Mi primera carrera tres meses después del parto

Parece que fue ayer cuando estaba en el hospital recibiendo a Amets, la personita que ya ha cambiado mi vida. Este pasado sábado participé en mi primera prueba tras dar a luz

Saioa, durante la VI Milla Marina./
Saioa, durante la VI Milla Marina.
Saioa Elaso
SAIOA ELASOAtleta del BM Bilbao

Parece que fue ayer cuando estaba en el hospital recibiendo a Amets, la personita que ya ha cambiado mi vida para siempre. Tres meses después, puedo decir que, tras la cuarentena, he podido empezar a correr poco a poco, siempre escuchando a mi cuerpo y a mi entrenador, Gontzal Bilbao (padre de mi hijo), que sabe calmar mis ansias por correr y por volver a hacerlo como antes de mi embarazo.

Este pasado sábado se celebraba la milla marina por equipos en Bilbao. Aun sin ser la distancia que más me gusta, qué mejor forma que estrenarme corriendo con mi equipo, Bilbao Atletismo Santutxu, y en Bilbao. La prueba, en la que participaban varios equipos femeninos tanto de atletismo como de otros deportes, tuvo lugar a las 13:10. Mi equipo presentó dos equipos de 4 atletas cada uno, y me siento orgullosa de decir que soy parte del mejor equipo de Euskadi femenino de atletismo con atletas que participan en pruebas federadas a nivel estatal, europeo e incluso mundial.

La milla marina es una forma de dar comienzo a una nueva temporada y una forma de juntarnos y comenzar a competir poco a poco. En mi caso, me levanté con el gusanillo en el estómago de los días de competición, ya que aunque no era una prueba importante, ni distancia entrenada, iba a ser mi primer dorsal después de casi un año de parón voluntario. Me levante pronto y me mantuve activa para distraer la mente. A las 11:30 salimos hacía allí Gontzal, Bittor y Amets. ¡Qué más se puede pedir a la vida, mi pasión y mi mejor afición, sin olvidarme de mi padre, presente en la mayoría de pruebas en las que participo y mi mejor crítico, tanto para lo bueno como para lo malo!

Llegué a Bilbao nerviosa, pero nada como empezar a calentar con mis compañeras y correr para quitar la tensión. Tras 5 kilómetros de calentamiento, a las 13:10 se dio la salida. Mi equipo se agrupó en cabeza de carrera, superando al resto de escuadras. Yo me quedé en la cola de mi equipo sin perderles de vista, pero con cierto miedo de dar el máximo de mi ya que, de momento, he de ser cautelosa para no tener contratiempos el resto de temporada. Me sentí a gusto corriendo, rápida y volviendo a sentir la tensión de colocarte en la línea de salida luciendo una vez más los colores de mi club. Llegué la última del BM Santutxu, pero aun así me sentí contenta y bien por haber vuelto y por saber que en la línea de meta me esperaba mi mejor afición.

Después de esta primera toma de contacto, este fin de semana me toca la herri krosa de Basauri, once kilómetros, una carrera que siempre me ha gustado, una distancia que es mucho mejor para mí y que no me dejará con ganas de seguir corriendo como me ha pasado este fin de semana.

Ahora solo me queda seguir entrenando y que las lesiones me respeten. ¡El resto ya lo pongo yo!