Erandio lleva diecinueve años sin actualizar el censo de perros

Una mujer pasea sis perros por el parque Akarlanda. / PEDRO URRESTI
Una mujer pasea sis perros por el parque Akarlanda. / PEDRO URRESTI

El Ayuntamiento señala que el control se hace a través de la Policía Local «cuando se pone una incidencia por un problema protagonizado por un perro»

IÑIGO SÁNCHEZ DE LUNA ERANDIO.

Conocer el número exacto de mascotas residentes en Erandio es a día de hoy una misión imposible. El Consistorio lleva sin actualizar el censo de animales desde la entrada del siglo XXI, «algo similar a lo que sucede en otros municipios», defiende el concejal de Salud Pública, el socialista Jorge González. En el caso de Sopela, lo han renovado este año y Getxo, iniciará el proceso en breve.

Según los datos en poder del Ayuntamiento, en el año 2000 había registrados en la localidad 3.778 canes, de los cuales 160 estaban catalogados como perros potencialmente peligrosos. Unos datos «poco fiables en la actualidad», toda vez que «suponemos que habrá muchos menos puesto que muchos habrán fallecido y no se han dado de baja en estos 19 años», reconoce González.

El control actual se realiza a través de la Policía Local. «Cuando se pone alguna incidencia por un problema protagonizado por un perro se comprueba que cuente con el chip identificatorio». De lo contrario, su propietario se enfrentará a una falta leve según la ordenanza vigente, que lleva aparejada una sanción de 50 euros.

Si bien la problemática principal a la que se enfrentan es a la desagradable presencia de heces en calles y espacios de esparcimiento público, lo que «generan muchas quejas entre la vecindad», señala el concejal de Salud. Para ello, se realizan periódicamente campañas de concienciación que «dan sus frutos, pero sigue habiendo propietarios incívicos», reconoce. Los infractores pueden ser sancionados con hasta 300 euros. González subraya que los titulares de animales «cumplen en su mayoría con las obligaciones que acarrea tener una mascota», si bien «una minoría daña la imagen del colectivo entre el resto de la ciudadanía».

La localidad cuenta con cinco zonas de esparcimiento canino, donde los perros pueden estar sueltos «siempre bajo el control de sus dueños». La última se ha habilitado este año en el barrio de Erandio Goikoa. Las cuatro restantes se reparten entre Astrabudua y Altzaga, los barrios más poblados de Erandio.

De todas ellas, dos están valladas y las demás son espacios abiertos. «No queremos que todas las áreas estén acotadas, buscamos una convivencia entre los dueños de animales y el resto de la población. Estas zonas no suelen generar denuncias», concluye Jorge González.