Dos ruedas hacia la libertad

Dos chicas, en bici por Vitoria. /Rafa Gutiérrez
Dos chicas, en bici por Vitoria. / Rafa Gutiérrez

La Fundación Estadio reúne hoy a tres ciclistas para explorar lo que la bicicleta aportó a la emancipación de las mujeres

Judith Romero
JUDITH ROMERO

Hoy en día las bicicletas forman parte del paisaje urbano al igual que las aceras o los coches. Sin embargo, lo que para los hombres supuso una nueva invención tecnológica del siglo XIX cambió la vida de las mujeres para siempre. En un tiempo en el que las mujeres aún no podían ejercer el derecho al voto, su presencia sobre los sillines causó una impresión abrumadora. Tres mujeres ciclistas analizarán hoy este hito y los retos del futuro de la bicicleta en el Aula Estadio –Paseo Cervantes, 20- de la Fundación Estadio a partir de las 18.30 horas.

«Las mujeres de Francia e Inglaterra llevaron la delantera, y en España empezó a haber carreras de mujeres en 1897 en el Parque del Retiro», explica la periodista Belén Álvarez, quien hoy dirigirá el debate de la Fundación Estadio. Amante de la bicicleta de montaña, ayuda a otras mujeres a iniciarse en la práctica de este deporte. Es guía voluntaria en el grupo Ella Bikes, que organiza quedadas para que ninguna amante del ciclismo tenga que salir a ejercitarse sola.

«Ahora la bicicleta tiene un componente deportivo para las mujeres, pero en sus orígenes fue una forma de ganar dinero fácil», señala Álvarez. Aunque para muchas mujeres la popularización de la bicicleta supuso poder salir de casa y atravesar largas distancias sin depender padres, hermanos y esposos, los atractivos premios en metálico –200 pesetas de entonces– que podían obtener en las carreras de bicicletas también animaron a muchas a pedalear.

Que fuera una mujer la que montaba la bicicleta supuso un escándalo que provocó el rechazo de una parte de la sociedad y la admiración por parte de la otra. «Causaba grana expectación y cierto morbo verlas, era algo novedoso, y había un gran movimiento de apuestas alrededor de estas competiciones», subray la comunicadora, quien empezó a entrenar de forma más intensa hace seis años.

Las vestimentas de la época se lo pusieron difícil a las mujeres encorsetadas hasta que la periodista estadounidense Amelia Bloomer popularizó los bombachos para montar en bicicleta. Álvarez considera que ahora el temor a circular entre el tráfico y la dureza de la bicicleta de montaña hace que menos mujeres practiquen estos deportes. «La red 'Mujeres en bici' o iniciativas como Ella Bikes están ahí para toda la que quiera iniciarse», anima. Y es que cada vez más mujeres pedalean por su bienestar en el territorio alavés. «Kerstin Lühr puso en marcha el proyecto hace tres años y ya somos alrededor de 65 mujeres las que nos juntamos para practicar con frecuencia», celebra Álvarez.

«Pocas carreras»

Amaia Martioda, exciclista, directora técnica y dietista nutricionista, también participará en este encuentro junto con Aintzane Barrena. Esta profesora de Educación Secundaria asegura que la bicicleta es la mejor terapia para ella y anima a otras mujeres a dejar a un lado sus temores y pedalear. «Siempre me había gustado hacer deporte, y hace cuatro años empecé a tomarme la bicicleta más en serio gracias a mi marido, pero resulta difícil conocer gente con la que salir a la carretera cuando aún no se tiene el hábito», explica Barrena, casada con Eriz Ruiz de Erentxun, quien fue ciclista profesional en el Orbea-Oreka SDA.

Las primeras carreras femeninas datan de 1897 y para sus participantes eran una forma de ganar dinero

De sus primeras salidas con la Sociedad Ciclista Vitoriana pasó a pedalear con 'She is cycling', la iniciativa de Martioda y Zuriñe Carreño para organizar planes los fines de semana en la que también pueden participar hombres. Aunque considera que el deporte femenino está viviendo un buen momento, Barrena lamenta que las mujeres aún lo tengan más difícil que los hombres para alcanzar metas profesionales en el mundo del ciclismo. «Las chicas todavía tienen muy pocas carreras, por eso son importantes iniciativas como la I Vuelta a Álava para mujeres que tendrá lugar en mayo», subraya la profesora, quien también ha detectado un aumento en la práctica deportiva entre sus jóvenes alumnas. «La que no practica baloncesto juega al fútbol o patina, lo importante es moverse», resume.