El juez impone 6 años de internamiento a un menor por el homicidio de 'Urren'

Imagen de los dos implicados en los hechos junto a la víctima Ibon Urrengoetxea 'Urren'. /EC
Imagen de los dos implicados en los hechos junto a la víctima Ibon Urrengoetxea 'Urren'. / EC

La medida de régimen cerrado se acompaña de tres años más de libertad vigilada

EL CORREO

El juez ha fijado una medida de seis años de internamiento en régimen cerrado para el menor de 16 años acusado del homicidio de Ibon Urrengoetxea, 'Urren', en la madrugada del pasado 23 de diciembre en Bilbao, según ha podido saber este periódico. La pena se completa con un período de tres años de libertad vigilada. El otro implicado, de 13, era inimputable por la edad, pero estuvo presente en la vista oral, acompañado de un educador, como testigo de los hechos. El juicio por este caso se celebró a puerta cerrada el pasado 19 de julio en el juzgado de menores número 1 de Bilbao. También declararon agentes de la Ertzaintza, forenses y otros peritos.

El crimen se produjo sobre las 4.20 horas en la calle Navarra, esquina con Ripa, en el centro de Bilbao. 'Urren' regresaba a su casa después de haber estado con unos compañeros en una celebración navideña. Según explicó uno de los responsables de la investigación en una rueda de prensa en la comisaría de la Ertzaintza en Erandio, los dos menores «buscaban una víctima propicia» e iniciaron una conversación con el exfutbolista de Amorebieta, aunque finalmente no llegaron a robarle «por falta de tiempo». «Ibon estaba distraído con el móvil. Hubo un pequeño forcejeo y el más alto (el acusado) le dio una patada (hacia la cabeza) que hizo que cayera e impactara contra el suelo. Fue ese el golpe que le provocó la muerte». Una de las claves del caso se centraba en determinar si el homicidio se produjo o no con intencionalidad, esto es si fue por imprudencia o si podía apreciarse un dolo eventual.

Santiago Romero, de la Asociación de Jueces para la Magistratura (APM), aclara que la Ley del Menor distingue dos horquillas de edad, por un lado, 14 y 15 años, y por otro, 16 y 17, para establecer «las medidas, que no penas, que se les imponen. El lenguaje no es el mismo que en la legislación de mayores». En este caso, la jurisdicción juvenil permitía establecer el internamiento en régimen cerrado por un período de entre uno y ocho años.

«Contundente»

«Para los delitos graves, como es el homicidio, la Ley es contundente; en otros, como los robos, es más flexible», añade Jaime Tapia, que ejerció ocho años como juez de menores en Vitoria. Sin conocer la sentencia, Tapia entiende que el magistrado se habrá inclinado por elegir la medida «en su parte superior» atendiendo «a la gravedad de los hechos, la edad del infractor y variables de tipo personal, familiar o educativo».

«Todo el derecho penal de menores está orientado a su reinserción, con un amplísimo grado de flexibilidad en sus medidas». De hecho, en función de la evolución del condenado, el magistrado puede modificar lo incialmente impuesto, precisa el juez decano de Bilbao, Aner Uriarte. «La jurisdicción penal juvenil tiene una perspectiva sancionadora-educativa, prima por encima de otros intereses el del menor infractor, que sigue siendo menor. En estas edades los tiempos no son iguales. No es lo mismo seis años para alguien de 16 que para una persona de 30. Es entre los 17 y los 27 años cuando se determina tu vida, tu trabajo...», añade Tapia.

El internamiento se acompaña de un tiempo de libertad vigilada que, para un delito de homicidio, la Ley establece en hasta cinco años. Se fija también «un período de seguridad de hasta la mitad de la medida (tres años) durante el cual, a diferencia de en los robos o hurtos, que es desde el principio, no se puede modificar, suspender o sustituir».

«Un menor condenado podrá ir a la cárcel para acabar de cumplir la medida una vez que cumpla los 18 años. Esto se decide si evoluciona mal, pero en Euskadi no se conoce que se haya acordado», matiza Uriarte.

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