Mujeres en Ondarroa

Siempre en la costa. En el puerto de Ondarroa se reúnen Josune Ariztondo, directora de Bilbao 700, la catedrática de Lingüística y Estudios Vascos de la UPV Itziar Laka, la bailarina Inés Uriarte -las tres naturales del municipio- y la actriz getxotarra Eguzki Zubia. | 'Las mujeres del mar'. Hacia 1916. Óleo sobre lienzo. 217 x 232 cm. Adquirido en 1928./ Iñaki Andrés
Siempre en la costa. En el puerto de Ondarroa se reúnen Josune Ariztondo, directora de Bilbao 700, la catedrática de Lingüística y Estudios Vascos de la UPV Itziar Laka, la bailarina Inés Uriarte -las tres naturales del municipio- y la actriz getxotarra Eguzki Zubia. | 'Las mujeres del mar'. Hacia 1916. Óleo sobre lienzo. 217 x 232 cm. Adquirido en 1928. / Iñaki Andrés
MIRARI ARTIME
El drama de las esposas de los marineros

Las cuatro figuras protagonistas forman un bloque escultórico en primer término, mientras el paisaje viene a ser un fondo teatral. La intemporalidad simbólica congela el drama de las esposas de los marineros, que interrogan al mar con su hierática intensidad o se quedan ensimismadas en su espera dolorosa, aunque su actitud transmite fortaleza. Esta obra es algo posterior a 'El ciego de Calatañazor', la más representativa de la primera madurez de Maeztu, y resulta de expresión aún más enfática por el lujoso colorido y los sinuosos ritmos de la composición.

Gustavo de Maeztu (Vitoria, 1887 Estella, 1947)

Hermano del escritor Ramiro y la pedagoga María de Maeztu, Gustavo se instaló muy joven en Bilbao, donde fue discípulo de Manuel Losada. En París frecuentó a Zuloaga, Durrio y Anglada-Camarasa. La obra de este último le influyó poderosamente, así como la pintura española clásica que conoció en el Louvre. Sin embargo, resultó casi impermeable a las vanguardias coetáneas. En 1911 participó activamente en la creación de la Asociación de Artistas Vascos y la literatura fue su otra gran pasión. En 1937 se trasladó a Estella, donde hay un museo dedicado a su obra.

Ikusi arte

Apenas un puñado de arrantzales ponía a punto sus motoras amarradas en el puerto deportivo de Ondarroa, que ocupa el lugar del antiguo astillero, cuando empezaron a llegar las cuatro protagonistas de la sesión fotográfica, todas de pueblos costeros. Se reunieron frente a un puente similar al que Gustavo de Maeztu retrató en 'Las mujeres del mar', un paisaje especialmente evocador para Miren Josune Ariztondo, directora de la Fundación Bilbao 700.

Entrega. Zuriñe Mugarza, tía de Itziar Laka, se unió al grupo en los preparativos de la sesión y el resultado fue espectacular. / Iñaki Andrés

Este escenario ha formado parte de su niñez, de sus juegos de adolescente, de sus gentes. A todos esos recuerdos se suman los que le trae a la memoria Zuriñe Mugarza –la tía de la catedrática de la UPV Itziar Laka, también natural de Ondarroa– que se unió a las cuatro protagonistas y desempeñó un papel importante en la sesión. Aprovechó la presencia de Josune Ariztondo para entregarle una fotografía en blanco y negro de parientes suyos que se fueron a América. «¿Los reconoces?», le preguntó antes de empezar a enumerarlos.

A cambio, ella le regaló una reproducción del cuadro que minutos más tarde reproducirían con asombrosa exactitud. «Es uno de mis favoritos», reconoció. «Soy mujer y creo en la fuerza de las mujeres. En esta imagen transmiten mucha potencia, son casi como esculturas». Itziar Laka, directora del grupo de investigación La Mente Bilingüe en la UPV, recalcaba la importancia de respetar lo máximo posible los colores empleados por el artista alavés, «aunque si es necesario incluyendo matices que sitúen el cuadro en el momento actual y le doten de mayor sentido».

«¿Habéis visto bien el cuadro?», preguntó Inés Uriarte, la primera vasca titulada en bailes de salón. Compagina la faceta de bailarina con su participación en la gestora que dirige Beikozini de Ondarroa, un espacio similar al Kafe Antzokia de Bilbao. Ahora prepara nuevas representaciones de 'Cabaret', un montaje que derrocha creatividad y en su estreno arrasó entre el público ondarrés con más de 1.400 espectadores. Conocedora de la importancia de los detalles en un espectáculo, abrió un debate sobre cuál sería la ambientación más adecuada para reproducir el cuadro. La actriz y coreógrafa Eguzki Zubia, del puerto viejo de Algorta, también era muy consciente del importante papel que estaba a punto de interpretar. «Es muy diferente a todo lo que he hecho hasta ahora», admitió. Como la ocasión lo merecía, no dudó en aportar varias piezas de un vestuario único acorde a la escenografía. «Los he traído por si acaso, pero resultan válidos, ¿verdad?».

Zuriñe Mugarza hizo gala de su veteranía y fuerza renovada tras superar una dura enfermedad y se esforzó en pulir los detalles y ademanes hasta conseguir la imagen perfecta, antes de ceder la batuta al fotógrafo Iñaki Andrés. «Ese anillo, ¿no es demasiado moderno?», le advirtió a Ariztondo. «¿Te quitarás la chaqueta para la foto, no?», preguntó a Uriarte cuando ensayaba la manera de sujetar el remo. Al final, como no podía ser de otra manera, quedó una pose perfecta. «Y si sale algo mal, los fotógrafos de ahora hacen maravillas», les aseguró Zuriñe con rotundidad, la misma que durante generaciones ha moldeado el carácter de las mujeres del mar.

 

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