La generación de 'Los miércoles no existen' salta del teatro al cine

El equipo de 'Los miércoles no existen' posa en Madrid./
El equipo de 'Los miércoles no existen' posa en Madrid.

El cineasta Peris Romano dirige esta comedia coral protagonizada por Eduardo Noriega, Inma Cuesta, Gorka Otxoa, Alexandra Jiménez, Andrea Duro y William Miller

ROSARIO GONZÁLEZMadrid

Nació como guión de cine pero se estrenó en el teatro, logró un triunfo inesperado y ahora, casi tres años después, su creador ha logrado llevar a las salas de cine la película que con tanto mimo articuló en 2012. Hablamos de Los miércoles no existen, el primer proyecto en solitario del cineasta Peris Romano desde que codirigiera con Rodrigo Sorogoyen '8 citas' (2008). "Había mucha incertidumbre en el sector y llevar el guión de productora en productora solo iba a servir para alimentar la pila de guiones que acumulaban, así que aproveché un momento de resurgimiento del teatro, la proliferación de espacios alternativos y un público con ganas de nuevas propuestas, y lo adapté a las tablas", relata Romano. La idea era crear un "tráiler andante" que poder enviar a las productoras, pero el proyecto cobró vida de tal manera que las seis semanas previstas se convirtieron en tres años en cartel, cuatro teatros y casi 100.000 espectadores. "Ya no tenía que llamar a los productores, venían ellos a mí", comenta divertido el director.

En 'Los miércoles no existen', Romano ofrece un retrato generacional en formato de comedia coral, apoyado por un plantel de actores que incluye a Eduardo Noriega, Inma Cuesta, Alexandra Jiménez, Andrea Duro, Gorka Otxoa y William Miller actores estos dos últimos procedentes del reparto original de la obra teatral-, así como la colaboración de María León. A través de ellos, el cineasta habla de amor, de amistad, de sexo y de las incertidumbres de un grupo de treintañeros que trata de ubicarse en el mundo. Para ello, Romano se toma su tiempo para desarrollar cada historia, con continuos saltos al presente y vuelta al pasado en un aparente caos que se va alineando según discurre el metraje de la cinta. "Cualquier espectador puede verse reflejado en alguno de los personajes, o al menos en las dudas, los dilemas y la incapacidad para tomar decisiones en algunos momentos", analiza Eduardo Noriega. El actor da vida a Pablo, un personaje que quiere su actual vida estable y madura pero es incapaz de dejar su vida anterior, "engañándose a sí mismo y a los demás en esta dualidad en la que vive".

Su pareja en la ficción, Alexandra Jiménez, destaca la evolución de los personajes a lo largo de la película y cómo algunos de ellos pasan de la inocencia que les permite vivir con plenitud a perder algunas ilusiones y "abrir los ojos de pronto porque, hayan tomado o no la decisión, las cosas no son siempre como pretendemos que sean".

Pinceladas musicales

El mosaico generacional planteado por Romano incluye un reto añadido: los seis actores principales cantan en una película en la que "la música funciona como un personaje más", según explica la actriz Inma Cuesta, para matizar que la cinta no es ni de lejos un musical. "La música te introduce en cada secuencia, pero no es un musical al uso con coreografías y canciones", continúa la explicación el actor Eduardo Noriega. "Es más bien una voz interior del personaje que se deja escapar para situarte en su estado de ánimo antes de cada secuencia".

El reto musical se convierte en elemento diferencial de la propuesta de Romano, que realiza además un particular homenaje al cine del francés Alain Resnais o del inglés Dennis Potter. Aunque no son los únicos referentes en una película con marcados tintes urbanos que bebe de las fuentes de la 'comedia madrileña' surgida en los 80 y personificada en películas como 'Opera prima' de Fernando Trueba, '¿Qué hace una chica como tú en un sitio como este?' de Fernando Colomo o el Almodóvar de esa década; así como actores como Antonio Resines, Carmen Maura o Fernando Fernán Gómez

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