Una experiencia deportiva y vital en Alemania

Marta Tudanca
MARTA TUDANCA

¡Hola a todos!

Lo primero de todo voy a presentarme para que me conozcáis y sepáis quién soy. 

Soy Marta Tudanca, jugadora profesional de baloncesto, y este año me encuentro jugando en Alemania en el Rutronik Stars Keltern, que compite Eurocup y La Liga Alemana. 

Como todo cambio y comienzo en un nuevo país, siempre requiere de un periodo de adaptación al idioma, cultura, horarios, e incluso baloncesto.

En cuanto al idioma, en el equipo se habla inglés. Aquí y como en el resto del mundo, excepto en España, lo hablan muy rápido, es por esto que, al principio, sientes que no entiendes nada y que hablan otro idioma completamente diferente. Pero todo es cuestión de paciencia y adaptación. A medida que pasan los días, vas entendiendo más y las conversaciones son mucho más fluidas. Sobre el idioma, si os tuviese que contar alguna anécdota, es que muchas veces cuando duermo, mis sueños son en inglés. Todo esto se suma al alemán, ya que en la vida real, muchos de los alemanes no hablan inglés y cuando vas a comprar algo o necesitas preguntar sobre alguna cosa, se hace difícil, y te quedas sin obtener lo que quieres comprar o tratas de buscar a alguien que hable inglés. 

En cuanto a los horarios, los alemanes son muy estrictos y muy puntuales. Lo que me ha sorprendido es que muchas veces, para ellos, las tres o cuatro de la tarde es una hora normal para jugar un partido. Aquí el entrenamiento fuerte normalmente se realiza a las diez de la mañana y muchas veces tenemos gimnasio (pesas) a las tres y media, sin apenas descanso entre una sesión y otra. Para ellos, cenar a las siete es algo que lo valoran mucho, y cenar a las nueve como se cena en España es muy tarde, ya que al día siguiente hay que madrugar y levantarse a las ocho para realizar el entrenamiento fuerte del día. Los días que tenemos una sesión también la realizamos a las dos, algo a lo que no estamos acostumbrados en España ya que sería nuestra hora de comer. Aquí la hora normal de comer son las doce del mediodía. Como véis, los horarios aún se me escapan.

El baloncesto de aquí es bastante diferente al de España. No deja de ser baloncesto, pero no tiene nada que ver. El baloncesto de España es mucho más táctico, donde existe una lectura de las ventajas y juego en equipo. Por el contrario, el baloncesto que se juega aquí, como he mencionado anteriormente es muy diferente, el ritmo de juego es más alto, las posesiones son mucho más cortas, se juega mucho por conceptos y es bastante individualista; a veces lo que me sorprende es que no parece que sea un deporte de equipo. Es algo a lo que no estoy acostumbrada pero que poco a poco tratas de adaptarte al sitio donde estás. 

En cuanto a la comida, he podido probar las salchichas y carne típica de aquí y la verdad que está todo muy bueno. Como anécdota aquí llaman «gulas» a una especie de «pasta» típica de la provincia donde me encuentro (Badén Wurtemberg). 

Tuve la suerte hace dos semanas de estar en Múnich en el Oktoberfest y la verdad es que fue una pasada, un día que nunca olvidaré. Ojalá tenga la oportunidad de volver otro año y disfrutarla de nuevo. Era como si estuviese en un parque inmenso de atracciones, donde podías disfrutar de atracciones de todo tipo para cualquier público, metidos de lleno en la cultura alemana, desfiles, caballos, puestos de comida típica alemana por todos lados y de todo tipo, y sobre todo se notaba mucho quién era turista y quién no, ya que todos los alemanes iban vestidos iguales con los trajes de aquí. Pero sin duda lo que más me llamó la atención fue que cada marca de cerveza tenía su propia «caseta» preciosa. Ya desde la fachada y entrada, decorada hasta el más mínimo detalle, inmensa, en la que se podían apreciar mesas larguísimas corridas, abarrotadas, y en las que a cada canción que sonaba y tocaban los músicos desde un kiosko situado en el centro, todo el mundo se ponía de pie en los bancos a cantar, brindar unos con otros aunque no se conociesen de nada y beber juntos. Por mucho que te lo cuenten hasta que no lo ves y no lo vives no eres capaz de imaginarte que es el Oktoberfest. Una auténtica locura.

En el momento en que os escribo esto, mi equipo viene de ganar al Hannover. Ha sido mi mejor partido con 16 puntos, 5 rebotes en 24 minutos. Voy entrando en dinámica. Os seguiré contando. Me acuerdo de todos y todas mucho. Suerte al Araski en su debut liguero.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos