Cócteles durante los fuegos, terrazas de altura y desayuno con elefantes

Vista del Hotel Carlton./
Vista del Hotel Carlton.

Los hoteles más emblemáticos de Bilbao echan el resto para no quedarse descolgados de la fiesta

MIRIAM COS

Llevan semanas ultimando los detalles y haciendo números para cuadrar las cuentas de una Semana Grande que se prevé, como todos los años, multitudinaria. También variopinta, porque en ella acostumbran a darse cita durante nueve días gentes de diverso carácter y condición. Los propietarios de los hoteles lo saben bien y han confeccionado una completa agenda de actos para que sus huéspedes no tengan tiempo de aburrirse y sus establecimientos no queden descolgados de la fiesta en la que se zambulle la población.

Turistas y bilbaínos se dejarán caer en alguno de los más de cincuenta hoteles y alojamientos de la villa, en donde se celebrarán eventos para todos los públicos, porque «la Aste Nagusia no sólo se vive en las calles». Barras temáticas, terrazas con vistas, salones engalanados... «Llevamos desde el 8 de agosto con los preparativos, con el montaje y el acondicionamiento de las instalaciones, la contratación de personal Trabajar con tiempo es muy importante, sobre todo con el concepto que se quiera transmitir», explica Iñaki Etxeguren, director del Ercilla.

Su espacio será un centro neurálgico de comunicaciones, donde tendrán cabida programas de televisión y radio. Por sus pasillos se moverán personajes de la farándula o la tauromaquia, un imán para que curiosos y aficionados se acerquen cada día a la hora del aperitivo. «Hemos montado un restaurante en la calle, también hemos acondicionado estéticamente algunos rincones para recibir a los medios que transmitirán en directo y preparar más zonas de bodega», apunta el director. Actuaciones en directo por las noches, tertulias taurinas... El punto fuerte tradicional del Ercilla en Aste Nagusia. Y como novedad, una terraza en la planta 13 del hotel.

El Carlton y el Meliá también se suman a la fiesta. Con las habitaciones prácticamente llenas, todos los detalles están a punto. «Las horas previas al txupinazo son las más intensas. Montamos todas las infraestructuras internas que necesita el hotel, hacemos los aprovisionamientos de materia prima y mercadería y preparamos el certamen de pintura que se celebra cada año», indica Alberto Gutiérrez, director del Carlton. En su establecimiento se dejarán ver numerosas caras conocidas del mundo del toreo, como Enrique Ponce, que el martes presentará su libro, además de los míticos premios Villanos de Honor y cursos diarios de tauromaquia.

El subdirector del Melía, Daniele Provezza, espera la llegada de decenas de familias con niños el martes, cuando se celebrará el desayuno con dos elefantes del Circo Mundial. «Llevamos días de preparativos tanto para el menú especial como para la infraestructura y la terraza de la planta superior, donde se realizarán sesiones de cóctel durante los fuegos», señaló.

Brunch y barbacoa

En el hotel Indautxu también se encuentran «a tope» para recibir a Marijaia. Intentarán crear durante las fiestas «otro ambiente» paralelo al de la jaia más tradicional. «Además de contar con un menú especial más allá del habitual, este año hemos implantado un brunch que se ofrecerá a los clientes mañana y los próximos jueves, viernes y sábado. Además, ofreceremos cenas en nuestra terraza con patio al aire libre en la que habrá barbacoa», concreta Cristina Payo, del departamento de convenciones del hotel. Cocinas echando humo, empleados sin parar y técnicos que no dan abasto son la nota histérica del día previo al arranque de las celebraciones, unas fiestas que tras el telón de los grandes hoteles se viven de manera diferente, pero con igual entusiasmo.

«Vamos a tener dos días en los que las cenas estarán amenizadas con actuaciones en directo por parte de Lorelei Green y The Godoy&Wonderers, merienda solidaria con la Asociación La Gota de Leche el lunes, y la entrega del premio Juan Ramón Ibarretxe el miércoles al mediodía», avanzan. Todo un listado de actividades que ponen la guinda más elegante a la fiesta de las fiestas bajo el grito de ¡Gora Marijaia!.