Judi Dench: «De joven me decían que con mi cara jamás triunfaría en el cine»

Judi Dench en 'La espía roja'./
Judi Dench en 'La espía roja'.

La veterana actriz da vida en 'La espía roja' a Melita Norwood, una agente doble acusada de compartir secretos nucleares con la Unión Soviética

MARÍA ESTÉVEZLos Ángeles

Judi Dench reveló en 2012 que se enfrenta a la ceguera al sufrir degeneración macular, una enfermedad que le impide leer y reconocer rostros. Lo que más le duele, ha confesado, es no poder escribir cartas ni conducir su BMW deportivo. La gran dama del teatro y el cine británicos solo pidió el año pasado una condición para enfrentarse a los periodistas antes de recoger el Premio Donostia en el Festival de San Sebastián: que no hubiera flashes. Pese al Oscar que ganó por dar vida a Isabel I de Inglaterra en 'Shakespeare in Love', los diez Bafta y los ocho Premios Oliver, Dench hizo alarde de modestia y aseguró que no tiene ningún poder en el mundo del cine.

A sus 84 años, Dame Judi Dench protagoniza 'La espía roja', una cinta basada en la historia real de Melita Norwood, considerada la espía británica más importante del KGB. Agente doble apodada 'Hola', fue acusada de compartir secretos nucleares británicos con la Unión Soviética cuando trabajaba en la Asociación Británica de Metales No Ferrosos. Trevor Nunn dirige esta intriga que arranca cuando los agentes del MI5 llaman a la puerta de una venerable anciana. La actriz Sophie Cookson encarna a la protagonista de joven, cuando era una estudiante de Físicas en Cambridge que se enamoró de un joven comunista (Tom Hughes).

-En este filme se encuentra en el otro lado de la mesa, es la espía que traiciona a su país

Sí. Fue diferente y divertido verme interrogada por el MI5. Tiene algo misterioso y estresante verte en una mesa frente a una ventana desde donde te miran sin que tú puedas ver quién está al otro lado. Te voy a contar una anécdota sobre el MI5. Cuando estaba interpretando a M en James Bond, me invitaron a visitarles y me mandaron un coche porque no querían que fuera en el mío. Pero el conductor no encontraba mi casa y llegó una hora tarde. «¿Qué clase de espías tenemos en Inglaterra?», pregunté cuando finalmente dio con mi casa, aunque no fue culpa suya, ja, ja.

-¿Tiene su personaje de 'La espía roja' algo de M?

-No se parecen en nada. A mí no me gusta repetir personajes, es lo último que deseo hacer en mi carrera.

-¿Qué fue lo que le atrajo de este personaje?

-Lo primero el director, Trevor Nunn. Es un viejo amigo mío de cuando trabajábamos los dos en la compañía de teatro Royal Shakespeare. Con él he hecho muchas obras, y su productor, David Parfitt, también es muy amigo. Además, como actriz me fascinaba la historia. Creo que es importante retratar mujeres reales en conflicto. Melita Norwood era una mujer normal que tuvo una vida extraordinaria. Investigué mucho sobre ella y descubrí que nunca había interpretado a nadie que se le pareciera

-Sin duda una historia relevante en estos tiempos que vivimos.

-Se la considera una espía, pero yo no lo tengo tan claro. Creo que era una mujer idealista, que pensaba que un país no debía armarse más que ningún otro. Según ella, si existía paridad en su armamento no se atacarían entre sí. Era un alma inocente y muy inteligente. Una mujer admirable.

-Usted ha triunfado en su carrera. ¿Cuándo descubrió que el éxito estaba llamando en su puerta?

-Yo llegué a esta carrera de la mano de mi hermano, que era quien soñaba con ser actor. Él se enfermó del sarampión para un papel que terminé haciendo yo, y fue en ese momento cuando me atrapó el gusanillo de la interpretación. Pasé de la escuela de arte dramático a interpretar a Ofelia en el Old Vic. Los críticos me aprobaron y fui muy afortunada. Desde ese momento no paré de trabajar y formé parte durante muchas temporadas de la compañía del Old Vic. Allí fue donde yo aprendí todo lo que sé de esta profesión.

Judi Dench en 'La espía roja'.
Judi Dench en 'La espía roja'.

-¿Qué significa para usted el éxito?

-En realidad, el éxito no te quita el miedo. Cada vez que he tenido que estrenar una obra de teatro, he llorado. He llorado porque he pensado que era la última vez que me dejarían actuar. Siempre existe ese miedo. Todos los actores lo tienen. Adoro mi profesión; trabajar, conocer gente diferente, viajar, aprender de los personajes… Mi carrera es mi hobby. Tal vez por eso nunca me retire. Supongo que mi mayor éxito ha sido triunfar en el cine, porque en mi juventud me dijeron que mi cara no era para el cine y que nunca triunfaría

-Considerando que lleva 60 años trabajando, ¿cree que ahora hay más oportunidades para las mujeres?

-Ahora hay muchas más oportunidades que nunca. Es un momento muy interesante. La industria está cambiando rápidamente y eso es bueno. Cada vez hay más personajes femeninos y otros que cambian de mano, papeles que eran para los hombres se transforman en personajes para las mujeres. Es algo que estoy viendo mucho en el teatro y eso hace justicia a las mujeres.