Soul con alma, blues sin chispa

Mavis Staples, sobre el escenario./Borja Agudo
Mavis Staples, sobre el escenario. / Borja Agudo

Mavis Staples engancha en la primera cita del BBK Music Legends mientras que Wilko Johnson ofrece un show con menos fuelle de lo que se esperaba de la leyenda en Dr. Feelgood

Óscar Cubillo
ÓSCAR CUBILLO

Ya teníamos ganas de ver a una veterana soulwoman recuperada para la afición melómana más joven gracias a sus discos producidos por Jeff Tweedy, el líder de Wilko. Mavis Staples puso ayer la ración de soul negro en el arranque del BBK Music Legends Festival que se celebra en las campas de la Ola de Sondika. Abrió con 'If you are ready (Come go with me)', de los Staples, y reveló su fórmula aprehendida en la iglesia. Estilista en su género, defendía a la familia, amasaba funk-jazz suavito y el groove atrapaba a la audiencia, a la parroquia predispuesta. El blues lo emitía el guitarrista (una Telecaster), la gente daba palmas de modo espontáneo, y el soul setentero brotó en 'Respect Yourself' de los Staples Singers, quizá su mayor éxito, con ella al límite vocal y levantando el puño al final como los panteras negras.

Cantante que parece perfecta para el Festival de Blues de Getxo, Mavis al final ha debutado en la cita de Sondika con las leyendas, que con su contratación ha apostado una vez más por la experiencia de sus artistas: Mavis nació en Chicago, la capital del blues, el 10 de julio de 1939 (enseguida cumplirá los 79 años), canta desde 1950 y se ganó la fama más allá de la música gracias a su participación en The Staples Singers, el grupo familiar de góspel contemporáneo dirigido por su padre, Pops Staples.

Por los derechos civiles

Punta de lanza en la lucha por los derechos civiles de los 60-70, gran parte del cancionero de los Staples Singers permanece en el repertorio de Mavis, que en Sondika apareció en sexteto, respaldada por dos afrocoristas mixtos y un trío blanco blusero, un conjunto que creó un estilo cálido, vocal y acolchado del gusto de Ry Cooder.

Enfilada la tarde y recogida la cosecha, Mavis ofició cual predicadora en la introducción de 'Freedom Highway', de los Staples Singers, cómo no, de cuando marchaban por los derechos civiles en los Estados sudistas como Alabama, Misisipi y Tennessee, algunos de los que citó en su sermón. Seguidamente se acordó de su padre Pops, se definió como soldado de Dios antes de 'Love and trust', dulce y estilista alcanzó otro hito soul en 'You are not alone', versionó con gracia el 'For what it's worth' de Buffalo Springfield, y se despidió a medio gas con aire reggae en 'I'll take you there', de los Staples Singers, y recibiendo los aplausos de las 2.000 personas que habría entonces en las campas de la Ola.

Wilko Johnson, en plena actuación
Wilko Johnson, en plena actuación / David Herranz

Y si con Mavis acariciamos el alma de la música negra que abarca desde el góspel y el soul al blues y el funk, con el guitarrista Wilko Johnson (Essex, Inglaterra, 12 de julio de 1947, o sea casi 71 años) le hincamos el diente al blues-rock blanco, pero con poca chica y, en ocasiones, ejecución técnica imperfecta, como en los solos de la larguísima 'Everybody's carrying a gun' y las improvisaciones de cariz jazzístico.

El problema fue que quizá recuperó poca parte del legado de Dr. Feelgood, el grupo con el que se hizo famoso en la escena pub-rock de los 70. Wilko, recuperado de un cáncer terminal y aplaudido anoche, sigue oficiando en trío. Nos ametralló con la guitarra, cantó con vocecilla menos afinada que antaño, y recuperó contados hits de Dr. Feelgood en un set de 13 temas. Fue una hora muy dispersa entre, por ejemplo, solos dilatados, un reggae y un blues ralentizado a lo Jimmy Reed. El bueno de Wilko compareció vulnerable, colgando su inseparable Telecaster de un lado a otro del escenario atado por el cable al amplificador, y recibiendo el calor de las primeras filas y la extrañeza y decepción de las otras.