La oposición acusa al alcalde de «no estar a la altura» y tener una «actitud revanchista»

Aitziber Ibaibarriaga, de EH Bildu, critica la gestión de Aburto durante el pleno./Fernando Gómez
Aitziber Ibaibarriaga, de EH Bildu, critica la gestión de Aburto durante el pleno. / Fernando Gómez

El PNV les insta a medir la opinión de los ciudadanos en las urnas y el PSE defiende la vigencia de la coalición hasta entonces

XABIER GARMENDIA

Los turnos de réplica en el pleno del estado de la villa han evidenciado la cada vez más lejana distancia entre el equipo de Gobierno municipal y los grupos de la oposición. Todos ellos han criticado el propio funcionamiento de la cita, en la que han tenido 15 minutos de palabra frente a la hora que ha durado la intervención de Juan Mari Aburto. Más allá de eso, EH Bildu, PP, Udalberri y Goazen han arremetido contra el primer edil por «no haber sabido» responder a las demandas de la ciudadanía y por arrinconar su labor al otro lado del hemiciclo local.

Nekane Alonso (PNV) «Hacer oposición no es cerrarse en banda ni jugar al titular sencillo»

Para la portavoz del PNV, Nekane Alonso, durante los casi tres años y medio de la legislatura, los cuatro grupos de la oposición han puesto «palos en las ruedas» y, durante en pleno de este viernes, no han descubierto «nada nuevo». «Hacer oposición no es cerrarse en banda ni jugar al titular sencillo», ha criticado. En un turno de palabra muy crítico, Alonso ha censurado su falta de disposición para sumarse a la mayoría de los pactos aprobados y se ha vanagloriado de lo que ha denominado «estilo PNV»: «Si nosotros estuviéramos en la oposición, no haríamos lo mismo. Miren nuestra actitud en Madrid».

En todo caso, Alonso dice «no perder la esperanza» de que se produzca un cambio de actitud en los meses que restan de mandato. «Nos queda un último esfuerzo para terminar bien. Los ciudadanos hablarán, decidirán y seguro que se decantarán por quienes hemos estado en el sí a Bilbao. Y castigarán a quienes no han sabido atender y entender sus demandas», ha indicado.

Alfonso Gil (PSE) «(Al PNV) Cuando toque, contrastaremos nuestros modelos de ciudad, que son diferentes»

El portavoz del PSE-EE y segundo teniente de alcalde, Alfonso Gil, ha utilizado su turno para realizar una defensa de los beneficios que, en su opinión, ha traído la coalición entre jeltzales y socialistas. En ese sentido, ha recalcado la vigencia del acuerdo y que este no se romperá antes de que se acabe la legislatura. «Cuando le di la mano a Aburto no fue un teatrillo para quitársela a seis meses de las elecciones», ha asegurado. No obstante, ha puntualizado que ese pacto no condicionará la carrera hacia los comicios: «Cuando toque, en mayo, contrastaremos nuestros modelos de ciudad, que no son iguales».

Gil, en todo caso, se ha propuesto continuar en una «segunda gran transformación de la ciudad» que consistirá en consolidar el modelo económico. «No vale con crear empleos, tienen que ser de calidad», ha afirmado. El concejal de Movilidad y Sostenibilidad se ha referido así a la lucha contra la desigualdad, «una pelea sin cuartel». Por otra parte, ha criticado que los grupos de la oposición traten de «reducir el orgullo» que tienen los bilbaínos por ser vecinos de la villa y ha reivindicado la importancia de Bilbao Ría 2000 en la reconfiguración urbana.

Aitziber Ibaibarriaga (EH Bildu) «Bilbao necesita un gobierno y un alcalde que estén a la altura»

En opinión de EH Bildu, la actitud exhibida por Aburto, «con promesas de diálogo y de colaboración, no es creíble». Su portavoz, Aitziber Ibaibarriaga, ha solicitado un cambio de talante al alcalde, a quien ha acusado de no haber estado presente en las movilizaciones de los pensionistas y los colectivos feministas. «Bilbao necesita un Gobierno y un alcalde que estén a su altura», ha resumido. En esa misma línea, ha criticado al primer edil por la gestión municipal en la acogida de migrantes en tránsito. «No le hemos visto en los barrios», le ha espetado, acusándole de «tirar balones fuera» y desprenderse de su «supuesto perfil social».

