La planta de Haizea Wind en el Puerto de Bilbao ya es una realidad

El lehendakari Urkullu, en el centro, en la inauguración de la planta./Manu Cecilio
El lehendakari Urkullu, en el centro, en la inauguración de la planta. / Manu Cecilio

Urkullu inaugura la fábrica, que prevé facturar entre 100 y 160 millones anuales

ANA BARANDIARAN | MANU ALVAREZ

Haizea Wind Group acaba de inaugurar en el Puerto de Bilbao su planta de fabricación de torres eólicas y estructuras marinas tras una inversión que ronda los 60 millones –aportados por la compañía (43) y la Autoridad Portuaria (17)– y en la que prevé facturar entre 100 y 160 millones anuales dependiendo del mix de producto. El lehendakari Iñigo Urkullu, entre otras autoridades, ha asistido a la inauguración de esta planta que arranca inicialmente con más de 50 empleados pero que llegará a mas 300 personas en plantilla al finalizar el año.

El jefe del Ejecutivo ha indicado que este proyecto fortalece el potencial industrial, tecnológico y logístico vasco «con una dimensión internacional» y ha destacado que el sector de energía eólica es «puntero» en Euskadi, con más de 100 empresas, un volumen de facturación que supera los 7.000 millones de euros y más de 15.000 personas empleadas.

Por ello, ha destacado que esta planta «es una gran inversión de futuro que refuerza un sector estratégico para Euskadi y relanza las oportunidades del Puerto desde el punto de vista logístico e industrial». «Estabilidad, confianza, estrategia y trabajo compartido se encuentran en la base de esta inversión que hoy se pone en marcha», ha resumido

La planta de Haizea Wind, un grupo industrial con sede en Bilbao, tendrá una capacidad de fabricación de unas 300 secciones de torres offshore al año, de 50 metros de largo y hasta 8,6 metros de diámetro, y 100.000 toneladas de cimentaciones offshore de hasta 10,5 metros de diámetro.

La planta, que ya cuenta con carga de trabajo para todo el año, empezó a funcionar la semana pasada y prevé facturar por encima de 80 millones el próximo año hasta alcanzar entre 100 y 160 millones anuales, un objetivo que espera lograr en 2020.

El origen del proyecto

En los últimos tiempos es casi una rareza anunciar que una nueva empresa industrial comienza sus actividades en el País Vasco, pero la excepción confirma la norma. Y es el caso de Haizea Wind. El proyecto original fue diseñado por el empresario alavés ya fallecido Juan José Iribecampos (Condesa), que había impulsado la creación de Tecnoaranda, una empresa ubicada en la localidad de Aranda de Duero dedicada a la fabricación de torres para generadores eólicos terrestres. Algunos de los actuales accionistas de Tecnoaranda participan también en Haizea Wind, liderados por el empresario Dámaso Quintana.

La iniciativa industrial se suma así al impulso que recibe en toda Europa la generación eólica en alta mar. Una tecnología en una fase muy incipiente de desarrollo, pero que el sector de la generación eléctrica ha identificado como prometedora. Las altas velocidades de viento que se alcanzan en alta mar permiten instalar aerogeneradores de gran potencia, con capacidad para producir entre cuatro y cinco veces más electricidad cada hora que los convencionales que se instalan en tierra.

Aunque en los últimos años ha habido importantes inversiones industriales en Euskadi –Mercedes Benz, ITP, Petronor, Gestamp o Sidenor, entre otras–, lo cierto es que todas perseguían, como denominador común, la ampliación o la modernización de actividades que ya desarrollaban estas compañías. En el caso de Haizea Wind supone comenzar desde cero, aunque Tecnoaranda va a actuar como soporte tecnológico de la nueva empresa e incluso como accionista, con el 30% del capital social.

«La empresa alcanzará su velocidad de crucero a finales de 2019», aseguró a finales de abril su director general y primer ejecutivo, José Luis García-Alegre, momento en el que tendrá capacidad para fabricar unas 180 unidades, entre torres –la pieza que sostiene el aerogenerador– y las estructuras subacuáticas, el elemento destinado a soportar todo lo que está por encima de la lámina de agua. La compañía ha decidido especializarse en una de las tecnologías que se utilizan en este tipo de instalaciones, la conocida como 'monopile' porque, apuntan, es la que ofrece una mejor relación entre las prestaciones y el coste. Ya en estos momentos la empresa tiene firmados contratos de suministro para el fabricante danés de aerogeneradores Vestas. Junto a ello, mantiene conversaciones avanzadas para actuar en el futuro como proveedores de Siemens Gamesa y General Electric.

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