Jone Magdaleno. Luchadora de taekwondo

«No competí hasta los 14 años, me daba miedo que me pegasen»

Jone Magdaleno junto a su hermano, Oier Magdaleno, tras lograr las medallas./GIMNÁSTICO BILBAO
Jone Magdaleno junto a su hermano, Oier Magdaleno, tras lograr las medallas. / GIMNÁSTICO BILBAO

La luchadora de taekwondo bilbaína acaba de lograr el oro en la categoría sénior en el Campeonato de Europa por club de Marina d'Or

Beatriz Garnández
BEATRIZ GARNÁNDEZ

Jone Magdaleno, a sus 21 años, es una de las mayores promesas del taekwondo español. La deportista vizcaína pertenece al Club Gimnástico Bilbao y atesora un gran palmarés a pesar de su juventud. Además de ser la actual subcampeona de España sénior logró el oro en el Open Internacional de Riga. Entre sus hitos también están el bronce en el Europeo júnior de 2013, un bronce en sub-21 y un oro en el Open de España de su categoría. Este año ha logrado el bronce en el Spanish Open de Alicante además del oro en el campeonato disputado el pasado fin de semana en Castellón. En ese mismo torneo, los dos compañeros de equipo con los que acudió también lograron medallas: Arene Rementería se llevó el oro en júnior y Oier Magdaleno, su hermano, logró el bronce en sénior.

La luchadora bilbaína se ha criado con el taekwondo ya que sus padres son los entrenadores del Club Gimnástico Bilbao y los que han inculcado la pasión por el deporte japonés a sus dos pupilos.

-¿Por qué decide empezar en el Taekwondo?

- Mis aitas tienen el Club Gimnástico Bilbao y voy a entrenar allí desde que tengo cinco años, al igual que mi hermano. Al principio te meten tus padres para que hagas algún deporte y luego te va gustando. Yo creo que es un deporte que engancha pero en el que tienes que meter horas.

- ¿Qué supone tener a sus padres como maestros?

- Sinceramente es un lujo. Yo no puedo comparar si me hubiesen exigido más o menos si no hubiesen sido mis padres, pero a mí siempre me han dejado decidir. Yo de hecho no combatí ni entrené hasta los 14 años, solo hacía técnica porque me daba miedo que me pegasen, ni siquiera entrenaba combate (Risas). Yo salía a la pista sola, a hacer el Poomsae (combinación de defensas y ataques, ejecutados en una línea de movimientos contra varios adversarios imaginarios) y listo. Y ya con 14 años me empezó a gustar, empecé a entrenar y la cosa salió bien. Al principio me daba miedo . El Taekwondo lo ves desde fuera y puede generar respeto, pero en mi gimnasio yo he salido siempre con la tranquilidad de que si salía, era porque estaba preparada para salir. En un intercambio te puedes llevar una patada, pero no vas a salir con la idea de: la que me voy a llevar.

-¿Cuánto tiempo entrena?

- Yo estudio cuarto de derecho y me cuesta un poco meterme más horas, así que unas dos horas al día, pero me gustaría entrenar más, como cuatro horas.

- ¿Y qué objetivos tiene en mente para cuando acabe la carrera?

- El año que viene empiezo el máster, pero la idea sería intentar entrar al centro de alto rendimiento con la española para poder hacer entrenamientos de mañana y tarde. Ahí entras por resultados. Tu echas una solicitud y en principio entiendo que sí entraré. Entonces el año que viene será intentar meterme ahí. Y si veo que la cosa va bien, pues alargar esa etapa deportiva, que al final es bonita y se acaba pronto. Y si va mal pues volver y estudiar.

- ¿Y objetivos deportivos?

- Tokyo 2020 aún está lejos, no es imposible numéricamente. Estoy creciendo muy rápido en ránking olímpico internacional, pero todavía queda. Porque hay gente que solo se dedica a entrenar. Y yo entreno y estudio, lo que es un hándicap. Hace un año estaba la ciento y pico en el ránking olímpico y ahora estoy la 57. He tenido una mejoría muy buena. Como objetivos a corto plazo me planteo subir todo lo posible en ese ránking, no me voy a poner límites, todo lo que pueda y estar en el Mundial el año que viene y la Universiada.

Confianza y constancia

- Compitió el pasado fin de semana en el Campeonato de Europa por club de Marina d'Or 2018 y se llevó el oro en la categoría sénior, ¿cómo fue?

- La verdad es que fue una experiencia muy bonita, porque del equipo fuimos tres y los tres conseguimos volvernos con una medalla. Arene se llevó en junior el oro y mi hermano el bronce. Además, fuimos con mis padres, que son los entrenadores y la verdad que muy bien estar ahí toda la familia.

-Es la actual campeona de Europa por club, celebrado en febrero en Estambul y sigue teniendo éxitos, ¿cuál es el secreto?

- Depende de muchas cosas. Pero yo entreno todos los días, me tomo las cosas con constancia y tranquilidad. Porque los resultados no llegan de hoy para mañana. Es entrenar y ser constante.

- ¿Qué es lo mejor que le ha dado el Taekwondo?

- Lo mejor es poder disfrutarlo con mi familia, pero también con el club. Parece que los resultados que sacas lo haces tú solo. El ir al club, llevar unas pizzas y celebrarlo todos juntos es lo más bonito. El ganar con la gente que tienes detrás, que es la que te ha llevado ahí, si no fuera por ellos no hubiera llegado a donde estoy ahora. Los compañeros para entrenar son imprescindibles y tengo la suerte de tener un grupo muy fuerte y unido. Al final vas a entrenar y tienes un ambiente bonito.

- ¿Cuáles son sus puntos fuertes en una pelea?

- Yo diría que soy bastante fuerte y bastante segura. También los coachs, porque en un combate puedes hacer mucho pero si no tienes a alguien detrás que te sepa llevar es un poco difícil. Es verdad que cuando más he conseguido es cuando he tenido un coach detrás que me ha achuchado para darme esa confianza. Lo más importante, tanto en el deporte como en tu vida general, es tener confianza y cuando explotas eso en un combate sale lo mejor.

-En su caso, sus coachs son sus padres...

- Sí (Risas). Depende del campeonato, a veces no puede coincidir así, pero las veces que se puede, sí. No solo porque sean mis padres, sino porque son mis entrenadores. Yo prefiero que esté detrás alguien que me conoce, que sabe lo que necesito. Y ellos al final saben cuáles son mis puntos fuertes, saben si se me da mejor la derecha que la izquierda.

- ¿Cuenta con algún tipo de apoyo económico?

- Es un poco complicado. Ayudas en general no hay muchas, pero sí que tengo algún campeonato subvencionado por la Diputación de Bizkaia y luego los campeonatos universitarios me los paga la Universidad de Deusto. Las que más me han ayudado son estas dos entidades. Las subvenciones deportivas están un poco complicadas. Tienes que ser muy fuerte y estar a un nivel muy alto en taekwondo para que te las den.