La residencia estudiantil que se levantará sobre Termibus abrirá en verano de 2020

La residencia estudiantil que se levantará sobre Termibus abrirá en verano de 2020

El complejo tendrá 351 camas, todas con baño y cocina equipada

JOSÉ DOMÍNGUEZ

La futura Termibus de Bilbao marcará un antes y un después para el barrio de Basurto. Le dará la vuelta como a un calcetín, con permiso de otras grandes operaciones urbanísticas de la capital. Y no sólo porque acabará con las molestias que desde hace décadas generan los autobuses al vecindario, cansado de su continuo trasiego, de tragar humos y de soportar ruidos. También porque su soterramiento permitirá habilitar encima una plaza de 9.000 metros cuadrados y un sofisticado edificio de once alturas con un hotel, una residencia de estudiantes y un centro comercial.

Cada vez queda menos porque el proyecto de la terminal, que debe estar terminada en menos de un año, avanza a todo ritmo. Sobre el terreno y en los despachos. Tras la excavación del agujero, ahora toca levantar una a una las cuatro plantas. Las dos más bajas acogerán un parking en rotación de 528 plazas y las más altas la estación intermodal propiamente dicha. Al mismo tiempo, empiezan a conocerse los nombres de los inquilinos que gestionarán los servicios del inmueble en superficie.

El primero en hacerse público es el de Greystar. La empresa líder en gestión de residencias estudiantiles y del alquiler en España acaba de adquirir el complejo del alojamiento educativo al grupo empresarial Amenabar, elegido por el Ayuntamiento de Bilbao para desarrollar el proyecto en su conjunto. Y lo ha logrado en dura pugna con firmas de primer nivel internacional como Global Student Acomodattion (GSA), Corestate, AMIRA y The Students Hotel (TSH).

La promotora y constructora vasca se encargará de todo. Según explican fuentes de la compañía, «levantaremos el edificio, en forma de 'ele', y destinaremos toda el ala derecha, 10.500 metros cuadrados, a la residencia». Una vez completado en su totalidad, «hasta el último detalle de la decoración», entregará las instalaciones con todas las licencias para que la adjudicataria (a través de su filial en España Resa) pueda abrir sus puertas en «agosto» de 2020.

Centro comercial en los bajos

El acuerdo alcanzado contempla aprovechar al máximo el espacio disponible en las once plantas que tendrá el establecimiento para habilitar 306 habitaciones. La mayoría serán individuales, aunque también habrá dobles hasta completar un total de 351 camas. «Todas tendrán baño y cocina equipada, y 10 estarán adaptadas a usuarios con movilidad reducida», puntualizan las mismas fuentes.

El primer y segundo piso contará con todo de servicios, desde salas de estudio, a cocina profesional con comedor y área de autoservicio. Incluso se habilitará un gimnasio privado para los usuarios del centro y se aprovechará la mitad de la cubierta de la zona comercial que albergarán los bajos para habilitar una terraza, también de uso exclusivo para los estudiantes. La otra parte ofertará un servicio similar a los huéspedes del hotel.

El área comercial, que sumando sus dos plantas ocupará 7.500 metros cuadrados en una zona privilegiada de la ciudad, y al lado de los nuevos rascacielos de Garellano, también ha salido al mercado. Y Amenabar está recibiendo ofertas de lo más variadas. Desde supermercados a gimnasios, tiendas deportivas, textil, hogar, tecnológicas, loterías y hostelería «porque está prevista una gran cafetería con salida a la plaza». El grupo empresarial tiene interés en potenciar la diversificación de las tiendas «porque este emplazamiento va a tener un carácter estratégico al ser punto de paso de más de 10 millones de personas al año entre los viajeros de Termibus y los usuarios del metro, que tendrá conexión directa a la estación intermodal».

El edificio incluirá un hotel de 170 habitaciones de tres o cuatro estrellas
Los trabajos han llegado al fondo de la parcela y se levantan ya los pilares que soportarán las plantas subterráneas y el edificio.
Los trabajos han llegado al fondo de la parcela y se levantan ya los pilares que soportarán las plantas subterráneas y el edificio.

