Con alma de thriller

La mejor compañía. El escritor reclutó a viejos amigos de la música para amenizar el acto organizado en Santa Clara./
La mejor compañía. El escritor reclutó a viejos amigos de la música para amenizar el acto organizado en Santa Clara.

El escritor jarrillero Mikel Santiago acerca a la villa su última novela, titulada 'El mal camino'

AIDA M. PEREDA

«En la vida siempre hay dos caminos, el que dicen que es el bueno y el malo. Pero a veces, el más recomendable puede convertirse en el peor, o al revés», sentencia Mikel Santiago con su última novela entre las manos. En El mal camino, el escritor jarrillero habla de hacer caso a la curiosidad y al instinto y seguir adelante, afrontando las consecuencias de las decisiones que poco a poco van construyendo el sendero de cada uno.

Recién llegado de Barcelona, donde Santiago ha ejercido de autor invitado en el festival BCNegra, el viernes de la pasada semana recaló en la villa para presentar su segundo thriller en el centro cultural de Santa Clara. «Portugalete ha sido el pueblo de mi infancia y mi adolescencia como estudiante en Asti Leku y conservo un círculo de gente muy entrañable con la que encontrarse es una gozada», destacaba, encantado de citarse con sus lectores portugalujos.

Muchos llevan siguiéndole la pista desde que en 2014 publicó La última noche en Tremore Beach. Tan sólo han pasado dos años desde el lanzamiento de su exitoso debut, pero su faceta profesional ha cambiado por completo. «Llevaba una vida de inmigrante trabajando como programador en Ámsterdam y escribía a mi rollo en mi blog y en internet publicando para mis amigos. Todo este mundo literario de editoriales me quedaba bastante lejos y ahora incluso estoy pendiente del premio Ciudad de Santa Cruz en el festival Tenerife Noir, en el que he quedado finalista con El mal camino», cuenta ilusionado.

En lo personal también ha habido cambios importantes. Y es que, además de haberse trasladado a trabajar a Bilbao, acaba de ser padre. Es precisamente a la pequeña Nerea a quien dedica su nueva historia. «Creo que a partir de los 16 ya podrá leerlo. Tampoco escribo tantas burradas, sólo hay un poquito de kétchup», ríe. Santiago vuelve a sumergirse de lleno en el thriller. Y como declaración de intenciones proclama: «Me siento cómodo bajo la etiqueta de domestic noir y quiero seguir con ella». Sus personajes no son policías ni detectives a los que les llega un caso, sino que son personas de andar por casa con pequeños problemas familiares que de repente se encuentran en medio de una misteriosa trama.

En primera persona

Mientras que en La última noche en Tremore Beach su protagonista era un compositor de bandas sonoras, en El mal camino se centra en un famoso escritor que se traslada a la Provenza francesa con su familia huyendo de sus problemas en Londres. «Hay muchas cosas de mí metidas en este personaje. Escribo en primera persona y al final me sale mi propia voz aunque trate de silenciarla», confiesa. De hecho, a través de él narra la presión del oficio. «Me costó manejar esa sensación, las expectativas de los lectores, las mías Antes lo hacía para mí, pero ahora siento que hay muchas miradas y muchos jueces y es algo que tenía que procesar. Al final decidí que tenía que seguir divirtiéndome al igual que cuando empecé y entonces empecé a relajarme y fue todo bien», relata.

En su nueva novela, Santiago también hace un guiño a su pasión por la música. En el fondo, rinde «un pequeño homenaje a los Rolling Stones a través de un personaje que es una estrella del rock que se marcha de Londres y graba un disco en su sótano», señala. «Mick Jagger y el resto decidieron viajar a Francia huyendo de la fiscalía inglesa, que quería ejemplarizar con ellos por sus escándalos con las drogas. Se buscaron un château enfrente del mar en La Provenza y allí grabaron el Exile on Main St., que para muchos de sus fans es su mejor trabajo», detalla.

Muchas de sus canciones, intercaladas con versiones de los Kinks y los Beatles, pudieron ser escuchadas el viernes de la pasada semana en Portugalete de manos de la banda de Santiago, creada específicamente para la ocasión. «Son viejos amigos de la música que he reclutado para acompañarme en la presentación. Son la mejor compañía para salir al escenario», garantiza. Todos los indicios apuntan a que Mikel Santiago no va por mal camino.

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