La Vuelta al País Vasco adelanta el Tour a abril

Un momento de la presentación de una nueva edición de la Itzulia. /Felix Morquecho
Un momento de la presentación de una nueva edición de la Itzulia. / Felix Morquecho

Alaphilippe, Thomas, Landa, Roglic, Quintana, Mas, Izagirre y Kwiatkowski participarán en la Vuelta ciclista al País Vasco del 8 al 13 de abril

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑAZUMARRAGA

Desde el techo de la ermita de La Antigua se domina Zumarraga. Esa mezcla de pabellones industriales y, pegadas, las casas donde viven sus trabajadores. En frente unos brochazos de nieve resisten con empeño menguante los efectos del cambio climático que cada año adelanta el verano. En un día como hoy, luminoso, la vista desde la ermita da para un buen inicio de película. Y, ya se sabe, los grandes largometrajes necesita actores de altura. Aquí, en esta carretera que sube desde Zumarraga, comenzará con una contrarreloj la Vuelta al País Vasco 2019, el 8 de abril.

Y hasta el día 13 y durante seis etapas competirán por aparecer en primer plano un buen puñado de los mejores ciclistas del mundo: Julian Alaphilippe (número uno del mundo), Geraint Thomas (ganador del último Tour), Mikel Landa (segundo en la Itzulia en 2018), Primoz Roglic (ganador el año pasado y favorito ahora), el Astana de Pello Bilbao, Omar Fraile y los hermanos Izagirre, más Nairo Quintana, Kwiatkowski, Enric Mas, la ilusión del Euskadi-Murias.... Un cartel así está a la altura del Tour. Y llega antes a las pantallas, en abril.

«Acoger esta carrera nos pone en el foco internacional», ha destacado el alcalde de Zumarraga, Mikel Serrano, en el acto de presentación de la Itzulia, celebrado en la ermita de La Antigua. Junto a él estaba Itziar Mahave, representante del Banco Sabadell, uno de los sostenes de la ronda, que ha confirmado la continuidad del patrocinio del Gran Premio de la prueba «el próximo año». La Itzulia sigue englobada en el calendario del UCI World Tour, la máxima categoría. Un lujo para premiar a un afición que siempre responde en las cunetas y que, como ha destacado Jon Redondo, director de Deportes del Gobierno vasco, exporta una imagen de «respeto» hacia los corredores.

Contrarreloj de inicio

El director de la Itzulia, Julián Eraso, ha repasado el trazado de las seis etapas. Esta vez, la carrera arrancará con una contrarreloj, la modalidad que durante décadas cerraba la vuelta. Eso, según los diseñadores, aumentará la emoción. Los perdedores el primer día estarán obligados a atacar hasta el final. Y tendrán terreno de todo tipo: el sterrato de la segunda etapa, con final en Gorraiz. La subida el tercer día a Estibaliz, hecha para un sprint selectivo. El final complicado de la jornada que termina en Arrigoriaga. Y, claro, dos últimos días por los alrededores de Eibar, con subidas a Arrate y sobre el hormigón de Karakate.

Ese será el escenario. Los actores ya están advertidos. En los pronósticos figura Roglic en primer lugar. Vencedor el año pasado, tiene la contrarreloj a su favor. Aunque en esta edición tendrá que defenderse más días de ataques como el que le lanzó Landa en la última etapa de la Itzulia 2018. El alavés llegará con mejor rodaje, culpa de la caída y la fractura de clavícula que sufrió en la primera carrera del año.

La representación vasca se completa con Pello Bilbao, un dorsal que no deja de crecer, los hermanos Izaguirre, y Omar Fraile, todos unidos bajo el maillot del Astana, el equipo más poderoso de la carrera con, además, Fuglsang, Lutsenko y Luis León Sánchez. También estarán el Caja Rural de Jonathan Lastra, el Trek de Markel Irizar, que se despide de la carrera el CCC de Víctor de la Parte y el Euskadi-Murias, que tiene a un escalador como Óscar Rodríguez, y a un velocista como Enrique Sanz, reciente vencedor de tres etapas en la Vuelta al Alentejo. «Es un orgullo competir en esta carrera ante los mejores del mundo», ha dicho Sanz en la presentación. Cierto. Es como estar una semana de primavera en el Tour de verano.