Las 44 cosas que no sabías de la 'instagramer' vizcaína Irantzu Rodríguez

La 'instagramer' Irantzu Rodríguez en la sesión fotográfica. /Maika Salguero
La 'instagramer' Irantzu Rodríguez en la sesión fotográfica. / Maika Salguero

Esta joven triunfa en Instagram con sus looks más personales y su negocio de Santutxu, la tienda 'Le Coccó'

ANDREA ARANA

Irantzu Rodríguez (Bilbao, 1989) conoció esta red social a través de una amiga. Al principio solo la utilizaba a modo personal, pero después empezó a ver cómo algunas chicas subían sus looks y se lanzó a mostrar los suyos propios. Ahora cuenta con más de 87.000 seguidores. Siempre supo que querría dedicarse a la moda y enseñar «lo que se compra y se pone». Esta joven de Santutxu se tiró a la piscina hace tres años para cumplir su sueño: ser su propia jefa.

Tras trabajar durante nueve años como dependienta de una marca muy conocida en Bilbao, la empresa hizo un ERE y se quedó en el paro. El dinero que recibió de la indemnización lo invirtió en la que hoy es su tienda, 'Le Coccó'. Una mujer emprendedora que también realiza colaboraciones para otras marcas y que vive pendiente del móvil las 24 horas del día.

La instagramer Irantzu Rodríguez en la sesión fotográfica. / Maika Salguero

Aquí van 44 preguntas para conocer mejor a la Iran que se esconde detrás del perfil @iranrodrigz:

- ¿Qué es lo primero que haces cuando te levantas?

- Mirar el móvil siempre, siempre, siempre.

- ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado?

- Una frase que tengo puesta en Instagram: «Si vas a ser algo, sé tú misma».

- ¿Cuál es tu mejor recuerdo?

- Los viajes a Málaga con mi madre y cualquier escapada con mi pareja. Desde el 2011, que es cuando mis padres se separaron, me voy todos los años una semana a Málaga con ella. Montó en avión por primera vez conmigo y pensaba que era algo que no haría en la vida. Ahora dice que es como ir en metro (je, je, je). Vamos, cualquier otra cosa me puede faltar en el año, pero la semana de vacaciones con mi madre, no.

- ¿Cuál era tu sueño de pequeña?

- Ir al programa 'Lluvia de estrellas' y salir lo más folclórica posible. Me encantaba cantar. Ahora también, eh. Me das un karaoke y me vengo arriba (je, je, je).

- ¿Cuál ha sido tu etapa más feliz?

- La adolescencia. Recuerdo ir al instituto y no hacer nada. Llegaba el fin de semana y salía los viernes y sábados con mis amigas. Lo pasé muy bien. Ahora también soy una persona feliz pero tengo obligaciones que hace años no tenía.

- ¿Cuándo decidiste dedicarte al mundo de la moda?

- Desde pequeña ya le decía a mi madre: «Ama, yo no quiero que me des la paga. Quiero que guardes ese dinero y vayamos de compras».

- ¿Has logrado tus objetivos?

- Nunca he sido de marcarme metas pero diría que sí, que todo lo que me he ido proponiendo lo he ido consiguiendo con esfuerzo, lucha y constancia.

- Y ahora eres una 'influencer' muy reconocida. ¿Qué opinas de esa palabra?

- La palabra 'influencer' no me gusta. Creo que todo el mundo influye en esta vida de una manera u otra. Soy una persona normal que he tenido la oportunidad de entrar en esta plataforma para darme a conocer y que he gustado a cierta gente. Habrá personas a la que les guste y transmita y, por supuesto, a las que no, pero me considero una persona humilde y no me gusta definirme así.

- ¿Cómo te definirías con tres adjetivos?

- Sencilla, risueña y presumida, bastante presumida.

- ¿Eres vergonzosa?

- Sí, pero es algo que se puede compaginar perfectamente con las redes sociales. No es lo mismo grabarse sola con el móvil, que los vídeos se pueden repetir, que hacerlo delante de la gente directamente.

- ¿Qué es lo que más te gusta de ti?

