¿Ha llegado el momento de los mercados frontera?

La recuperación del precio del crudo y la buena marcha de algunos países, como Argentina, Kenia y Kuwait, explican su mejor comportamiento, aunque muchos expertos destacan el atractivo de Vietnam

CRISTINA VALLEJO

Las acciones de los llamados mercados frontera, el subgrupo menos desarrollado dentro del universo de mercados emergentes, se comportaron mejor que el resto en febrero. Y con la diferencia más amplia en casi dos años. El MSCI Frontier Market Index ganó un 3,5 por ciento en el mes de febrero, y superó en 4,4 puntos porcentuales a los indicadores tanto emergente como desarrollado, la mayor diferencia desde abril de 2014. Según Andrew Howell, de Citi, los principales apoyos de este grupo de países fueron la estabilización del precio del crudo, así como las fuertes subidas registradas por las acciones de Argentina, tras la llegada de Macri al poder, Kenia y Kuwait.

Según el experto de Citi, aún es pronto para echar las campanas al vuelo, puesto que, en dólares, estos mercados están en pérdidas en un horizonte temporal de doce meses. Además, todavía espera ajustes quizás dolorosos en las divisas de algunos mercados clave, como Nigeria y Egipto. Así, aunque algunos inversores han comenzado a preguntarse si las correlaciones entre los mercados frontera y el resto, tanto emergentes como desarrollados, han comenzado a reducirse, a favor de los primeros, aún es pronto para dar una respuesta concluyente. «Necesitaremos unos cuantos febreros más para que la tesis del 'decoupling' (descorrelación) gane tracción», sentencia Howell.

En Schroders son positivos. Destacan que estos mercados coticen con descuento frente a los desarrollados y los emergentes: «Los mercados frontera ofrecen mayor crecimiento que los mercados emergentes y los desarrollados, por las medidas liberalizadoras y las reformas». Ponen el ejemplo de Argentina, donde el nuevo gobierno está revirtiendo las medidas restrictivas del anterior. Los esfuerzos por mejorar las relaciones internacionales y conseguir volver a los mercados podrían llevar a Argentina a ser considerado un mercado emergente y no sólo frontera, lo que elevaría su atractivo.

Un área heterogénea

Como explicaThuy-Mai Hoang, gestora de Lombard Odier IM, el área no es uniforme: cada país debería ser juzgado por sus propios méritos. Así, algunos presentan oportunidades de inversión atractivas, mientras otros están en un momento que aún no aconseja la inversión. Pone como ejemplo negativo Nigeria, que pesa un 12 por ciento en el MSCI Frontier Index y que está desacelerándose rápidamente: cerca del 70 por ciento de sus ingresos fiscales están relacionados con el petróleo y el país probablemente se verá forzado a devaluar su divisa en 2016, lo que provocará una fuerte subida de la inflación.

Sin embargo, para Thuy-Mai Hoang, Vietnam sigue en recuperación después de su crisis financiera del año 2012: su PIB se espera que se acelere desde el 5,2 por ciento en 2012 hasta el 7 por ciento de 2016. El país, además, ha estado implementando reformas bancarias y la confianza del consumidor está mejorando. Además, Vietnam será gran beneficiario del acuerdo transpacífico. Bloomberg se hacía eco del interés que suscita Vietnam para los fondos que invierten en los mercados frontera. Coeli Asset Management y Asia Frontier Capital mostraron su determinación a invertir. Y la firma sueca Tundra Fonder declaró que le interesan sobre todo compañías de los sectores consumo, industrial y construcción.

Más allá de Vietnam, Carlos Hardenberg, videpresidente senior y director de estrategias de mercados fronterizos de Franklin Templeton, destaca el atractivo de Bangladesh: «Llevamos un tiempo invirtiendo en el país y seguimos buscando oportunidades allí, no sólo en la industria textil, sino también en otros sectores que puedan beneficiarse del crecimiento». En cuanto a Nigeria en particular y África en general (todos sus países, a excepción de Sudáfrica son frontera), Hardenberg comenta que si el desplome de los precios de las materias primas les ha puesto las cosas difíciles, «también podría entenderse como una oportunidad para que estos países acometan reformas y diversifiquen sus economías, ya que obliga a los gobiernos a ser más disciplinados, mejorar la recaudación y hallar fórmulas para expandir la economía a través de iniciativas más diversas».

Quizás, como señalan los expertos de Schroders, hay que diferenciar entre los países exportadores de crudo, en los que habrá que esperar a que la materia prima se estabilice de verdad antes de invertir, y los países que son netos importadores de energía y que se benefician del crudo barato, como Pakistán, Kenia y Sri Lanka.

¿Qué pasa en África?

Según los expertos de Citi, en 2016 países como Nigeria, Angola y Gabón continuarán bajo presión por la caída del precio del crudo, aunque apuntan que la verdadera cuestión estriba en si los países importadores de petróleo, como Kenia, podrán beneficiarse de que esta materia prima esté más barata y ello permita crecimientos más altos. En principio, creen que su historia de mejora se mantiene. En cuanto al norte de África, ahora mismo se asiste, según Howell a una recuperación lenta y desigual después de los dos shocks que sufrió el área: la crisis financiera global y la Primavera Árabe. Posiblemente, las mejores perspectivas las tenga Marruecos, con su foco en los sectores textil, componentes de electrónica y turismo.

También Túnez, con la puesta en marcha de un nuevo modelo de crecimiento ya no basado en los bajos costes laborales y un mínimo valor añadido, sino en el automóvil, farmacia, agroalimentación, tecnología y turismo. En Argelia, las pequeñas reformas han favorecido una cierta recuperación de la confianza, aunque la esperanza reside en que los bajos precios del crudo cristalicen la necesidad de impulsar la economía no ligada al petróleo. En Egipto, la confianza del consumidor y la economía se han deteriorado, aunque los expertos de Citi recomiendan el Commercial International Bank Egypt.

En Arabia Saudí, el problema son las finanzas públicas, afectadas por la caída del crudo, aunque se pueden encontrar oportunidades, como Air Arabia, que acaba de cerrar un trimestre récord y cuenta con positivas perspectivas. En Abu Dhabi, Citi ve con buenos ojos la compañía especializada en alimentación y bebidas Agthia Group. Thuy-Mai Hoang dice que invertir en el sector consumo es una de las mejores maneras de capturarlas oportunidades de inversión del área. Estos países, comenta esta experta, aún dependen mucho de las exportaciones e irán cambiando su modelo de crecimiento hacia el consumo doméstico en las próximas décadas. El sector del consumo pesa menos en términos de PIB que en los países desarrollados y algunos de los emergentes.

El fondo más rentable este año de la categoría del que se dispone de información, el Charlemagne Magna New Frontiers Fund, apuesta sobre todo por Asia y, en particular, por NMC Healthy Al Noor Hospitals Group, ambos del sector salud y de Emiratos Árabes; dos compañías de Vietnam: Vietnam Enterprise Investments y Viet Nam Dairy Products; y la compañía georgiana de servicios financieros BGEO. Hablando de bancos, el fondo de Schroders tiene un foco especial en el sector financiero, con el National Bank of Kuwait, el Union National Bank de Abu Dhabi, y United Bank, también del Golfo. Aunque entre sus posiciones principales están también la teleco kuwaití Mobile Telecommunications, así como la industrial pakistaní Engro.