Galindo absorberá el trabajo de la depuradora de Bedia

Vista general de la depuradora de Galindo, a la que irán las agua de Bedia. / P. URRESTI
Vista general de la depuradora de Galindo, a la que irán las agua de Bedia. / P. URRESTI

La medida permitirá acabar con los escapes de agua sin tratar que ocurren cuando llueve mucho

ÓSCAR GARCÍA MANCERAS BEDIA.

El sistema de saneamiento de Arratia trata las aguas residuales procedentes de Bedia, Lemoa, Igorre, Arantzazu, Dima, Artea, Areatza y Zeanuri en la Estación Depuradora de Aguas Residuales de Bedia. Como consecuencia de su antigüedad, hoy día en tiempos de incesante lluvia se producen algunas «deficiencias» que provocan la salida de «agua sin tratar al río Arratia». Son los denominados «alivios», que en 2014 se produjeron 141 veces, en 2013 hasta 180, y en 2012 en un total de 98 ocasiones. La situación es ya insostenible.

Con el fin de subsanar esta problemática, el Consorcio de Aguas ha puesto en marcha un proyecto en el que se anulará el servicio de la planta depuradora de Bedia, integrándose ésta en la de Galindo en Sestao. «Permitirá reducir el elevado número de alivios que se producen en tiempo de lluvia actualmente, con la consiguiente mejora medioambiental del Arratia, además de mejorar el control y gestión de las aguas residuales», sostienen sus responsables.

Para llevarlo a cabo, aprovechando que cerca de esta ubicación pasa uno de los grandes colectores del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, se va a construir una tubería de aproximadamente 1 kilómetro, prolongando el Colector C en gravedad del sistema Bedia (saneamiento del Arratia y Medio Ibaizabal) hasta conectar con el Bombeo de Murtatzar, para posteriormente en presión desplazarse hasta la cabecera del Interceptor Plazakoetxe-Usansolo.

El plazo de ejecución previsto es de 18 meses. Para llevarlo a cabo se ha reservado un presupuesto de licitación de 3.848.720,60 euros (IVA excluido). El proyecto se aprobará definitivamente a mediados de 2019 y los trabajos comenzarán a finales del mencionado año. «La EDAR de Bedia no tiene personal, ya que está totalmente automatizada, con lo que simplemente una vez construido el colector, se desmantelará», precisan.

En otros lugares más lejanos a los grandes colectores de transporte, ante este tipo de problemáticas, «se plantean otras alternativas como construir pequeños tanques de tormentas o reformar las EDAR, pero en este caso la cercanía al G1 hace que sea la mejor opción», sostienen. Así pues, Galindo pasará a llevar a cabo esta función. «Es una depuradora que trata cada día los caudales de casi un millón de personas, y si tenemos en cuenta que la de Bedia da servicio a unas 12.000 personas, esta incorporación no supone nada para la planta», explican los técnicos que se van a encargar del proyecto.