- Soy muy natural.

- ¿Y lo que menos?

- Soy muy exigente conmigo misma.

- ¿Con quién suele ser tu primera y última conversación del día por WhatsApp?

- Con mi pareja.

- ¿Cómo compaginas tu vida laboral con la personal?

- No las separo. Mi vida laboral y personal son una. Además mi pareja trabaja conmigo. Nosotros no desconectamos nunca porque si nos vamos por ahí a pasar el fin de semana, mientras comemos, estamos los dos con el móvil, la web…etc. Es algo continuo. A veces es un hándicap, porque él tiene una opinión y yo no la comparto.

- ¿Sientes presión por estar constantemente conectada a Instagram?

- En septiembre me planteé cerrar mi perfil porque ya no podía más. Llegó un momento en el que esta plataforma me agobiaba y no me hacía feliz porque, en ocasiones, estaba obligada por la situación a hacer cosas con las que no estaba de acuerdo. Ahora subo fotos cuando quiero. El día que puedo publico y ya está.

- ¿Recibes críticas?

- Siempre me he considerado una persona mentalmente fuerte y con una autoestima alta, así que las críticas nunca han podido conmigo. Pero no voy a negar que me duele el hecho de pensar que hay gente mala que solo se mete en el perfil de una persona a la que no conoce para criticarla.

- ¿No podrías vivir sin...?

- Sin el móvil. Reconozco que estoy enganchada porque decir lo contrario sería mentir. Soy de las que ve una película y estoy con el móvil.

La instagramer Irantzu Rodríguez en la sesión fotográfica.
La instagramer Irantzu Rodríguez en la sesión fotográfica. / Maika Salguero

- ¿Cuándo estás en casa como te sientes a gusto?

- Con el pijama y mi cinta del lazo en la cabeza. En casa no estoy muy a gusto con el pelo recogido porque siento que me ata. Normalmente lo llevo suelto.

- ¿Una palabra con la que describirías tu vida?

- Completa.

- ¿Cuál es tu comida favorita?

- Me encantan las gambas, los langostinos, el marisco, la lubina… pero no tengo una comida favorita. Hoy me gusta la tortilla y mañana los san jacobos.

- ¿A qué serie estás enganchada?

- A ninguna. No soy mucho ni de películas ni de series, aunque 'Sin tetas no hay paraíso' o 'La casa de papel' me han gustado mucho.

- ¿Qué canción te hace bailar siempre?

- Reguetón a tope. Me encanta. Me gusta mucho para bailar, pero reconozco que últimamente escucho a la Pantoja en casa. De hecho, en un karaoke he cantado Mecano, los Pecos, Mónica Naranjo…

- ¿Qué te pone triste?

- Ver a los míos tristes.

- ¿El mejor regalo que jamás te han hecho?

- Mi sobrino Aimar.

- ¿Con qué estas obsesionada?

- Con los baños. Tengo una enfermedad en el intestino que se llama colitis ulcerosa y siempre tengo que tener un baño cerca, porque no tengo la misma capacidad de retención que cualquier otra persona. Por ejemplo, si voy a Bilbao intento no coger el metro e ir andando, porque en cuanto paso la barik me doy cuenta de que no tengo un baño a mano y empiezo a agobiarme. Es una enfermedad autoinmune y para toda la vida. Tengo medicación para siempre.

- ¿Qué es lo que más miedo te da?

- La enfermedad de un ser querido.

- ¿Qué llevas en el bolso?

- Las llaves, el móvil y la cartera no pueden faltar. También suelo llevar maquillaje e intento tener siempre toallitas.

- ¿Cuál es tu look más recurrente ahora mismo?

- Un pantalón culotte, una camisa blanca y unos stilettos.

- ¿Qué te molesta especialmente?

- La capacidad que tenemos de juzgar sin conocer o de opinar sin saber.

- ¿Hay algo de lo que estás orgullosa de haber superado?

- Podría decir que de crear mí propio negocio. Llevo 3 años luchando y no he dejado de hacerlo ni un solo día. No me puedo quejar y estoy muy contenta con el resultado. Es una lucha diaria y también es no ver recompensas ni el primer año, ni el segundo… La clave es no rendirse.

