Najwa Nimri: «Ni creo en los políticos ni voto»

La actriz española Najwa Nimri posando durante el photocall de ¿Quién te cantará?. /AFP
La actriz española Najwa Nimri posando durante el photocall de ¿Quién te cantará?. / AFP

La actriz, que encarna a una diva de la canción amnésica en 'Quién te cantará', disfruta de la popularidad que le brinda la brutal Zulema de 'Vis a vis': «He descubierto que la gente joven quiere violencia»

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUISan Sebastián

Najwa Nimri (Pamplona, 1972) vive la etapa más fecunda de su carrera. En San Sebastián se ha hinchado a firmar autógrafos y a sacarse selfis gracias a su papel de la cruel reclusa Zulema en 'Vis a vis', serie que ya va por la cuarta temporada. La actriz y cantante aspira a la Concha de Plata por su papel en 'Quién te cantará', la película de Carlos Vermut que ha fascinado a la crítica en el festival. Su protagonista es una diva amnésica a la que su mayor fan e imitadora en karaokes enseñará a volver a ser ella misma.

- ¿Es más fácil que se te vaya la olla en el mundo del cine o en el de la música?

- En la música, sin duda. Es otro nivel de energía. Por eso se les va la olla a todos los músicos y los actores, simplemente, se ponen mucho bótox. El último concierto que hice con Kase.O fue en el Palacio de los Deportes, con 17.000 personas gritando cada una de sus letras. La energía que recibes no es comparable al cine. De ese caballo no te bajas en una semana. La gente que llega a mucho público baja con drogas. Incluso cuando llegas a un éxito medio el 'input' es muy heavy. Yo soy más de útero, me encanta estar en el estudio y en el set.

- ¿Cómo se hace entonces cuando dejas de subirte a un escenario?

- Yo lo comparo con grabar una serie de ficción donde hay mucho público viéndote, como en 'Vis a vis'. Notas la energía todos los días. El cine en cambio es un artículo de lujo, ha pasado a ser lo que era cuando yo empecé.

- ¿Puede entender la soledad de una diva de la canción?

- Yo puedo entender la amnesia. Lo complicado en esta película ha sido vaciar de expresión mi mirada, porque la tengo muy expresiva. Tuve que estar toda la película vacía, sin mostrar nada. No tiene que ver tanto con la soledad como con el vacío. La soledad implica la referencia del resto mientras el vacío tiene que ver con la nada, con la carencia de emociones. En el caso de este personaje hay un latido al fondo, sabe que hay algo detrás que no está bien y que en un momento dado vendrá. Vive en un recipiente vacío y gracias al personaje de Violeta (Eva Llorach) empieza a llenarse. Creo que es más interesante lo que la película plantea sobre la identidad que sobre la soledad.

- ¿Usted ha experimentando la reclusión como salida de la fama?

- Si alejas tu suerte de la del resto dejas de pertenecer. Pero a la vez te tienes que nutrir del resto. O tienes un chivo expiatorio que te trae las víctimas a casa, como en la película, o estás en permanente contacto con lo que sucede. Yo, Najwa, soy de las que se mezclan. Me camuflo y voy entrando y saliendo, porque me interesa lo que pasa. Me gusta la vida, soy una persona vital. Cuando no me gusta mucho el ruido me recluyo. En la película le traen el mundo a la protagonista.

- La maternidad aparece como un asunto peliagudo en el filme.

- Está llevada al extremo. Como todas las protagonistas se están vampirizando entre sí, la niña es la única que explota. En la vida real hay millones de casos de madres que en realidad no están presentes, la mayoría de padres no escuchan a sus hijos.

- ¿Usted escucha al suyo?

- Sí. Pero no solo porque lo tengo que hacer, sino porque me interesa lo que cuenta alguien de catorce años.

- ¿Zulema le ha cambiado la vida?

- No. Me ha colocado otra vez entre la gente de veinte años.

- ¿Y qué ha descubierto de ellos?

