El Correo

El yihadista vizcaíno de Al-Qaida muerto en Siria cobró la RGI hasta después de fallecido

Redouan Bensbih colgaba en Facebook fotos suyas empuñando un subfusil de asalto AK-47.
Redouan Bensbih colgaba en Facebook fotos suyas empuñando un subfusil de asalto AK-47. / EL CORREO
  • Recibió la ayuda social durante cinco años, incluso cuando había salido de Euskadi al sacar los 836 euros un amigo

El joven marroquí de 26 años Redouan Bensbih, afincado en Bizkaia y que murió el pasado mes de marzo combatiendo por la yihad en Siria, cobraba ayudas sociales desde hacía cinco años. Concretamente desde septiembre de 2009, según confirmaron ayer fuentes oficiales del Gobierno vasco. Bensbih recibía 836 euros mensuales en concepto de Renta de Garantía de Ingresos (RGI). Lo más escandaloso, sin embargo, es que siguió percibiendo esa cantidad cuando ya había salido de Euskadi. Se calcula que empezó a realizar entradas y salidas del país en septiembre de 2013. E incluso continuó cobrando el subsidio para personas con escasos recursos una vez fallecido, según ha podido saber este periódico. Cuando muere un perceptor de la RGI, el Servicio Vasco de Empleo (Lanbide) debería recibir una notificación del fallecimiento para interrumpir la ayuda, que en este caso no se produjo.

Se baraja que el joven, conocido como Redouan Tnjaw (Redouan 'el de Tánger'), pudo morir tras ser alcanzado en el pecho –probablemente por un francotirador– entre el 21 y el 23 de marzo pasados en la batalla de Anfal, en las inmediaciones de la ciudad costera de Latakia. Bensbih estaba empadronado en el municipio vizcaíno de Barakaldo. Pese a haber fallecido, la RGI seguía llegando a su cuenta. Un amigo suyo, también residente en Bizkaia, extrajo por él el dinero de un cajero automático, como se aprecia en las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad. Una parte de los 836 euros la envió a la familia del fallecido en Marruecos y el resto se lo quedó, según ha podido saber este periódico. Este individuo habría sido acusado de estafa por la Ertzaintza, indicaron algunas fuentes.

El primer yihadista vizcaíno muerto en combate llevaba varios años viviendo entre Bilbao y Barakaldo. Se movía por ambientes marginales del barrio bilbaíno de San Francisco, rodeado de otros jóvenes inmigrantes que esnifan disolvente para evadirse de sus problemas. Salen de la pobreza con la esperanza de encontrar una vida mejor, pero en Europa se chocan con la exclusión social. Los islamistas radicales encuentran en estos chicos marginales el mejor caldo de cultivo para imbuirles sus ideas en favor de la yihad. "Sus creencias son muy fuertes y el nivel cultural muy bajo; la mayoría son analfabetos, resultan fácilmente manipulables", indican fuentes conocedoras del caso.

La Policía autonómica sospecha que este joven fue captado, al igual que otros, en el entorno de alguna mezquita, muy vigiladas por los distintos cuerpos de seguridad. El adoctrinamiento continúa en pisos fuera de las horas de rezo. Se ha detectado la presencia en Euskadi de un imán fuertemente radicalizado, que fue expulsado de Cataluña precisamente por el contenido de sus arengas, y también de varios ulemas, eruditos del islam.

Sólo 20 días en combate

Los individuos captados permanecen como células durmientes hasta que la organización les 'despierta' y les envía al combate. Antes, realizan un viaje iniciático al norte de África, donde contactan con algún miembro de la cúpula. En el caso del yihadista vizcaíno, los investigadores creen que cruzó la frontera de Siria por Turquía. Antes estuvo en un campo de entrenamiento, que por las fotografías que él mismo colgó en su perfil de Facebook –utilizan mucho las redes sociales– podría situarse en el Cáucaso. En algunas de las últimas imágenes se le ve empuñando un AK-47, subfusil de asalto de fabricación rusa –el famoso Kalashnikov–, y alardeando de ello. Vestido de negro, con barba y un pañuelo palestino a la cabeza. También colgó vídeos con mensajes llamando a la yihad a otros jóvenes. La actividad de su perfil finaliza el 21 de marzo.

Una vez en Siria, se afilió a una de las franquicias de Al-Qaida, el Frente Jabnat al Nusra, dentro de la facción Sham al Islam, para luchar contra las tropas del régimen de Bashar el-Asad. Se cree que el yihadista vizcaíno entró en combate a principios de marzo y que apenas sobrevivió veinte días a las refriegas, pese a que llevaba entrenándose varios meses para ello. En la batalla de Anfal, los insurgentes pretendían hacerse con el control de una zona con acceso al mar, pero las tropas de Damasco se impusieron y dejaron numerosas bajas en el otro bando. Medios sirios cifraron en 60 los radicales caídos, entre ellos Redouan Bensbih.

La Policía sospecha que no viajó hasta allí solo, sino acompañado por al menos otro compañero que podría haber regresado al País Vasco, aunque este extremo no ha podido ser confirmado. Durante su estancia en Bizkaia, el joven ahora fallecido participó como albañil en la construcción de la mezquita de Begoñazpi. En estas obras encontró unos restos sospechosos de pertenecer a un humano, pero finalmente resultaron ser de un animal.

Lanbide ha suspendido las ayudas sociales a miles de beneficiarios que la cobraban de forma irregular o hacían un mal uso de ella. Concretamente, según publicó ELCORREO el pasado mes de noviembre, se le retiró la RGI a un hombre que se fue de vacaciones al Caribe y a una mujer que tenía hasta tres teléfonos móviles. Ya en 2012, el Gobierno vasco suprimió el subsidio, por vivir fuera de Euskadi, a 2.000 personas que cobraban la ayuda estando en otras comunidades o incluso en el extranjero.