- Las redes sociales también te han permitido conocer a gente.

- Sí, totalmente. Me ha dado a personas maravillosas y muy afines a mí. En noviembre, por ejemplo, estuve en la boda de unos amigos en Murcia y a la novia la conocí a través de Instagram. Seguimos manteniendo contacto y una vez mínimo al año, nos vemos.

- ¿Cómo desconectas de las redes sociales?

- Disfrutando del tiempo libre que tengo con mis amigas, con mi pareja y mi familia, aunque es difícil. Es complicado porque incluso los días que desconecto estoy pendiente de lo que publican los demás para no perderme nada. También me gusta ir de compras sola. Aprovecho los sábados por la tarde. Es mi momento.

- Hay gente que te reconoce por la calle, ¿verdad?

- Sí, y me hace muchísima ilusión. Paso vergüenza y me parece un poco surrealista porque no soy nadie como para ir a un sitio y que me reconozcan. Me ha pasado en Bilbao, en Madrid, en Almería, en Málaga. Me paran y me dicen «ay, ¡te sigo!». Mi pareja me dice que no es raro porque tengo casi 88.000 seguidores, pero muchas veces no soy consciente. Es como si hubiese estado en Gran Hermano.

- ¿Por qué crees que gustas a tanta gente?

- Creo que tuve la suerte de empezar en un buen momento en Instagram, en el que el algoritmo funcionaba de otra manera y se nos veía a todos. También he sido una persona muy constante y con un estilo muy definido. No he perdido mi esencia en ningún momento y creo que eso ha ayudado a fidelizar a mis seguidores.

La instagramer Irantzu Rodríguez durante la sesión fotográfica en su tienda 'Le Coccó'.
La instagramer Irantzu Rodríguez durante la sesión fotográfica en su tienda 'Le Coccó'. / Maika Salguero

- ¿Qué consejo les darías a tus seguidores?

- Que cada una se ponga los colores que le gusten y lleve un estilo con el que se mire al espejo y se sienta a gusto y muy cómoda.

- ¿Qué es lo que más les sorprendería de ti?

- Quizá que, a veces, me he visto obligada por el hecho de tratarse de una colaboración a mostrar productos que no me gustaban. Una vez me mandaron una chaqueta, me saqué la foto y me la quité enseguida. Ahora, en cambio, lo que no va conmigo no lo muestro.

- ¿Qué opina tu familia sobre tu 'fama'?

- Mi familia, que son mi madre, hermana y novio, ya lo tienen asumido. Se han acostumbrado porque llevan viviendo Instagram conmigo desde que empecé. Son las tres personas que me sacan fotos siempre.

- ¿Tu mejor perfil?

- El izquierdo.

- ¿Cuál es tu sitio ideal para sacarte fotos?

- No tiene que ser demasiado verde porque eso interfiere en los looks a la hora de sacar las fotos. Un sitio en el que no haya coches, containers, farolas o señoras por detrás. Son detalles muy importantes.

- ¿Qué es lo que más te gusta hacer con tus amigas?

- El simple hecho de quedar a tomar algo y hablar.

- ¿Te queda algo por hacer?

- Sí, muchas cosas, pero ahora mismo por trabajo no puedo hacerlas. Nosotros somos tres personas en la empresa –mi hermana, mi pareja y yo–. Con quien viajo la mayor parte de las veces es con él y claro, me encantaría ir a Cuba, por ejemplo, pero no podría dejar sola a mi hermana a cargo de la tienda física y la web.

- ¿Cómo te ves en unos cuantos años?

- Me gustaría casarme por todo lo alto y tener hijos. Ahora lo veo bastante lejano pero siempre he dicho que me gustaría tener tres –mi madre dice que estoy loca (je, je, je)–. Primero quiero disfrutar de mi casa que todavía no la tengo y después ya se verá.

- ¿Cómo te gustaría ser recordada?

- Como una persona muy trabajadora.

- ¿Qué es lo último que haces al acostarte?

- Mirar el móvil, claro (je, je, je).