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El enigmático ídolo de Mikeldi en el Museo Vasco de Bilbao

Descrito como «gran piedra monstruosa» en el siglo XVII e interpretado en el XVIII como un recuerdo de los cartagineses, esta escultura zoomorfa de la Edad del Hierro es una pieza única en la arqueología vasca cuyo significado sigue abierto a debate

El ídolo de Mikeldi en una fotografía tomada antes de 1896, cuando fue colocado junto a la ermita de San Vicente./
El ídolo de Mikeldi en una fotografía tomada antes de 1896, cuando fue colocado junto a la ermita de San Vicente.
Julio Arrieta
JULIO ARRIETA

Es la pieza central de todas las exhibidas en el Museo Vasco de Bilbao y muy probablemente el objeto arqueológico más conocido y reconocido de Euskadi. El ídolo de Mikeldi ocupa un lugar de honor en la institución que lo custodia desde 1920, en cuyo catálogo figura como «escultura zoomorfa» con el número de inventario 205. Sin embargo, cuando Antonio de Trueba lo vio por primera vez, en 1864, tuvo sus serias dudas de que aquel pedrusco semienterrado y cubierto de maleza en Durango fuera, como le habían contado, una figura labrada. Su amigo Juan E. Delmas le convenció de que sí lo era y ambos se las apañaron para excavarla. Así volvía a ver la luz esta pieza, de la que se llegó a escribir que fue obra de los cartagineses y sobre cuya finalidad y sentido se sigue discutiendo hoy día.