Investigan a un vecino de Ortuella por comprar 582 quesos y no pagarlos

Parte del cargamento incautado en Oirñón./Guardia Civil
Parte del cargamento incautado en Oirñón. / Guardia Civil

Dos vecinos de Guriezo también están implicados en los hechos. El valor asciende a 18.000 euros

Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

La Guardia Civil investiga en el marco de una operación que ha llamado 'Quesucu' a un vecino de Ortuella y una pareja de Guriezo (Cantabria) por su supuesta implicación en un delito de estafa. El engaño consistió en adquirir siguiendo la práctica fraudulenta conocida como 'timo del nazareno' 582 quesos que no se pagaron y que luego se revendían en mercadillos.

Este timo es una estafa clásica que ha resurgido en los últimos años. El timador simula ser un cliente solvente y se gana la confianza de la víctima, generalmente una empresa proveedora de productos fáciles de vender al por menor, realizando pequeñas compras que abona sin mayores problemas. Confiada, la firma engañada entrega al timador grandes pedidos que se queda sin cobrar. El estafador desaparece sin rastro con lo adquirido y lo vende después. En el caso que ahora investiga la Guardia Civil de Cantabria se trató de quesos de oveja.

La investigación comenzó el 23 de junio cuando los agentes de la Patrulla Fiscal y de Fronteras del instituto armado en Laredo inteceptaron cerca del mercadillo de Oriñón un coche en cuyo maletero había varias cajas con quesos. Los ocupantes del vehículo eran un hombre y una mujer, ambos de 44 años y residentes en Guriezo. Según precisó la Guardia Civil, estas dos personas ya habían sido detenidas «en el marco de una operación en la que se desarticuló un grupo organizado que presuntamente causó cerca de 75.000 euros de perjuicio económico a cinco empresas de ámbito nacional», mediante el mismo 'timo del nazareno'.

Al no poder acreditar con facturas u otros documentos la procedencia de los quesos que llevaban en el coche, los agentes intervinieron la mercancía y averiguaron que procedía de una empresa quesera de Ciudad Real. La firma confirmó que se trataba de parte de un pedido de 582 quesos de oveja curados y semicurados, valorados en casi 18.000 euros, realizado a mediados del pasado mayo y que no había sido pagado por el comprador.

Recogidos en Bizkaia

La Guardia Civil descubrió también que la mercancía había sido transportada a Bizkaia, donde fue recogida. Las pesquisas revelaron la identidad del solicitante del pedido, el vecino de Ortuella, de 42 años. También se comprobó que uno de los que había retirado el envío de los productos era el vecino de Guriezo, que se hizo pasar por el vizcaíno, cometiendo así un supuesto delito de usurpación de estado civil.

Finalmente se instruyeron diligencias a los dos hombres y a la mujer como presuntos autores del delito de estafa. La investigación continúa para la recuperación de los quesos restantes, así como para averiguar si hay otras empresas víctimas del mismo engaño.