Antonio Banderas: «Amar a tu país no es portar la bandera, sino tener un espíritu crítico»

Antonio Banderas, en la presentación madrileña de 'Dolor y gloria'./AFP
Antonio Banderas, en la presentación madrileña de 'Dolor y gloria'. / AFP

El actor, que encarna al alter ego de Pedro Almodóvar en 'Dolor y gloria', hace balance de su carrera a los 58 años: «Mi sueño americano se llama Stella del Carmen»

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Nadie mejor que Antonio Banderas para meterse en la piel de Pedro Almodóvar. Juntos quemaron las noches en el Madrid de los 80 y gracias al manchego inició una carrera internacional que hoy le ha llevado a repartir su vida entre Londres y su Málaga natal. En 'Dolor y gloria', el actor se mete en la piel de un director de cine hastiado por las dolencias, que busca ajustar las cuentas con el pasado. Banderas hasta luce el mismo corte de pelo y las ropas de Almodóvar, que estrena su película más personal el próximo 22 de marzo. A los 58 años, el actor también hace balance de una vida vivida deprisa.

Dice Almodóvar que usted ha sufrido tres operaciones a corazón abierto y que eso se le nota, que no es el mismo Antonio Banderas de antes.

No fueron a corazón abierto, se hicieron con catéter. Una de ellas duró seis horas y media. Sufrí un ataque al corazón y, desde luego, eso añade algo a tu vida. Vi la muerte de cerca, hubo un momento en que sentí que me iba. ¿Esto se va acabar así? Qué estúpido, pensé. La recuperación fue muy larga porque yo sufría también de arritmias. Pero sí, he podido usar algo de aquella experiencia para el personaje. Tampoco he querido pensar mucho sobre ello. Para un actor, lo peor que puede pasarte es tener una conciencia absoluta de lo que está haciendo continuamente, como un ojo que te está mirando. Eso no funciona. Pedro me puso en una disposición de que ese tipo de experiencias propias florecieran durante el rodaje.

Es un director duro.

Lo es. Pero no porque se quiera imponer o sea egoísta, sino porque quiere lo mejor de ti. Te quiere en un estado puro, no permite que le engañes, que utilices trucos, tics, que tú sabes que te funcionan. Va a tratar de eliminarlos por todos los medios. Y eso es muy doloroso, porque no te puedes agarrar a nada. Estás desnudo. Y Pedro te las caza todas y te llevas un rapapolvo importante. Exige entrega total y si no hay compromiso le duele hasta el tuétano. Como te pongas duro, te va a hacer daño. Todo el elenco lo entendimos y en el rodaje fue soltando las riendas. En los años 80, Pedro era muy explosivo, muy divertido en el set. Era otro tipo de jolgorio. Yo ahora he visto un Almodóvar feliz, que se iba aliviando según transcurría el rodaje porque había un montón de cosas que necesitaba sacárselas del pecho. Cosas que nunca había dicho a su familia, a su pareja ni a sus actores. Se ha descargado una mochila de piedras y está feliz.

¿Y hablaron durante el rodaje de esos temas personales?

Me advirtió de que el guion estaba «¡lleno de referencias, de que iba a reconocer muchas cosas, pero no estaban depositadas en una sola persona. Lo que más me sorprendió es la austeridad y simplicidad del guion, era una cosa casi monacal. Me acordé de mi trabajo en Picasso (la serie 'Genius', de National Geographic, que le ha mantenido ocupado los últimos siete meses), cuando leía sobre él en sus últimos días entendí que expresaba mucho con pocos gestos, ya no necesitaba pintar como Velázquez, con un trazo simple comunicaba. Abrí los ojos y los oídos a todo lo que Pedro contaba al director de fotografía y al resto del equipo.

Es usted un alter ego de Almodóvar en el filme, hasta lleva su ropa y su corte de pelo y vive en su casa.

Esa era la propuesta formal, pero me dijo que no utilizara manierismos suyos. Si no, hubiera llamado a José Mota, que le imita de puta madre. 'El personaje está muy pedo porque toma caballo, pero que no se note', me decía. 'Tiene dolores de espalda y de cabeza. Y fotofobia. Eres yo, pero que no se te note'. He interpretado personajes reales, pero nunca he tenido a uno frente a mí mientras lo hacía. Muy fuerte. Todo era muy sutil. No quería grandes gestos que distrajeran. Sobre todo con mi madre, ¿sabes que es la tercera vez que Julieta Serrano encarna a mi madre? Y siempre con Almodóvar.

¿Por que cada nueva película de Almodóvar es un acontecimiento, incluso en Estados Unidos?