Para el grupo abertzale, el Ayuntamiento sigue sin cumplir la «deuda histórica» con los barrios y apuesta por dejarlo todo en manos de la iniciativa privada. A este respecto, ha censurado su «apuesta por la privatización tanto de la educación como de la sanidad» con la propuesta de construir la Facultad de Medicina de la Universidad de Deusto. Así, ha asegurado que «no se puede cuestionar» la brecha social y urbanística si se tienen en cuenta parámetros como el desempleo y el alto precio de los alquileres, también en los barrios de la periferia.

Luis Eguiluz (PP) «Han desaparecido aquellos que hacían de puente con la oposición»

Luis Eguiluz ha advertido en su discurso de la «inercia y la desidia» que están haciendo «perder fuelle» al alcalde durante los últimos meses del mandato. El portavoz popular ha querido resaltar que, a lo largo de la legislatura, «han desaparecido aquellos que hacían de puente con la oposición» en una clara referencia a la marcha de Mikel Álvarez. De esta forma, ha defendido las propuesta del PP como «garantía de progreso, estabilidad y alternativa al PNV».

Eguiluz se ha mostrado especialmente firme en las cuestiones que atañen a la seguridad ciudadana. A este respecto, se ha basado en cifras del Ministerio del Interior que certifican el aumento en infracciones penales, en delitos contra la libertad sexual, en robos y en hurtos. Pese a haber firmado el Pacto de Seguridad, como el resto de grupos, el portavoz del PP ha recordado la necesidad, recogida en ese documento, de «dotar de medios adecuados» a la Policía Municipal. «Recordemos la adquisición de los famosos 'Mercedes' y la posterior compra de vehículos ya retirados del servicio o los no perros de la Unidad Canina», ha manifestado.

Carmen Muñoz (Udalberri) «Por no perder el sillón, activan sus cinco sentidos»

La representante de Udalberri, Carmen Muñoz, ha acusado al alcalde de haber realizado «un ejercicio de funambulismo ideológico y escapismo conceptual» durante su discurso, algo por lo que le ha felicitado irónicamente. En su opinión, Aburto acaba de activar sus cinco sentidos, tal y como él mismo ha dicho previamente, por temor a «perder el sillón» a falta de ocho meses para las elecciones municipales. Sin embargo, cree que viven en mundos paralelos, ya que Bilbao «suspende en todos los parámetros básicos».

Muñoz también se ha referido al Pacto de Seguridad rubricado por todas las fuerzas políticas a principios de año y ha manifestado una postura crítica con una política que ha calificado de «rancia». «A día de hoy no han presentado su Plan Estratégico de Seguridad, no vaya a ser que surja la discrepancia en este pleno», le ha reprochado. De igual forma, le ha acusado de publicitar una Carta de Valores «cuyo impacto en la ciudadanía ha sido nulo más allá de un proyecto de marketing social más estético que ético».

Samir Ladhou (Goazen Bilbao) «Un mero gestor sin imaginación con una actitud revanchista»

La intervención del portavoz de Goazen ha sido quizá la más dura por el tono empleado. Samir Lahdou ha comenzado su turno calificando al alcalde de haber sido «un mero gestor sin imaginación con un talante susceptible que le lleva a tener una actitud excluyente y revanchista». Tal y como ha sostenido, el actual equipo de Gobierno está tratando de «vivir de los réditos de los logros de Azkuna», como la transformación de Zorrozaurre en una isla o la celebración de partidos de la Eurocopa en 2020.

La mayor parte del turno de Lahdou ha estado monopolizado por una férrea crítica hacia la desigualdad entre las diversas zonas del municipio. «Bilbao está dividida en dos: una parte rica y otra en dificultades, sobre todo en los barrios altos», ha señalado. En esta línea, ha lamentado la aprobación de un Pacto por los Barrios que no ha tenido en cuenta, bajo su parecer, a los vecinos. «Han escondido las vergüenzas debajo de la alfombra de la periferia», ha remachado.

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