«Los '50 Best' es una lista muy salvaje e ingrata»

Josean Alija, anfitrión del hamaiketako en la terraza del Nerua, ríe junto a unos invitados./IGNACIO PÉREZ
Josean Alija, anfitrión del hamaiketako en la terraza del Nerua, ríe junto a unos invitados. / IGNACIO PÉREZ

La responsable del certamen en la Península, Cristina Jolonch, resalta que Euskadi recogerá los frutos de su inversión en 2019. «Es un lugar rico y se ha sabido mover bien»

Julián Méndez
JULIÁN MÉNDEZ

«La lista '50 Best' es muy salvaje e ingrata». Cristina Jolonch, la periodista catalana que preside la región ibérica, no se anda con medias tintas. Salvaje e ingrata cuando las cosas se tuercen para los cocineros. «Y una maravilla cuando te van bien», resume en un aparte del hamaiketako con que ayer se cerró en la terraza del Nerua Guggenheim (abierta de forma excepcional) la presencia de la troupe gastronómica llegada a Euskadi. «Ha sido una edición excelente; todo ha sido espontáneo, pero se nota que detrás ha habido muchísimo trabajo. Aquí hay gente que ha sabido entender que se trataba de una gran oportunidad para el territorio. Otras administraciones no han mostrado ese mismo interés por acoger 'The 50 Best'», señaló en una referencia muy poco velada a Cataluña. Barcelona y Moscú estuvieron interesadas en hacerse con el evento.

Jolonch apuntó también que «el año que viene» los restaurantes vascos de las localidades por donde se ha movido el colectivo 'foodie' podrán «recoger» los frutos sembrados. «Bizkaia ya está en el mundo. Es un territorio rico, donde hay dinero y que se ha sabido mover», apuntó la responsable ibérica de una lista que, aseguran, audita Deloitte, pero cuyos votantes permanecen en el anonimato. «Sus nombres son un secreto», señaló Jolonch.

El resultado estaba ayer a la vista. Massimo Bottura llegó como un vendaval a Nerua, se lanzó de cabeza a por un plato de jamón, regó a los presentes con agua con gas y se dedicó a saludar a los asistentes que daban cuenta de tartare con anchoa, tomates en salsa y sabrosas kokotxas de merluza con espuma de pilpil. «Mire, el País Vasco está unido para siempre a mi vida. Aquí gané en 2005 el Premio de lo Mejor de la Gastronomía por el empleo de aceite de oliva que me concedió Rafael García Santos. Toda mi historia gastronómica comenzó aquí. ¡Andoni Luis Aduriz es mi hermano! Como él entiendo que una sardina o una costra de pan pueden ser más lujosas que una langosta», dijo tras conversar con Juan Ignacio Vidarte y Josean Alija. «Han sido días de amor, gloria y pasión. Hemos tenido la responsabilidad de mostrar al mundo qué somos: un pueblo con una pasión que lo hace diferente. Esta semana hemos tenido la oportunidad de robar los corazones de muchísima gente», apuntó el cocinero de NeruaGuggenheim (57º).

Siempre junto a Bottura, su esposa, la elegante estadounidense Lara Gilmore, que deslumbró en el Euskalduna con su Gucci confeccionado con antiguos fulares que representan flores silvestres (ambos son imagen de la firma). «Mire, estamos muy enamorados uno del otro. Me he casado con un sueño, con alguien que quiere cambiar el mundo. En el escudo de Módena se lee el lema 'Via pervia'. Haz fácil lo difícil. Lo imposible es posible...», sonreía Gilmore.

«Nos conocen, pero tenemos que recordar al mundo cuánto han cambiado aquí las cosas. Y cómo avanzamos. Lo importante de la lista es estar», resumía la chef Elena Arzak.