- Que quieren violencia, combate. Cuando empezamos la serie creíamos que iban a odiar al personaje. 'Prepárate si no te venden el pan y te insultan en la calle', me advertían. Y pasó lo contrario, empecé a recibir el apoyo de los niños. Mira (enseña en el móvil una imagen del puño con el que mata su personaje, que alguien ha rebautizado el 'Zulemapuño' y envuelto como si se vendiera). He visto tatuajes de Zulema… Ven a una chica haciendo atrocidades y un montón de niñas descubren que también pueden pegar patadas. Un personaje que podía haber muerto en la primera temporada ha seguido manteniéndose cuatro porque el público se ha identificado con él.

- ¿Qué opina de estos tiempos de corrección política, donde te pueden llevar a juicio por insultar a Dios?

- No tengo ni idea. Mi padre es jordano y mi madre de San Sebastián. Yo he vivido en Euskadi y me fui a ver morir a mi padre a Jordania. Quien quiera saber algo que se dé una vuelta por el mundo. Solo creo en la acción, no en la palabra. No me corto por miedo a ser reprendida, me corto porque aquí me han traído a hablar de una película. Si hubiera hecho un estudio exhaustivo de lo que sucede entre los kurdos te hablaría de ello. Pero no puedo mezclar todos los temas en un mismo batiburrillo de cosas, porque sería faltar a la verdad y al respeto. Me parece que hay que implicarse. Las grandes acciones las hacen gente que no conocemos, yo conozco a varios. El que quiere hacer, hace. Solo la imaginación provoca el acontecimiento. Dentro de mis posibilidades, modifico más o menos mi entorno con mis elecciones creativas, nunca con un discurso. No creo en los políticos ni en la política. No voto. A la mayoría de la gente eso le parece no implicarse, pero yo me implico con mis letras y mis personajes. Está demostradísimo que el poder corrompe. ¿Qué me parece lo de Willy Toledo o lo del rapero de turno? Desde el momento que existe Twitter la noticia en sí ya no importa, sino lo que genera. Eso es más importante que que le detengan. Nos sacamos selfies permanentemente y creemos que es una forma de realización.

- ¿Qué queda de aquella chica de veinte años de 'Salto al vacío'?

- Si ves 'Vis a vis' lo notarás: sigo teniendo energía. Gracias a dios creo que soy mejor actriz, he aprendido a interpretar. En 'Salto al vacío' tenía bastante miedo, era un bebé. He vuelto al punto de partida. Me manejo en la acción, soy menuda. Me ven por la calle al natural y se dan cuenta de que soy un pingajo, que no soy como Zulema. La sangre me da tirones, noto las dos partes. Sí, tengo una mezcla mala.

Un fascinante juego de espejos

Drama sobre la identidad y la fama, cuento de terror sobre la maternidad e historia de fantasmas, 'Quién te cantará' confirma que la Concha de Oro y el premio a la dirección que Carlos Vermut se llevó hace cuatro años en San Sebastián por 'Magical Girl' no fue ningún desatino. La cinta más redonda vista hasta ahora en la sección oficial narra la atracción vampírica entre una diva de la canción que se queda amnésica y su mayor fan y experta imitadora, contratada para que vuelva a ser ella misma. Najwa Nimri y Eva Llorach, actriz fetiche de Vermut, son firmes candidatas al palmarés.

El mejor Almodóvar (del que toma entre otras cosas la música de Alberto Iglesias), 'Persona' de Bergman, David Lynch y los suntuosos melodramas de Douglas Sirk nutren este fascinante juego de espejos elegantemente rodado, que también hunde sus raíces en el cine español popular de los 70 protagonizado por cantantes, un género que este realizador que procede del cómic y la ilustración conoce a la perfección. Los puristas de Vermut admiten que su tercer largometraje es el más lineal y el que tiene vocación 'mainstream'. 'Quién te cantará' va más allá del guiño pop y contiene auténtica hondura emocional. Un guion rico y complejo y una hipnótica puesta en escena convierten a Vermut en un autor con mayúsculas.