En Hollywood se hace Coca-cola, y la hacen muy bien. A la gente le encanta. Pero Pedro hace un vino serio, y eso los americanos lo saben. Y le rinden pleitesía porque muchos de ellos no lo pueden hacer, solo unos pocos y fuera del ámbito de los grandes estudios: los Coen, Spike Lee… Pedro Almodóvar ha tenido toda su vida una absoluta lealtad inquebrantable a su propia obra y su personalidad. Nunca lo han roto. Ya no hay tantas personalidades en el cine con esa fuerza. En Hollywood a Pedro le han ofrecido de todo. Y no ha querido estar bajo la bota de nadie.

Pedro Almodóvar y Antonio Banderas, cómplices desde 1981.
Pedro Almodóvar y Antonio Banderas, cómplices desde 1981. / Reuters

A las órdenes de Almodóvar ha hecho personajes homosexuales que son icónicos para la comunidad LGTB.

Sí. En 'La ley del deseo' mi personaje rompía un sistema moral en la España de los 80. En una secuencia mataba al personaje de Micky Molina, y a nadie le llamó la atención; en 'El Zorro' también mataba a medio México y no pasaba nada. Ahora, dos personajes del mismo sexo besándose… ¡Anatema! En Estados Unidos se armó una revolera, en parte porque muchos actores no se atrevían todavía a salir del armario. En 'Dolor y gloria' es distinto, dos cincuentones hablan con naturalidad absoluta y se besan. Y eso a mucha gente puede chocarle todavía. Yo pensaba en La Mancha, en los años 60, en un niño diferente… Poder sacarse eso con 70 años…

¿Usted ha vivido el sueño americano?

El sueño americano tal y como lo entendemos acabó con el asesinato de Kennedy. Estados Unidos ahora mismo no está viviendo un sueño, sino una pesadilla. Trump no representa al pueblo americano, aunque haya salido votado y no por la mayoría, porque el sistema electoral permite que este tipo de situaciones ocurran. También ocurrió con Bush hijo, cuando Al Gore había sacado más votos. Para mí el sueño americano se llama Stella del Carmen, que es el nombre de mi hija, que es americana. Ella es la mejor obra que yo he hecho. Ella acaba el próximo año sus estudios en la Universidad de California. Y allí está también la persona con la que pasé veinte años maravillosos de mi vida, Melanie, a la que sigo queriendo a pesar de estar divorciados y la sigo considerando parte de mi familia. Porque mi familia son mis hijos, Alexander, Dakota, Stella y Melanie.

Antonio Banderas, alter ego de Almodóvar en 'Dolor y gloria'.
Antonio Banderas, alter ego de Almodóvar en 'Dolor y gloria'.

¿Qué es para usted la marca España?

Bueno, acepté ser embajador de ella, como otra gente con reconocimiento internacional: deportistas, actores, empresarios… No sé si sirve para algo. Sin que se institucionalizase el cargo, yo siempre he hablado de mi país con mucho cariño pero también con sentido crítico. Amar a tu país no es portar la bandera y decir que todo está muy bien, sino tener un sentido crítico. También pasa con la amistad, el mejor amigo no es el que te pega palmadas en la espalda, sino el que te dice la verdad. En muchos momentos nuestro país comete errores y no somos tan buenos como creemos. Es sano mantener ese espíritu crítico.

¿Se siente cómodo en la faceta de empresario?

Cada vez más. El mundo empresarial era muy árido antes de conocerlo, pero me he dado cuenta de que puedes ser muy creativo. La clave no es el dinero, sino la gente de la que te rodeas. Esa experiencia me sirve para hacer cosas como el teatro que tengo entre manos en Málaga. Si no hubiese hecho esa inversión en el mundo empresarial no tendría los fondos para montar un teatro privado.

¿Qué necesidad tiene de meterse en esos líos?

Soy una persona hiperactiva, no lo puedo evitar. Después del ataque al corazón me dije que iba a parar un poco, pero no puedo. Mejor morirse antes que vivir muerto.

¿Cómo contempla la revolución que está viviendo el mundo del cine con Netflix y las plataformas de internet?

Y Disney, que está al llegar… Nunca se ha visto tanto cine como ahora, yo recupero películas en mi casa y me encanta verlas con mi chica, hacerlo a través de sus ojos. Las plataformas están dando mucho trabajo a las generaciones jóvenes. Y Netflix rueda en español, eso está muy bien. Hay series españolas que han lanzado a actores internacionalmente. El paradigma está cambiando, eso está claro. Tenemos que adaptarnos y exigirles que, si juegan el juego del cine, deben exhibir sus productos en las salas. Es lo que ha hecho 'Roma', que se ha gastado 20 millones de dólares en publicidad.