Sin chanclas (horteras) no habrá paraíso este verano

Sin chanclas (horteras) no habrá paraíso este verano

Los modelos retro para piscinas y la playa se adentran en espacios antes vetados y amenazan con uniformizar multitud de looks callejeros. Los pies exhibirán grandes logos

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

Las chanclas, para pisar la calle. Así de clarito. Es lo que se llevará el próximo verano, cada vez más cercano. Posiblemente, no hay pieza que mejor defina el periodo estival que las chanclas. No hay paraíso sin ellas cuando más calienta el sol. Durante los últimos años no han dejado de acumular méritos. Fascinan a los que antaño las despreciaban y han conseguido saltarse todo tipo de normas, incluso las más protocolarias. La relajación estilística ha adquirido tales connotaciones que amenazan con pisar suelos que antes tenían prohibidos. Valen lo mismo para ir a la playa que a las piscinas, pero también para conquistar espacios impensables. No tienen límites. Y en su afán por sumar acólitos, atraen a todo tipo de públicos: pequeños, jóvenes y mayores. Tampoco distinguen de sexos.

Sin embargo, lo de este año alcanza límites impensables. Si las brasileñas hawaianas arrollaban en todo tipo de colores y presumían de no tener rival tras reinar primero en las playas de Copacabana, esta temporada se imponen las de aire retro. Es lo que tiene el vintage. Inunda todo lo que toca. Son parecidas a las que utilizaban nuestros tíos y padres, aunque fuera con un espíritu eminentemente deportivo. La moda chancletera cumple así una máxima indiscutible: todo lo que se llevó un día acaba volviendo. Aunque sea para otros fines. En esto del mundo fashion los diseños setenteros siguen teniendo un importante peso.

Unas chanclas de la firma Puma con estampado militar en tonos naranjas.
Unas chanclas de la firma Puma con estampado militar en tonos naranjas.

Modelos que hace décadas se veían solo en los pocos gimnasios existentes de entonces reivindican ahora su protagonismo en las aceras. Nike, Adidas, Puma, Fila, Kappa, Lacoste... vuelven los aires deportivos y los tonos dorados, remarcando su perfil más kistch. Para las mujeres, se estila el rosa chicle. Todo muy dulce. Vale, que cada cual lo llame como quiera, pero es innegable que estas chanclas arrastran un cierto aroma hortera, por mucho que las aderecen con el encanto de tiempos pretéritos y las lógicas añoranzas. Se avecinan tiempos difíciles para los porteros de discotecas 'cool'. No descarten ver estas chanclas en clubes y salas de fiestas combinadas con pantalones chandaleros y con bermudas en chiringuitos acompañadas de abundantes dosis de sangría. Lo cañí promete ser la caña. Avisados quedan.

Las icónicas chanclas de Adidas.
Las icónicas chanclas de Adidas.

El horror de las chanclas con calcetines

Como todo triunfo tiende a reclamar su paternidad, no son pocos los estilistas y editores que atribuyen la vuelta de estos modelos al clan de las Kardashian, especialmente a Kim. Cuentan que han sido las primeras en desempolvar las clásicas 'chancas de pala' de los armarios. Pero son más viejas que la pana y solo los trasnochados se atrevían a lucirlas hasta ahora sin vergüenza.

Los más arriesgados están de suerte. Las denominadas 'slides' son lo que hay que llevar, dicen esos visionarios modernetes empeñados en hacernos pasar a todos por el aro. El estilo sport-retro se convierte, pues, en el fetiche de cualquier 'street style' que se precie. Alejándose de su zona de confort (las piscinas y las playas), las 'slides' se incorporan a las grandes avenidas. Y no acaba aquí la cosa. Lo grotesco saca su parte arrogante. Muchos diseñadores aconsejan combinarlas con calcetines. Aviso: en tal caso, háganse antes la pedicura.

Para las mujeres, se estilan las chanclas en rosa chicle.
Para las mujeres, se estilan las chanclas en rosa chicle.

¿Dónde radica las fascinación de estas chanclas? La tira ancha del empeine garantiza una máxima sujeción, mientras que las plataformas texturizadas fabricadas en sintético acolchado y de secado rápido permiten 'ventilar' los pies. Añadan otra ventaja: su comodidad, ya que no requieren de tiras incómodas entre los dedos ni enganches en los tobillos.

Por último, una reseña digna de subrayar. No corren buenos tiempos para la discreción. El exceso se deja querer y casi todas las firmas ensalzan la logomanía. Exhiben su sello de identidad en el empeine con letras gigantes y, aunque alguna marcas optan por los colores neutros y lisos, las flores y los coloreados militares llevan las de ganar. Algo previsible. El verano está llamando a la puerta y todos nos relajamos, además de pedir a gritos más color y estampados.

Temas

Adidas, Moda