Vitoria alumbra el B.A.I.C.

El complejo de Lakua se llamará Business & Arts International Center Vitoria-Gasteiz

IOSU CUETOVITORIA

Se llamará Business & Arts International Center Vitoria-Gasteiz (Centro Internacional de Negocios y de las Artes de Vitoria-Gasteiz), pero todo el mundo lo conocerá por su acrónimo: B.A.I.C. Este es el nombre elegido por el Ayuntamiento para bautizar al complejo que se levantará en la plaza de Euskaltzaindia de Lakua. Los términos auditorio y Palacio de Congresos, utilizados durante años de forma coloquial, ya son historia. Según ha podido saber EL CORREO, la nueva denominación con base anglosajona, corta y directa, acaba de ser presentada en el Registro de Patentes y Marcas para designar al proyecto de forma oficial.

Los vitorianos conocían ya casi todos los detalles del complejo. Pero faltaba uno: el nombre con el que se intentaría vender el hasta ahora llamado Palacio de Congresos, Exposiciones y de las Artes Escénicas. Ese término era demasiado largo y no convencía a casi nadie. Así pues, la sociedad municipal Ensanche 21 contrató en noviembre a la firma Bassat Ogilvy Comunicación, cuyos expertos han colaborado con el Ayuntamiento para bautizar el futuro inmueble y convertirlo en una marca reconocible.

Pues bien, la búsqueda ha terminado. Se han barajado varias denominaciones, pero al final se ha impuesto B.A.I.C. Los especialistas han llegado a la conclusión de que es una marca que tiene «fuerza y sonoridad», al tiempo que cumple varios objetivos: refleja una apuesta por los negocios y el arte de un complejo «abierto al mundo» y, al mismo tiempo, hace «un claro guiño al optimismo con sus tres primeras letras», en alusión a que bai significa sí en euskera.

El proceso legal para registrar el nombre ya ha sido iniciado, pero habrá que esperar «hasta marzo o abril» para que el Gabinete Lazcoz tenga todos los permisos y pueda presentar la imagen corporativa, lo que incluirá el logo, el tipo de letra y el color definitivos.

Lenguaje internacional

Tal y como se esperaba, el nombre oficial del proyecto será anglosajón, algo que parecía inevitable. Las especulaciones sobre el apelativo se habían disparado en los últimos días, aunque diversas fuentes reconocían que Vitoria no podía dar la espalda «al lenguaje internacional de los negocios y de las artes». Las previsiones se han cumplido e incluso se ha rescatado la idea original de que el alias tuviera cierta complicidad con el euskera.

Así que la capital alavesa ya conoce todos los detalles del mayor proyecto cultural de su historia, que costará 157 millones de euros, sin contar el IVA. En el subsuelo habrá un aparcamiento de unas 600 plazas y en la superficie se levantarán cuatro volúmenes unidos por un nudo de atrios y vestíbulos.

El área expositiva acaparará buena parte de la inversión 88,7 millones y contará con un aforo de 6.500 personas, todas sentadas. Si se utiliza la pista, por ejemplo en los conciertos, la capacidad aumentará hasta los 8.500 espectadores.

El palacio de congresos, que sustituirá al que existe ahora en el Europa, costará 39,5 millones y en él podrán interactuar hasta 2.000 personas, la mitad de ellas en su sala principal y el resto en las diferentes dependencias.

La sala sinfónica, la más conocida por su diseño en forma de racimo con asientos que rodean el escenario podrá reunir a 1.550 espectadores y su coste alcanzará los 20,6 millones de euros. Además, este espacio tendrá salas de producción audiovisual e incluso un plató de grabación.

El Ayuntamiento quiere que la tan ansiada excelencia acústica de este auditorio se convierta en su enseña. Por eso contrató a la empresa Nagata Acoustics con sede en Los Ángeles y liderada por el ingeniero japonés Yasuhisa Toyota para medir cada aspecto sonoro. De hecho, el alcalde, Patxi Lazcoz, llegó a asegurar hace un año y medio que Vitoria se convertiría en «el mayor estudio de grabación audiovisual de Europa».

Queda la sala de cámara, en la que entrarán unas 520 personas y que supondrá una inversión de 8,2 millones de euros.

El centro internacional nace con la intención de que Vitoria pueda acoger ferias profesionales, exposiciones, congresos y conciertos que ahora no pueden celebrarse en la ciudad por falta de espacios adecuados. El Consistorio maneja unas previsiones más que optimistas sobre este recinto, que según un estudio alcanzará una ocupación media del 92%. Este informe recalca que las pérdidas del área artística se compensarán con el beneficio que generarán las ferias y las conferencias.