El primer parche de la Línea 3 es un nuevo ascensor que costará medio millón

Un operario trabaja en la instalación de uno de los dos ascensores, que estarán listos para enero. /Borja Agudo
Un operario trabaja en la instalación de uno de los dos ascensores, que estarán listos para enero. / Borja Agudo

El Gobierno construye un elevador adicional en Zurbaranbarri para mejorar la accesibilidad al metro en una ruta que estrenó hace 20 meses

Josu García
JOSU GARCÍA

La Línea 3 del metro une los barrios altos de Bilbao a través de un trazado de seis kilómetros que discurre entre Matiko y Kukullaga (Etxebarri). Fue inaugurada el 8 de abril de 2017 tras ocho años de obras y casi 280 millones de euros de presupuesto. Apenas 20 meses después, el Gobierno vasco ha comenzado a ejecutar la que será su primera obra de mejora de cierto calado en el interior de las instalaciones. El Ejecutivo autonómico, a través de la sociedad pública Euskal Trenbide Sarea (ETS), construirá dos ascensores en la estación de Zurbaranbarri para facilitar a las personas con problemas de movilidad o a los progenitores con sillitas de bebé acceder al andén desde el cañón de la calle Zumaia.

La reforma da respuesta a las demandas vecinales y también a un deseo del pleno del Ayuntamiento de Bilbao, que aprobó una moción para instar a la administración gobernada por Iñigo Urkullu a llevar a cabo esta actuación. La obra, que ya se está ejecutando, supondrá un desembolso de medio millón de euros. Además de habilitarse los dos elevadores que conectarán los andenes con la mezzanina más próxima a la calle Zumaia, también se pondrán dos canceladoras. Fuentes de ETS aseguran que el proyecto estará concluido en enero y su puesta en servicio será inmediata.

La petición para instalar un medio mecánico de acceso adicional en Zurbaranbarri se puso de manifiesto el mismo día de la inauguración de la Línea 3. Un grupo de vecinos se manifestó de manera pacífica ante las autoridades que acudieron a la apertura, entre ellos el lehendakari Urkullu y el diputado general, Unai Rementeria. Levantaron en alto carteles demandando una solución y exigieron una reunión con ETS. Se consideraban discriminados con respecto a otros residentes de Bilbao.

«No lo vamos a tolerar»

Los vecinos lamentaban que la estación de Zurbaranbarri hubiera sido diseñada con un único acceso por ascensor, lo que, a su juicio, contravenía la actual legislación en materia de protección de los derechos de las personas con discapacidad. Para llegar a los andenes, los vecinos se veían obligados a dar un rodeo muy importante, con la dificultad añadida de que la boca con acceso para personas en sillas de ruedas se ubica a una cota muy superior.

En uno de los escritos dirigidos al Gobierno vasco lo explicaban así: «Es patente que los habitantes de Zurbaran con problemas de movilidad no pueden usar la boca de Zumaia y la de Zurbaranbarri (que sí tiene ascensores) no es una alternativa viable porque se encuentra en otro barrio diferente, más alto y separado por cuestas y escaleras. Para quien no conozca la zona es como si en la estación de Casco Viejo los vecinos con silla de ruedas de las Siete Calles sólo pudieran salir del andén a través de la salida de Mallona y allí se las tuvieran que arreglar para bajar al Casco Viejo por Las Calzadas o por las cuestas del Barrio de la Cruz. ¿A que no se les ocurrió hacer tal barbaridad? No lo vamos a tolerar», advertían. Y lo han logrado.

 

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