La diseñadora vitoriana que viste a Amaia Salamanca y Cecilia Roth

La diseñadora vitoriana que viste a Amaia Salamanca y Cecilia Roth

María Acevedo diseña en su estudio de la capital alavesa prendas de líneas puras y estética elegante bajo la marca Betolaza que ya han triunfado entre artistas

Sara López de Pariza
SARA LÓPEZ DE PARIZA

«Desde muy pequeña mostraba mucho interés por el arte, crecí dibujando y pintando entre acuarelas y óleos. También me gustaba la moda, tanto que dibujaba figurines con diseños de ropa». María Acevedo (Vitoria, 1983) apuntaba maneras, pero no fue hasta los 30 años cuando decidió dar un giro radical a su vida y dedicarse profesionalmente al diseño. Tras completar un Máster de Moda en el IED Madrid, en 2016 comienza el desarrollo de Betolaza, una marca que se ha colado en los listados de las firmas emergentes españolas para no perder de vista.

En su estudio de la capital alavesa, María Acevedo diseña prendas «atemporales de líneas puras, estética minimalista, elegantes y sofisticadas pero a la vez funcionales». Ya han lucido sus gabardinas 'oversize', pantalones, sombreros o vestidos la compositora y presentadora Brisa Fenoy, la 'influencer' María Bernard o la actrices Clara Lago, Amaia Salamanca y Cecilia Roth, entre otras.

Amaia Salamanca, Brisa Fenoy y Cecilia Roth con diseños de Betolaza.
Amaia Salamanca, Brisa Fenoy y Cecilia Roth con diseños de Betolaza.

«Una prenda de Betolaza es un fondo de armario, el cual puedes utilizar para ir a trabajar o llevarlo a diario, acudir a un evento o salir por la noche. Mi ropa no embellece a la mujer si no que es esta la que llena la prenda», nos cuenta la joven vitoriana, que encuentra la inspiración en fotografías, películas, libros o viajes. También en las décadas de los 80 y los 90, «me apasionan y son una fuente inagotable de inspiración».

Acevedo tiene una idea muy clara, y es que su única misión a través de su ropa es «construir una firma con valores que se desmarque del sistema actual en el que se inmerso la moda». Esto significa crear prendas que duren en el tiempo y se alejen del 'fast fashion' con una producción y ética y sostenible, que se realiza íntegra en talleres de Galicia, Madrid y Toledo. «Nuestro modelo de negocio se basa en no tener 'stock'. Confeccionamos en función de los pedidos, así no generamos residuos ni producción en masa», explica.

Retrato de la diseñadora María Acevedo.
Retrato de la diseñadora María Acevedo. / Rubén Vacas.

«Una moda diferente es posible, donde no seamos esclavos de las tendencias. Apostando por la atemporalidad. Yo utilizo ropa de mi madre y de mi abuela, ¿por qué ahora ya no existe esa herencia?», se cuestiona la vitoriana, que acaba de lanzar la colección de sombreros de edición limitada 'The Japanese Garden'. En cierta medida, el nombre de su marca es también un homenaje a su progenitora. «Betolaza es mi apellido materno, mis raíces. De mi familia he aprendido los valores del esfuerzo, la perseverancia y el buen hacer de las cosas, pilares fundamentales de la marca. Además he crecido en un entorno rural y por eso sufro con lo que estamos haciendo con el sector de la moda y lo poco respetuosos que somos con la naturaleza», reflexiona.

Betolaza también colabora con proyectos solidarios a través de sus camisetas Fair Share y Earth Positive. Con las primeras «se aumenta el precio de coste de fabricación del producto y ese aumento va destinado a incrementar el salario de los trabajadores de la fábrica en India para que lleguen a un salario digno. La mayoría de los trabajadores en ese país tienen un salario mínimo legal que está por debajo del salario digno», explica María Acevedo. Con las camisetas Earth Positive se emplean «recursos orgánicos, manufactura ética y una reducción del 90% de carbono».

Inmersa ahora mismo en una mini colección que verá la luz dentro de muy poco, la diseñadora vitoriana mira al futuro y se imagina su marca «consolidada y sostenible», con un gran equipo humano detrás. Como reto, se marca afianzar la firma con una red comercial nacional e internacional que asegure su futuro.