Una gran lección de historia hecha a mano

Réplica y original frente a frente en la explanada del Museo Marítimo. /Luis Ángel Gómez
Réplica y original frente a frente en la explanada del Museo Marítimo. / Luis Ángel Gómez

Alumnos de Salesianos de Deusto realizan una réplica de casi 3 metros de altura de la Grúa Carola, que permanecerá expuesta en el interior del Museo Marítimo

Laura González
LAURA GONZÁLEZBilbao

Si hay algo en Bilbao que represente su pasado industrial, esa es la Grúa Carola. De hecho, es uno de los pocos vestigios que se han mantenido en la capital vizcaína de aquel próspero tiempo. Testigo mudo de la transformación de la villa, sus 60 metros lucen esplendorosos desde hace unas seis décadas, y como siempre, junto a la ría. A apenas unos metros, en el interior del Museo Marítimo, este icono cuenta desde hoy con una réplica. Un pedazo de historia hecha a mano, dentro de las aulas.

Un proyecto, basado en fotografías, nada de planos, que se ha fraguado en los últimos dos años en la Escuela de Formación Profesional del colegio Salesianos de Deusto, y que este viernes ha sido presentado en el atrio del museo, donde permanecerá expuesto. Lo ha hecho con la presencia de los quince alumnos del segundo curso del ciclo de Mecanizado, quienes la han hecho posible, junto con la colaboración de los estudiantes de primero, los de Servicios Comerciales y los de Electricidad.

Un trabajo conjunto realizado a base de perfiles laminados de distintos espesores, que alcanza en total los 2,85 metros. «No podía ser más alta porque ya no nos entraba en el taller», declara Joseba del Valle, profesor e impulsor del proyecto, para quien esto es algo más que la puesta en práctica de todo lo aprendido en el aula. «Llevo casi 20 años en educación y siempre con proyectos de este tipo. A los chavales les da un plus de interés. Hay algunos que vienen con la autoestima baja, con dificultades de aprendizaje, y si les das algo que les pueda gustar, van a poner más de su parte y a ser capaces de sacar a relucir mejor sus capacidades».

Con el movimiento original

Precisamente, el gran interés mostrado por los chavales les hizo incrementar la complejidad de esta maqueta, realizada a escala 1/20, a la que no le falta ningún detalle. «En principio no iba a tener la movilidad que tuvo la original –anulada por motivos de seguridad–, pero vimos que merecía la pena hacer el esfuerzo», asegura Del Valle. Esto implicó la colocación de motores y de control eléctrico. Sin embargo, lo que más quebraderos de cabeza les ha dado ha sido el movimiento de extensión de la pluma. «Fue complicado pero asombra bastante a la gente. En la original no se puede ver, pero sí en la nuestra», afirma, resaltando además la iluminación, que le da aún un toque más especial.

Tampoco ha sido sencillo en este proceso coordinar a chicos y chicas que empezaban desde cero, sin haber cogido antes una herramienta. «Llegamos de la ESO sin que nadie apostara nada por nosotros. No sabíamos ni soldar, pero al final esto nos ha ayudado a aprender la materia de otra manera, a trabajar en equipo, a ver que somos capaces y a conocer la historia de lo que nos rodea», reconoce con orgullo Nuria Arri, una de las artífices de la pequeña Carola.