Seis taxistas de Bilbao estrenan coches eléctricos

Seis taxistas de Bilbao estrenan coches eléctricos
Ignacio Pérez

El Ayuntamiento ofrece 10.000 euros a los profesionales que se cambien a un modelo ecológico y anuncia la apertura de tres nuevas electrolineras

MARTÍN IBARROLA

Hay días en los que el taxista bilbaíno Juanjo Fernández apaga la radio solo para sentir «la paz y el silencio» de su nuevo Hyundai Ioniq. Es uno de los seis profesionales de Radiotaxi que este año han comprado este modelo eléctrico. Este lunes se acercaron a los tinglados del Arenal para presentar la nueva flota ecológica junto a representantes municipales. «En Bilbao ya hay ocho taxis eléctricos. Las tres asociaciones del sector han mostrado una gran implicación por el mundo ecológico. A partir del 2020, todo aquel taxista que cambie de coche lo hará a un vehículo eco o eléctrico. Quieren cero contaminación atmosférica y nosotros seguiremos trabajando para ayudarles», prometió el concejal de Movilidad y Sostenibilidad, Alfonso Gil.

Los taxistas aseguran que el apoyo institucional ha sido fundamental para poder enfrentarse a semejante inversión. Este modelo se vende en los concesionarios por 39.000 euros, pero con las diferentes ayudas –como la subvención de 10.000 euros del Ayuntamiento o la financiación del Gobierno para montar un punto de recarga en el garaje– el precio original desciende hasta los 23.000 euros. «Se queda en un precio normal para un coche nuevo. Además, consume menos luz y el mantenimiento es bastante más barato», valoró Fernández. El único inconveniente, según este taxista con cinco años de experiencia, son los viajes largos. «Hay muy pocos puntos de recarga y si sales de la ciudad tienes que calcular muy bien la ruta para no quedarte tirado».

Cuatro euros, una recarga

El concejal de Movilidad recordó que antes de que acabe el año se inaugurarán otras tres electrolineras en la ciudad. Una cerca de la torre Iberdrola, otra alrededor de la plaza Moyúa en la calle Elcano y una tercera en una ubicación por determinar. No son los únicos puntos de abastecimiento que operan en la ciudad, hay alrededor de veinte más instalados en aparcamientos subterráneos.

Juan Carlos Vesga invierte siete horas de la noche para recargar la batería de 28 kWh en su propio garaje, además del rato que «lo enchufa» mientras come al mediodía. «Con la tarifa nocturna, una recarga completa sale a cuatro euros». En las gasolineras el precio se cuadriplica a unos dieciséis, aunque la recarga es mucho más rápida. En teoría se puede usar cualquier enchufe para abastecerse, pero con corriente normal se tardía catorce horas en completar una batería normal».

Lleva solo diez días conduciendo un vehículo eléctrico, una miseria frente a los 25 años que ha pasado recorriendo las calles vizcaínas. «En dos semanas ya noto la diferencia. Es una conducción mucho más descansada y cómoda para el cliente. Hasta tiene un botón que genera un ruido artificial para alertar a los viandantes de que te estás acercando». A pesar de la incertidumbre que genera una decisión como esta, Vesga se muestra optimista. «A diferencia del Tesla, tenemos un concesionario en el Alto de Enekuri. El modelo es cero contaminante, viene con todo tipo de medidas de seguridad y una vez cubierta la inversión supone menos gasto. En la relación precio, calidad y autonomía era la mejor opción».

Sus únicas pegas son las baterías –que siempre entrañan riesgos– y la falta de electrolineras fuera del núcleo urbano. «Si quiero ir al pueblo de mi padre, en el Valle de Tobalina de Burgos, el punto de recarga más cercano está en Vitoria». El taxista Javi Vidal, se acercó desde Basauri solo para curiosear los vehículos y hablar con los seis compañeros que se habían atrevido a dar el paso a una conducción ecológica. «A ver si nuestro Ayuntamiento toma nota. Si tuviera una ayuda económica similar creo que me animaría».

Temas

Bilbao

Fotos

Vídeos