La Vuelta al País Vasco 2019 comenzará con una contrarreloj

La Vuelta al País Vasco 2019 comenzará con una contrarreloj

La Itzulia, del 8 al 13 de abril, arrancará en Zumarraga con la crono, que era tradicionalmente la última etapa

J. GÓMEZ PEÑA

La Itzulia tendrá subidas de cemento, tramos llanos de 'sterrato' (tierra prensada), bonificaciones en los sprints intermedios y las metas, y, sobre todo, presenta como gran novedad el inicio por la etapa que siempre cerraba la carrera, por la contrarreloj. Eso le dará la vuelta por completo a la Itzulia 2019, que acaba de ser presentada en Zumarraga, sede de esa 'crono' inicial de 11,3 kilómetros que asistirá el 8 de abril al banderazo de salida a la ronda. La edición 2019 tendrá también metas en Gorraiz, el Santuario de Estibaliz, Arrigorriaga, Arrate y Eibar. Pedro Horrillo, director técnico de la prueba, ha revolucionado la Itzulia.

Las carreras ciclistas son seres vivos. Nacen, crecen, se desarrollan y, en algunos casos, desaparecen. La Vuelta al País Vasco, la Itzulia, nació el 7 de agosto de 1924, junto al Asilo de La Casilla, en Bilbao. Dio aquel primer paso bajo un aguacero con las piernas de 36 ciclistas, más bien pioneros. El parto tuvo un inductor, Jacinto Miquelarena, periodista, escritor e inventor de aquella edición inicial de la ronda. Soñaba con un Tour vasco y lo hizo realidad. Miquelarena, como su invento ciclista, también sufrió una metamorfosis. Primero fue nacionalista y luego pasó a falangista.

Las mutaciones políticas son frecuentes. En cambio, a las carreras ciclistas les cuesta cambiar de chaqueta, de formato. Entre las más resistentes estaba la Vuelta al País Vasco. Ya no. En la próxima edición, del 8 al 13 de abril, hará su revolución. Empezará por el final, por la contrarreloj, que durante décadas ha sido la protagonista de la última etapa. Eso variará las tácticas y la mentalidad de los ciclistas. Incentivará los ataques al líder durante las cinco jornadas siguientes a la 'crono'. Y habrá más novedades, como la del segundo día: unos kilómetros de 'sterrato', de caminos de tierra, de moda en pruebas como el Giro y el Tour. La Itzulia 2019 le da la vuelta a su piel, que se había quedado vieja. «Esos tramos no son peligrosos», tranquiliza Horrillo.

La ronda vasca se fusionó con la Euskal Bizikleta en 2009. De dos carreras quedó una. Y empezaron los cambios. Hasta de nombre. Ahora se llama Itzulia y este año arrancará con una contrarreloj individual de 11 kilómetros en Zumarraga, que incluye la subida a La Antigua, con un muro del 21%. Breve, pero suficiente para que especialistas como Roglic (último ganador) y Ion Izagirre tomen ventaja. Los escaladores como Landa se verán obligados a jugar a todo o nada en la montaña de las etapas siguientes, en las que se disputarán el botín de la bonificaciones: 3, 2 y 1 segundos en los dos sprints intermedios, y 10, 5 y 4 en la meta. Petitas de oro.

La segunda jornada incluye la otra gran novedad, el 'sterrato'. Irá desde Zumarraga al valle de Egüés, donde espera un circuito al que se darán dos vueltas. Ahí están los caminos de tierra y cemento, que en total suman unos 8 kilómetros, eso sí, llanos. Como pasó en el Giro con el col della Finestre y el Tour con el puerto de Glieres, la tierra se suma al recorrido de la Itzulia. Más que decisivos, esos kilómetros están pensados para el espectáculo y la fotogenia.

Tras este comienzo inusual, la ronda irá desde Sarriguren al Santuario de Estibaliz, en la tercera jornada, y de Vitoria a Arrigorriaga, en la cuarta, con la subida al duro Bikoitz gane a 40 kilómetros del final y con el alto de Zaratamo justo antes de la meta. Escenarios para las fugas.

La resolución de la carrera queda reservada para Eibar, antiguo corazón de la Euskal Bizikleta y donde ahora late la carrera. En los dos últimos días se subirán todos los puertos de la zona. El viernes 12 de abril, la meta estará en otro Santuario, el de Arrate. Antes, los corredores ascenderán a Ixua por Matsaria, la vertiente más empinada. En apenas 150 kilómetros se acumularán 4.800 metros de desnivel. Fatiga de sobra.

Pero el juicio final no será ahí, sino al día siguiente en las calles de Eibar tras ascender Azurki, Karakate y Asensio. Es la etapa más intensa. De sólo 118 kilómetros y unos 4.000 metros de desnivel. Un concentrado de montaña que pisará cemento en el alto de Karakate y que concluirá en Eibar tras subir por la variante. Puro espectáculo.

Entonces se sabrá si alguno de los beneficados por la contrarreloj inicial ha sido capaz de conservar su ventaja durante las otras cinco etapas. Es decir, si ha podido ganar justo al revés de como se ha hecho durante cuatro décadas. La última vez que la Vuelta al País Vasco se inició con una contrarreloj fue en 1977. La etapa fuera para Agustín Elorriaga y la clasificación general, para José Antonio González Linares. Nevó aquella primavera. Ahora, aún en invierno, las playas están llenas. Todo cambia.

Las seis etapas

1-
Zumarraga-Zumarraga CR 11,3 km.
2-
Zumarraga-Gorraiz 149 km
3-
Sarriguren-Estibaliz 191 km
4-
Vitoria-Arrigorriaga 164 km
5-
Arrigorriaga-Arrate 149 km
6-
Eibar-Eibar 118 km