A los ciclistas les recortan los calcetines

Dumoulin, en una contrarreloj. La UCI vigilará de cerca los calcetines de los corredores/Agencias
Dumoulin, en una contrarreloj. La UCI vigilará de cerca los calcetines de los corredores / Agencias

La UCI quiere imponer un tamaño máximo de esta prenda para evitar mejoras aerodinámicas

J. Gómez Peña
J. GÓMEZ PEÑA

El ciclismo ha decidido comenzar a vestirse por los pies. La Unión Ciclista Internacional (UCI) controlará la altura de los calcetines que usen los corredores. La medida entrará en vigor con el inicio de la temporada 2019 y aún no se sabe si al infractor, al que los lleve demasiado largos, se le impondrá alguna sanción. Hace tiempo que la UCI vigila con lupa la ropa de los ciclistas, especialmente en las pruebas contrarreloj. Ya ha prohibido algún buzo aerodinámico, como el que utilizó el Sky hace dos años en el Tour. Estaba hecho con Vortex, un tejido con una superficie similar al de una pelota de golf y que, al parecer, mejoraba la penetración en el aire. Ahora les toca a los calcetines. La UCI ha cogido las tijeras.

Los calcetines están de moda. Las marcas llenan la oferta de prendas multicolor. Hay pares que superan los veinte euros. Elásticos, ajustados, sin una arruga... Y con tonos espectaculares. Los hay que parecen tatuajes. Antes eran bajos; ahora han crecido al ritmo de la moda. Ya llegan hasta mediada la pantorrilla. Que se vean. Los cicloturistas los usan para completar el conjunto que llevan, pero los profesionales, según sospecha la UCI, eligen los más largos por el supuesto beneficio aerodinámico que producen.

La UCI ha iniciado un campaña contra todos esos pequeños progresos. También prohibió un gel que se aplicaba sobre las piernas para lo mismo: cortar el viento. El siguiente en pasar por el tajo es el aparentemente inocente calcetín. La Unión Ciclista Internacional, según anuncia 'Cyclingnews', ha establecido una longitud máxima de la prenda: «No pueden quedar por encima de la altura definida por la mitad de la distancia entre el centro del maléolo lateral y el centro de la cabeza del peroné». Esto es, el calcetín no sobrepasará la mitad de la tibia, a medio camino entre el tobillo y la rodilla. Nada de medias largas.

Los buzos de 'crono' hechos con Vortex mejoraban, según algunos expertos, un 5% la penetración en el aire. Eso se traduce en un buen puñado de segundos en una contrarreloj. La UCI cree que los calcetines estirados también suponen un beneficio. El máximo organismo de este deporte lleva tiempo empeñado en luchar contra los avances tecnológicos, incluso si vienen escondidos en un calcetín.

 

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