El ascensor que seccionó a una mujer en un hospital sevillano fue revisado el 12 de agosto

La fallecida, Rocío Cortés. / ABC Sevilla

Rocío Cortés, una joven de 25 años, murió en el fatal accidente tras dar a luz a una niña

R. MONTERO

La empresa Orona, responsable del mantenimiento del ascensor del hospital, ha asegurado hoy que el elevador había pasado «sin incidencias» todas las inspecciones periódicas obligatorias y había sido revisado el pasado 12 de agosto. Tras trasladar su «más sentido pésame a la familia y amigos de la fallecida» la firma ha asegurado que las causas del siniestro «se esclarecerán en un informe técnico» que redactará «la autoridad competente de la Comunidad de Andalucía», con la que Orona «está colaborando». La cooperativa guipuzcoana ha explicado que el elevador fue fabricado por otra empresa, pero desde el año 2013 ellos se encarga de su mantenimiento. El elevador había pasado «sin incidencias» la última Inspección Periódica Obligatoria (IPO) en mayo de 2017, cumplía «la reglamentación vigente para mantenerlo en funcionamiento» y ha estado sometido a las revisiones de mantenimiento mensuales obligatorias por parte de personal de Orona, la última de ellas el pasado 12 de agosto.

«¿Cómo es posible que ocurra este tipo de accidentes en un hospital?», se preguntaba ayer Fernando, uno de los siete hermanos de Rocío Cortés Núñez. Fernando, profundamente abatido, recordaba a su hermana como una persona «muy risueña. Siempre estaba alegre». «Veníamos por una felicidad y nos han quitado una vida», se lamentaba entre llantos en la entrada del edificio de Mortuorios del hospital sevillano de Valme, donde fueron llegando, destrozados, familiares y amigos. Aún así, impresionaba la gran entereza con la que encajaron el duro golpe.

Información relacionada

Rocío, de 25 años y vecina de la localidad de Dos Hermanas, falleció este domingo al ser seccionada por un ascensor del hospital sevillano cuando era trasladada en una camilla tras dar a luz por cesárea. El accidente ocurrió poco después de las 14.30 horas cuando la mujer era introducida en el ascensor y, al parecer, falló el dispositivo de control de cierre de las puertas. Por causas que se investigan, el ascensor inició su marcha hacia arriba sin que la camilla hubiera entrado completamente. Los médicos del hospital no pudieron hacer nada por salvar la vida de Rocío.

Rocío conoció a su marido, José Gaspar, cuando eran adolescentes, según cuenta 'ABC Sevilla'. Se casaron hace unos cuatro años y vivían en un piso de la barriada de Los Montecillos del municipio nazareno. Ama de casa, estaba dedicada a la crianza de sus dos hijas, Carmen y Rocío, de cinco y cuatro años. Su marido José trabaja como camarero en el restaurante de la calle San Fernando de Dos Hermanas. «Estoy hecho un trapo», se dolía José, quien no daba crédito a la trágica muerte de su esposa. «Esto no puede quedar así. Hoy ha sido Rocío pero mañana puede ser otra persona».

Amigas de la víctima señalaban a este respecto que el «maldito ascensor estaba sufriendo averías desde hace un mes». El padre de Rocío, Juan Manuel Cortés, llegó ayer por la tarde a Sevilla en tren desde Málaga, donde reside por motivos de trabajo, para visitar a su hija en el hospital. Al llegar al centro hospitalario la Policía le impidió la entrada. Allí se enteró del fatal desenlace. «Esto es muy fuerte», repetía. «Han matado a mi niña bonita, a la alegría de la casa y han dejado a tres niñas huérfanas de madre» mientras mostraba una fotografía de Rocío de hace dos semanas en una playa malagueña. Su cuñado, David, hablaba de ella como una persona de una gran vitalidad. «Era un cascabel». «Cuando no encontraba soluciones a los problemas se reía de ellos».

La familia de Rocío presentó ayer una denuncia en el juzgado «para pedir responsabilidades». Su hija Triana fue trasladada al hospital Virgen del Rocío a causa de una dolencia cardíaca, donde evoluciona de forma favorable.

Temas

Sevilla

Fotos

Vídeos