La nueva haurreskola de Galdakao se queda pequeña antes de abrir

Fachada principal de la nueva haurreskola de Galdakao. / A. G.
Fachada principal de la nueva haurreskola de Galdakao. / A. G.

La falta de plazas obliga a mantener abierta la antigua guardería, a la que irán los 18 niños que se habían quedado en lista de espera

CRISTINA RAPOSOGALDAKAO.

El Ayuntamiento de Galdakao se ha visto obligado a mantener en funcionamiento la vieja haurreskola de la localidad -ubicada en la calle Bizkai- después de que la nueva, que se pondrá en marcha el próximo mes de septiembre, se haya quedado pequeña sin haber sido estrenada. Las 44 plazas con las que cuenta la moderna instalación de la plaza Lehendakari Agirre no han sido suficientes para atender la demanda. De hecho, 18 pequeños se habían quedado en lista de espera, por lo que los responsables municipales han optado por mantener operativos ambos centros.

La situación supone un punto y seguido en la polémica que ya de por sí suscitó la construcción de la nueva haurreskola, con cuya ubicación no estaban conformes ni padres y madres, ni docentes y ni la entonces oposición municipal. Argumentaban que la instalación no respondía a las necesidades de los niños e hipotecaba el uso de buena parte de la plaza. Pese a todo el proyecto salió adelante, no sin antes revisar el diseño y ampliar el presupuesto inicial, unos 640.000 euros. Tuvo que ser incrementado en un 35% más, hasta los 830.000 euros.

Con su entrada en funcionamiento estaba previsto cerrar el centro educativo de Bizkai, que también cuenta con 44 plazas. Las arcas públicas se ahorrarían así los 44.000 euros anuales que abonaban por el alquiler del recinto. No ha sido posible. Con el periodo de prematrícula concluido, los responsables municipales se dieron cuenta de que 18 menores se quedaban en lista de espera. Así las cosas, el Ayuntamiento pidió autorización al Consorcio de Haurreskolas del Ejecutivo vasco para mantener las dos infraestructuras. El ente es el encargado de prever las necesidades de personal para este tipo de centros educativos.

El pasado lunes dicho departamento dio luz verde a la medida planteada por el Consistorio galdakoztarra. Tras definir cómo se darán los servicios de ambas guarderías a partir de septiembre, miembros de la corporación municipal mantuvieron, este jueves, una reunión con las familias afectadas para exponerles la decisión adoptada. «Acudieron una quincena de padres y madres y todos dieron por buena la medida», apuntan fuentes municipales.

Gestión complicada

Aunque ya se encuentre solventada la problemática principal, los críos de la lista de espera no podrán hacer uso de este servicio hasta el 1 de octubre. No obstante, el Ayuntamiento espera que «se pueda adelantar». El resto de los 'peques' comenzarán el curso el próximo 5 de septiembre.

Laura Valiente, responsable de la guardería Bizkai, admite sentirse «aliviada» por las familias que se habían quedado fuera, pero también preocupada por la gestión de ambos espacios . Asegura que «coordinar dos centros dificulta nuestra labor». Actualmente, la guardería cuenta con un total de siete profesionales fijos pudiéndose ampliar a ocho «según las necesidades». En la Administración local asumen que «aún no sabemos en cuántos docentes habrá que ampliar la plantilla, eso corresponde al Consorcio de Haurreskolas».