La oferta hotelera es el otro pilar que completa el carácter integral que se ha querido dar al proyecto de Termibus. El brazo izquierdo del edificio en superficie se destinará por completo a esta actividad. Y, aunque el plazo de licitación que se ha dado el grupo Amenabar para elegir al mejor adjudicatario no se cerrará hasta finales de octubre, la avalancha de propuestas está desbordando todas las previsiones. Fuentes de la compañía reconocen que su ubicación privilegiada, en el centro de bilbao, pegado al campo de fútbol de San Mamés y con unas conexiones de transporte «inmejorables», ha desatado el interés de operadores de toda España y, sobre todo, entre los de mayor tirón internacional.

Las características del futuro servicio, además, resultan interesantes para el sector. De salida, por sus propias dimensiones: 7.500 metros cuadrados distribuidos en 10 plantas. Tendrá una altura menos que su 'hermana gemela', la residencia de estudiantes, porque se aprovechará toda la última planta «para habilitar una terraza especial para los clientes».

En cualquier caso, queda superficie útil suficiente para, en función de unos cálculos medios sobre los tamaños que predominan en el sector, habilitar entre un mínimo de 150 y un máximo de 190 habitaciones. Desde Amenabar reconocen que la mayoría de las grandes cadenas se están inclinando por una cifra intermedia en este sentido. Lo que les está sorprendiendo es la tipología del equipamiento que se propone poner en marcha. «No hemos recibido ninguna propuesta para habilitar un complejo de cinco estrellas, sino sobre todo de cuatro y de tres», reconocen. Es más, algunas ofertas incluso inciden en fórmulas más novedosas en el sector «y que empiezan a dar grandes resultados en Europa» como el concepto del apartaholtel. Se trata de habitaciones al uso, «con servicio de limpieza incluido», pero que incorporan una pequeña cocina para que los usuarios puedan preparar platos básicos.

Fuentes de la compañía subrayan en ese sentido, que será el propio adjudicatario el que decida el diseño final, que ellos mismos se encargarán de ejecutar. «El sistema de gestión será el mismo que hemos utilizado para el complejo residencial». Es decir, la firma que resulte ganadora determinará qué modelo interior quiere para las instalaciones, «desde su distribución interior al color de las paredes o el tipo de lámpara, nos amoldaremos a sus preferencias».

Urbanización de la plaza

Cuando el grupo empresarial concluya los trabajos, «creemos que un poco más tarde que en la otra ala, en el verano de 2020, pero cosa de semanas o algún mes», la infraestructura estará lista para recibir a sus primeros usuarios. También para estas fechas, es decir un año después de que ya esté en marcha la propia estación intermodal, deberá estar completada la urbanización que cubrirá el resto del techo de la terminal. «Intentaremos tener cuanto antes la mayor zona posible para el disfrute de los vecinos, aunque tendremos que vallar una parte mientras terminamos el edificio para garantizar el acopio de materiales y la entrada y salida de camiones», plantean.

EN SU CONTEXTO

40
años de concesión tendrá el grupo Amenabar para explotar el parking rotario de 528 plazas y la estación intermodal subterránea y resarcirse así de los 30 millones que debe invertir ahora en su construcción.
Edificio en propiedad
Una de las peculiaridades del proyecto que le adjudicó el Ayuntamiento a esta promotora es que, además de la concesión del uso del subsuelo, le otorga la titularidad de parte de la cubierta. En concreto, de los 5.000 metros cuadrados sobre los que levantará el hotel, la residencia y el centro comercial.
Proyecto «emblemático»
El diseño elegido para ''cubrir' la estación soterrada será un referente en Basurto que no desentonará con el campo de San Mamés, las torres de Garellano, la sede de EITB e incluso la facultad de Ingenieria. «Será emblemático», aseguran. Su creador es el arquitecto bilbaíno Iñaki Aurrekoetxea.
Sistema integral 'Llave en mano'
La promotora levanta el edificio y lo habilita a gusto del comprador, que lo recibe listo para funcionar
El alojamiento
Incluye salas de estar y estudio, autoservicio, comedor y hasta gimnasio y terraza privados

 

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