Gimnasia rítmica

Salma Solaun brilla con las mazas en la Copa de la Reina

Solaun a la izquierda, junto a la campeona de la Copa de la Reina. /F. A. G.
Solaun a la izquierda, junto a la campeona de la Copa de la Reina. / F. A. G.

La alavesa del Beti-Rítmica solo fue superada tras su actuación por Polina Berezina, actual campeona de España absoluta

EL CORREO

El pasado fin de semana Guadalajara acogió la Copa de la Reina de gimnasia rítmica individual absoluta, donde cada comunidad participaba con una representación de sus mejores gimnastas (entre dos y cinco componentes), participando con un ejercicio de cada aparato de esta modalidad deportiva: cuerda, aro, pelota, mazas y cinta. Euskadi contó con la presencia de Teresa Gorospe de Beti-Rítmica con cuerda, Lucía Redondo de Beti-Aurrera con aro, Saioa Aguirre de Sakoneta con pelota, Salma Solaun de Beti-Rítmica con mazas y Maider Orbe de Beti-Aurrera con cinta.

Una cita en la que se pudieron ver a las futuras promesas y al presente de la gimnasia nacional, como fue el caso de Polina Berezina, miembro de la selección española senior, o a Sara Llana, además de varias gimnastas de categoría junior, como las alavesas Salma Solaun y Teresa Gorospe. Todas ellas realizaron, además de su ejercicio de equipo para la competición, el resto de los que componen su programa.

Estos fueron evaluados por las jueces que allí se encontraban, para calibrar el estado de cada una, y su evolución. Todo ello de cara a su seguimiento deportivo por parte de la seleccionadora nacional, Alejandra Quereda. En el caso de Salma Solaun, no defraudó. Y es que logró subirse al podio colgándose la medalla de plata, detrás de Polina Berezina, actual campeona de España absoluta.

El sueño olímpico

Tanto Salma como Teresa, pese a su corta edad, poseen ya un amplio currículo deportivo en este deporte, consiguiendo numerosos podios en los campeonatos nacionales desde la categoría alevín. Salma ya declaró a este periódico hace apenas unos meses, cuando con 13 años fue llamada para concentrarse con el combinado español junior, que su sueño no es otro que participar en unos Juegos Olímpicos. «Cuando era pequeña, miraba a las gimnastas federadas mayores y pensaba si eran de verdad. Me parecía imposible ser como ellas», relataba, antes de recordar como se inició en este exigente y sacrificado deporte. «Empecé con 3 años. Era muy inquieta y mis padres me apuntaron. Practiqué también natación y patinaje, pero los dejé. Lo único que me llenaba de verdad era la gimnasia rítmica. De lunes a viernes entreno todos los días; sábados y domingos por las mañanas, además de competiciones. Gimnasia, estudiar y familia. Esa es mi vida y me encanta».