El Rey pide a las empresas que «se involucren» para responder al «desafío del empleo juvenil»

Felipe VI, junto a Urkullu, entrega el premio al catedrático emérito de Psicología Social de la UPV, Sabino Ayestarán./Fernando Gómez
Felipe VI, junto a Urkullu, entrega el premio al catedrático emérito de Psicología Social de la UPV, Sabino Ayestarán. / Fernando Gómez

Don Felipe preside, junto con el lehendakari, la entrega de los galardones de la Fundación Novia Salcedo

María José Carrero
MARÍA JOSÉ CARRERO

«El empleo juvenil no puede llegar únicamente del empeño y de la formación de los propios jóvenes. Es necesario involucrar a las empresas y a toda la sociedad en este desafío». Con estas palabras, el Rey ha cerrado este lunes por la mañana su intervención en el acto de entrega de los VIII Premios Internacionales a la Integración Profesional de los Jóvenes que concede la Fundación Novia Salcedo. El acto ha tenido lugar en el teatro Arriaga de Bilbao ante una nutrida representación institucional, encabezada por el lehendakari, Iñigo Urkullu, la ministra de Trabajo, Magdalena Valerio, la presidenta del Parlamento vasco, Bakartxo Tejeria, el delegado del Gobierno en Euskadi, Jesús Loza, y el alcalde, Juan María Aburto.

En su discurso, don Felipe se ha parado a recordar la trayectoria de la fundación creada por el sacerdote Txomin Bereciartua hace ya cuatro décadas «para paliar la situación de paro y crisis que afectaba a la juventud» de aquella época. Cuarenta años después, el desempleo juvenil y los trabajos precarios son el principal problema al que se enfrentan las nuevas generaciones. Al referirse a esta realidad, «agravada en el caso de las mujeres y los inmigrantes», el Rey ha señalado que, además de en la innovación científica, la solución para que las nuevas generaciones «logren un empleo, bueno y digno» debe venir también «de la innovación social, lo que implica buscar soluciones nuevas, más ajustadas a la realidad de cada momento y a las nuevas demandas de las personas», a fin de »abordar con mayor fuerza y solvencia el grave problema que representa el aumento de la desigualdad social».

Ante un auditorio de medio millar de personas representativas de diferentes ámbitos de la sociedad vasca, Felipe VI ha apostado por un «modelo de empleabilidad que tenga en consideración no solo las características personales de los jóvenes, como su educación y formación, sus habilidades y competencias, sino también la cultura de las organizaciones y de los mejores valores sociales». El Rey ha elogiado la labor desarrollada por la fundación bilbaína. «Sois ejemplo y fuente de inspiración, una muestra palpable de que es posible encontrar soluciones caminando por la senda de la innovación de la transformación. Os necesitamos», ha concluido el monarca.

Por su parte, el lehendakari ha recordado que el empleo juvenil es una de las prioridades del programa de su Gobierno, con el objetivo de que 20.000 jóvenes «tengan en esta legislatura una primera experiencia laboral». Iñigo Urkullu ha apostado por «estrechar» la colaboración entre las instituciones y de estas con las empresas y las iniciativas sociales para poder crear empleo «de calidad». El jefe del Ejecutivo vasco también ha alabado la trayectoria de Novia Salcedo al resaltar que la entidad «no se empeña solo en decir lo que no se puede hacer», sino que pone su energía «en buscar soluciones y ofrecer respuestas a los retos».

Los premios

Los premios de la Fundación Novia Salcedo, decididos por un jurado presidido por el abogado Antonio Garrigues Walker, se otorgan en cinco categorías, además de una honorífica, que ha recaído en el catedrático emérito de Psicología Social de la UPV/EHU Sabino Ayestarán, «por su conocimiento sobre las organizaciones que aprenden e innovan». En el apartado de Personalidad, el premio ha sido para el bilbaíno George Belinga, de padre camerunés y madre española, por su actividad emprendedora en el barrio de San Francisco, donde, además de montar su empresa KoorSF34, que media entre empresas vascas y subsaharianas, apoya la integración de los inmigrantes. El de Gran Empresa ha sido para Egile, una corporación de empresas vascas de base tecnológica fundada en 1990, con planes formativos individualizados para integrar a los jóvenes en la compañía.

El premio a la Pyme ha sido para 'Tu primera pega/tu primer laburo' empresa argentino-chilena, por ser la primera plataforma digital de capacitación de jóvenes latinoamericanos para conseguir su primer empleo. En la categoría de Institución se ha concedido a Braval, un centro impulsado por el Opus Dei hace veinte años en el barrio del Raval de Barcelona que busca reducir la marginación a través del deporte. Por último, en la categoría Joven Emprendedor el premio ha sido para Diego Echegoyen, por la promoción de la juventud en su país, El Salvador, en una coyuntura adversa marcada por la falta de oportunidades.

Según datos de 2017, 5.000 jóvenes acudieron a la Fundación Novia Salcedo en busca de su primer empleo: 1.021 recibieron formación en empleos emergentes y 895 realizaron prácticas no laborales en empresas, de las cuales el 15% fueron en el extranjero