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