Cuatro años sin Hodei Egiluz

Los padres de Hodei Egiluz, en una concentración en Galdakao./
Los padres de Hodei Egiluz, en una concentración en Galdakao.

El Tribunal de Justicia de Ámberes decreta penas de prisión de entre seis meses y cuatro años para los cuatro acusados de haber asaltado al joven de Galdakao la madrugada del 19 de octubre de 2013

EL CORREO

El 19 de octubre de 2013 no es una fecha más para la familia de Hodei Egiluz. Ese día ha quedado marcado para siempre en sus vidas como el momento en que tuvieron constancia de la desaparición del joven de Galdakao. Comenzaba su infierno.

Esa madrugada Hodei salió a cenar en Amberes con sus amigos pero nunca regresó a casa. El joven ingeniero informático de Galdakao, que residía en esta ciudad belga desde comienzos de año por motivos laborales, fue atracado en dos ocasiones y, tras 853 días de angustiosa búsqueda su cuerpo apareció en las frías aguas del río Escalda.

El pasado 21 de septiembre, casi cuatro años después de los hechos, se celebró el juicio. Fue un día complicado, de esos que uno desea que finalice antes incluso de que comience. Sus padres volvían a la ciudad que les arrebató a su hijo. Murió ahogado en el imponente río Escalda. Corría el 19 de febrero de 2016. ¿Qué ocurrió? Jamás se sabrá. Así lo reconoció la propia Fiscalía al asegurar ya a finales de 2015 que la Policía no logró encontrar pruebas que confirmen el vínculo entre los atracos y la desaparición. «Este no es el juicio que deseábamos. Nuestro juicio es sobre la muerte de Hodei», lamentó su padre, Koldo Egiluz. ¿Y llegará algún día ese juicio? «Es muy difícil», admitió «decepcionado».

Hay cuatro acusados, pero tres están en paradero desconocido y el cuarto, Youssef Mabtoul, acudió porque no tenía más remedio, ya que está en la centro penitenciario de Lovaina por otros delitos y fue trasladado por los agentes de la Policía.

Junto a Jaouad Moubssir le inmovilizó para sustraerle el móvil, como ellos mismos confesaron. Por su parte, Mohamed Yachou está acusado de robarle la cartera e intentar usar su tarjeta de crédito en un cajero. Para los tres, la Fiscalía de Amberes pide cuatro años de prisión al concurrir una seria de agravantes por su historial delictivo. La cuarta persona acusada es Carmen Trimbitas, la mujer de nacionalidad rumana que por 60 euros compró el móvil robado a uno de los implicados, que resultó ser novio de su hija. Para ella, el Ministerio Público pide seis meses de cárcel. Este jueves, cuatro años después de su muerte, se ha conocido el veredicto.