El 'Juan Sebastián Elcano' atracará en Getxo en julio tras el «cariño recibido» con el 'Juan Carlos I'

Los primeros curiosos ya se han acercado hasta el muelle./Pankra Nieto
Los primeros curiosos ya se han acercado hasta el muelle. / Pankra Nieto

El buque insignia del Ejército zarpa con 12.300 visitantes en día y medio en su primer atraque en Bizkaia

Eva Molano
EVA MOLANO

El 'Juan Carlos I', el buque insignia de la Armada y el barco de asalto militar nacional de mayor tamaño que haya cruzado jamás los mares, abandonó este domingo el puerto de Getxo al filo de las siete de la tarde, ambientando su despedida con música a todo trapo. Después de su primera visita a Bizkaia puso a rumbo a Rota, a donde llegará el jueves, tras recibir la visita de 12.300 personas durante dos jornadas. Todo un récord que superó todas las previsiones. El barco anifibio de asalto causó las mayores colas que se recuerden en el Puerto Deportivo, donde han atracado algunos de los mayores cruceros del mundo.

La marea humana no cesaba. No se imaginaban tal acogida. «He estado en muchos puertos y esto es lo nunca visto. Ha sido una auténtica locura, ni el más optimista se lo esperaba», decía un militar de la Policía Naval que controlaba el acceso junto a la Guardia Civil y la Ertzaintza. «Ha sido una pasada. Espero que volvamos pronto», apuntaba el teniente de navío, Carlos Sánchez Riezu.

La Armada envió un mensaje en sus redes sociales agradeciendo el «cariño» recibido en Getxo y pidiendo disculpas a las personas que, pese a hacer cuatro horas de cola, se quedaron este domingo sin poder entrar. 4.800, en cambio, sí lo hicieron, y el día anterior, 7.500, el récord en una sola jornada. La institución anunció que pronto estaría de regreso con «una de nuestras unidades más insignes». El bergantín Juan Sebastián Elcano visitará Getaria y después, amarrará en Getxo entre el 7 y el 10 de julio.

Las colas superaron las del sábado, con gente detenida en el paso de peatones que cruza hacia los bares. Como el día anterior, la Policía Municipal de Getxo realizó cortes en la rotonda de Romo y vetó el acceso rodado al puerto. El barco abría sus puertas de diez a una, pero solo las personas más madrugadoras, las que llegaron entre las cinco y las ocho de la mañana, tuvieron suerte. «Hemos venido a las seis cuarto y entrado a las diez, pero lo hemos visto tres horas. Ayer me quedé a las puertas, y la espera ha merecido la pena», decía Sandra Moreno, de Barakaldo, que emergía del muelle a la una. Merche Martín, vecina de Txurdinaga, entró con el último grupo.

Llegó a las ocho y esperó cuatro horas de cola. La Ertzaintza comenzó a advertir que a las once se cerraría la terminal, donde había cientos de personas que todavía tenían que esperar otras dos horas hasta llegar al barco, pero finalmente, lo hicieron a las 12.15 horas. Y fuera, casi 3.000 personas se dispersaron con un gran disgusto. «Cuatro horas de espera para nada», se quejaban. «Me ha parecido muy mala la organización. A las ocho y media estaba aquí y a las doce y pico, cuando te quedan cien metros, te dicen que te vayas a tu casa. Me parece una verguenza», lanzaba Endika Fernández, de 27 años y vecino de Bilbao. La pareja formada por Encarni Blanco y José Luis Campo, que llegaron desde Zarautz, se dieron la vuelta decepcionados. Mientras, una señora que vino de Madrid suplicaba que la dejaran entrar, y los agentes se disculpaban ante las cientos de personas que seguían arremolinadas por allí.

Los socialistas de Getxo, junto con el PNV, EH Bildu y Guk, la plataforma en la que se integra Podemos, habían mostrado su «disconformidad» con la llegada del 'Juan Carlos I'. El subdelegado del Gobierno, Vicente Reyes, (PSE) celebró su acogida como «un signo de normalidad. Ha venido un buque enorme y tecnológicamente puntero, y miles de personas han querido verlo. Ha habido un gran interés ciudadano y un gran civismo, y por parte de la Armada, una atención amable y esforzada durante horas».