El travelling, más que una cuestión moral

Esta técnica cinematográfica fue inventada por casualidad por un operario de los hermanos Lumiere, popularizada por Griffith y llevada a su máxima expresión por Eisenstein

El travelling, más que una cuestión moral
BOQUERINI .

Se atribuye a Jean-Luc Godard la frase de que 'el travelling es una cuestión moral'. Realmente, lo que Godard dijo es que la cuestión moral es el montaje (según como se monte una película puede transmitir una forma de ver en mundo o la contraria), pero la frase de Godard es perfectamente atribuible también al travelling.

¿Que qué es un travelling? Pues un movimiento de cámara que acompaña una determinada acción de una película o a uno o varios personajes en su recorrido. La cámara se desplaza paralelamente al recorrido de la acción. Habitualmente va montada en un carrito montado sobre unas vías, pero las modernas técnicas del cine, y lo laborioso (en coste y en tiempo) para preparar un plano así hace que lo de los raíles haya caído en desuso y ahora se utilice más desplazar la cámara por el propio operador. Como suele suceder siempre, el travelling se inventó por casualidad, cuando en 1896 uno de los operadores que los hermanos Lumière enviaron a recorrer el mundo, montó una cámara sobre un camión, filmando cómo pasaba la vida.

En estos inicios del cine se realizó en Barcelona uno de los travelling más famosos, cuando Ricardo de Baños (que en 1922 dirigiría la primera superproducción española, una versión cinematográfica de 'Don Juan Tenorio', y de forma clandestina junto a su hermano Ramón películas pornográficas destinadas al rey Alfonso XIII), colocó la cámara en la parte delantera de un tranvía de los que recorrían la ciudad en 1908, filmando un paseo por las Ramblas, el Paseo de Gracia o la Plaza de Lesseps, mostrando la vida callejera y cómo algunos viandantes se sorprendían y saludaban el paso del tranvía con la cámara junto al conductor.

Pero el travelling como elemento dramático fue popularizado por David Wark Griffith en sus primeras películas cortas de la segunda década del siglo XX, siendo el ruso Serguei M. Eisenstein quién le dio un enorme contenido dramático en la filmación de la masacre de las escalinatas de Odessa en la mítica 'El acorazado Potemkin'. Míticos son también los travellings realizados por Leni Riefenstahl en 'Olimpiada', el famoso documental sobre los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936, que utilizó técnicas fílmicas muy avanzadas que, más tarde, se convertirían en estándar, donde además de los travelling utilizó ángulos de cámara inusuales, cortes abruptos o primerísimos planos.

Los travellings más espectaculares los utilizó durante muchos años John Ford filmando los ataques indios o la carga de los casacas azules, colocando la cámara sobre un camión que corre paralelamente a los pieles rojas, a los soldados o a la diligencia perseguida por los apaches. Merece la pena recordar también los utilizados para seguir al niño en triciclo por los vacios pasillos del hotel de 'El resplandor'. Con el tiempo surgen otros tipos de travelling como los verticales o los circulares, popularizados por Brian de Palma, siendo inolvidable el que envolvía repetidamente a Romy Schneider y a Fabio Testi en la película de 1975 'Lo importante es amar', de Andrzej Zulawski. Alfred Hitchcock combinó magistralmente un travelling y un zoom inverso (ambas técnicas sirven también para la aproximación a un personaje en 'Vértigo').

En los últimos años se utiliza la cámara en mano y el 'steadicam' o sistema de suspensión de la cámara sujeto al cuerpo del operador, sustituye cada vez más a los travellings tradicionales. Recordemos los de 'Birdman' o el de la española 'Hablar', de Joaquín Oristrell, ambas como un inmenso plano secuencia.